Último balance tras las lluvias: tres localidades aisladas y más de 400 personas afectadas
La lluvia fue fuerte. Bastante. Más en la provincia de Choapa, la más afectada en la Región de Coquimbo. La comuna de Salamanca entre ellas. También Illapel. Y Canela. Y localidades como Coirón, por ejemplo, donde cayeron más de 120 milímetros de agua.
Sin embargo, pese a lo fuerte del sistema frontal, las comunas supieron aguantar de buena manera el embate de la naturaleza. Aunque, claro, tendrán que esperar algunos días para volver a la normalidad, debido a que varios sectores sufrieron algunos cortes de carretera que les imposibilitará el tránsito normal.
En Salamanca, donde finalmente se registraron 94,7 mm de agua caída, su alcalde Gerardo Rojas, aún en terreno, contó que “lo más complejo que tenemos hoy son las tres localidades que están aisladas: Manquehua (29 familias), Las Jarillas (25) y Cunlangua (7). Pero estamos en contacto con sus dirigentes para ver cómo vamos a apoyarlos mientras se resuelve el tema, ya que los caminos se van a demorar un poco, por la magnitud de los daños, en poder reestablecerse”.
Agrega que, por lo menos, los “servicios básicos soportaron muy bien, ya que operó muy bien la red de agua potable en los sectores urbanos y rurales. También en el servicio eléctrico, salvo casos muy puntuales y algunas situaciones de daños de viviendas, donde más de 400 familias fueron las afectadas. Mientras que finalmente tuvimos sólo 25 albergados que todavía continúan en el Salón Parroquial de la Iglesia”.
Señala Rojas que también tuvieron daños en algunos canales que se saturaron de agua y se taparon y en viviendas, que van desde goteras hasta inundaciones, pero pese a todo “se logró minimizar el daño, ya que se operó preventivamente gracias al apoyo de la comunidad, dirigentes sociales y a los medios de comunicación, que ayudaron mucho a que la gente estuviera atenta. También a los servicios públicos (bomberos, carabineros…)”.
En tanto, en la comuna de Illapel, donde finalmente cayeron 74, 5 milímetros hasta las 08:00 horas de hoy, su edil Denis Cortés afirmó que sumándolo con otras localidades, en promedio superaron los 90 mm, bastante para lo que llueve en la región y que ahora están como a 30 mm para llegar a lo normal, que es como 120 milímetros de agua promedio.
No obstante, cuenta Cortés que algunos lo festejaron, sí, pero también otros lo lamentaron.
“La gente que vive del campo, los crianceros y agricultores, por ejemplo, están muy contentos, porque dicen que están asegurados con el tema de su forraje para su ganado, mientras que la gente que tiene viñas lo está pasando mal, puesto que se adelantaron las lluvias y, por lo tanto, las uvas nunca pudieron llegar a los grados para poder venderse, lo que significa que les afectó mucho. Pero haciendo un balance, a pesar de todo, los problemas más serios que tuvimos fueron con los techos de las casas que están en malas condiciones. No hubo tantas anegaciones como otras veces, pues pudimos enfrentar bien esta cantidad de agua, ya que todo lo que se publicó en los medios de comunicaciones nos sirvió mucho para hacer un trabajo preventivo con un despliegue importante de funcionarios municipales. Hicimos aseo y además destapamos ductos que llevan el agua y eso nos permitió poder soportar de mejor manera la lluvia”.
Insiste, en todo caso, que “la falta de materiales nos pasó la cuenta. Es que hoy a la gente no hay que llevarle sólo nylon, sino que requiere de una solución real. Por ejemplo, hay que llevarles, por lo menos, diez planchas de cinc y palos de 3x2 para poder hacer una pequeña ampliación, un corredor para cubrir sus enceres más queridos. Nos hemos olvidado un poco de la tragedia de lo que fue el terremoto del año pasado. Creo que ha existido lentitud para entregar ayuda y ojalá que esta lluvia sirva para que nos envíen materiales. También estamos haciendo gestiones con privados para que nos ayuden, ya que seguramente la gente vendrá con más fuerza para pedir la ayuda pendiente”.
Por último, reconoce que no tuvieron albergados. Y es porque la gente de Illapel es reacia para eso. “Lo vivimos en el terremoto donde no tuvimos más de cinco personas. Pero si tenemos muchos muros en malas condiciones, que el terremoto dejó en ese estado”.
En Canela, comuna que también arrojó varios mm de agua (64,7), su alcalde Bernardo Leyton cuenta que en general no tuvieron grandes complicaciones y que si hubo algunos pequeños detalles con el servicio eléctrico y con caminos rurales, básicamente con algunos cortes menores, que espera se puedan solucionar en los próximos días.
“Diría que lo más complejo fue el derrumbe de algunos muros de contención que están dañados por el terremoto que afectó a la región el año pasado y que por el agua se terminaron de colapsar. Fue lo más complicado que nos tocó. Mientras que en el sector de Mincha hubo un deslizamiento de terreno y se suspendió el tránsito por seguridad, que se había solucionado hace algunos días. Ese camino estaba cortado desde el terremoto y el jueves se abrió el paso, pero con la lluvia se suspendió nuevamente el tránsito. La verdad es que se aguantó bien e insisto, que lo más grave fue el colapso de los muros de contención que habían quedado dañados tras el terremoto. La lluvia estuvo fina, fue la lluvia ideal, ya que nos trae muchos beneficios”.
Illapel

