Falta de testigos complica investigación del homicidio en Barrio Inglés
“Es un caso extremadamente complejo y hasta ahora no tenemos prácticamente nada”. Con estas palabras, el Jefe de la Brigada de Homicidios de la PDI, Jaime Rojo, describió la investigación que la unidad de la Policía de Investigaciones está llevando a cabo tras el homicidio que tuvo lugar la madrugada del domingo al interior de la salsoteca, “Lucía Latinparty Salsoteka”, ubicada en calle Aldunate 487, en pleno Barrio Inglés de Coquimbo.
El hecho, se produjo pasadas las 02:00 de la madrugada, luego que un individuo desconocido ingresara al recinto y, aparentemente, sin mediar provocación alguna, sacara un arma de fuego desde sus ropas con la cual disparó en tres oportunidades a Marco Antonio Alfaro Barahona de 29 años, quien falleció en el lugar.
Pese a que la principal hipótesis tras el lamentable episodio es que se trataría de un ajuste de cuentas debido a rencillas anteriores, nada ha podido ser confirmado. Así lo manifiesta Jaime Rojo. “Estamos intentando recapitular cómo ocurrieron los hechos, entrevistando a personas, a familiares de la víctima para poder establecer qué pudo haber pasado, porque requerimos los testimonios”, dijo el detective, agregando que, precisamente en este sentido, el caso encontraría su principal traba, ya que cuando se escucharon los disparos, quienes se encontraban al interior del local huyeron inmediatamente producto del pánico, y se ha hecho en suma complicado dar con las personas que pudieron haber visto lo sucedido. “No hay testigos, porque al escuchar la balacera, naturalmente que la gente que estaba ahí a lo primero que atinó fue a arrancar y proteger su propia integridad. Por eso que nosotros a lo que estamos abocados ahora es a eso, a encontrar a la gente que presenció el hecho, determinar con quién se encontraba el sujeto, pero te insisto, se está volviendo más difícil de lo habitual”, aseguró.
En relación a las cámaras de seguridad, el local no contaría con estos implementos, por lo que tampoco hay registros. “Afuera, en el exterior sí había cámaras, esas se tienen que periciar y ver si hay registro de lo que pasó, y que nos puedan aportar algún antecedente”, sostuvo Jaime Rojo.
Debate instalado
Pero más allá de la investigación, tras el episodio de violencia, las redes sociales explotaron. Claro, a través de Facebook, los usuarios manifestaron que los hechos de violencia en el Barrio Inglés eran “pan de cada día”, y culparon a la comunidad extranjera residente en el puerto y al municipio, por lo acontecido ya que, los primeros, según los usuarios serían los que propiciarían estos acontecimientos, y, los segundos, no habrían hecho nada por brindar una mayor seguridad en el lugar.
Desde el municipio, la encargada de Seguridad, Wilma Sánchez, indicó que lo sucedido obedece a un hecho aislado y que desde la casa edilicia han estado trabajando constantemente por la seguridad. Sin embargo, no tienen control de lo que ocurre al interior de los locales. “Esto es responsabilidad de ellos. De todas maneras, nosotros a través de la encargada municipal del Barrio Inglés, se tomó contacto con los dueños de este recinto, y entiendo que están en regla, con todos sus permisos al día, eso sí, hay que admitir que hay un problemas con su seguridad interna”, precisó Sánchez.
La encargada regional de Seguridad Pública Catalina Guzmán, concordó con Sánchez, y manifestó que aquí la principal responsabilidad era de los locatarios. “Aquí las medidas de prevención se han tomado, uno entiende que la gente esté reaccionando así, porque es un hecho grave, pero no se puede decir que es responsabilidad del Gobierno o del Municipio, porque en su minuto, después de que hubo una gran pelea en el lugar se incrementaron las medidas de seguridad que han tenido buenos resultados en cuanto a los delitos cometidos en la vía pública, pero los locales aquí también tienen que poner de su parte, porque esto de alguna manera empaña lo que hemos venido haciendo. Por eso tenemos que seguir trabajando con ellos y analizar la situación porque no es posible ni lógico que alguien ingrese a un local con un arma tampoco, aquí hubo fallas en las medidas que tomó este local y eso amerita ver qué responsabilidad tuvieron también”, dijo Guzmán.
Qué dice carabineros
“Los patrullajes se han reforzado en el último tiempo, sobre todo durante los fines de semana”, indica el comisario (S) de la Segunda Comisaría de Coquimbo, el Capitán Francisco Labrín, quien insiste en que en este caso la responsabilidad de mantener la seguridad al interior de los locales son los propios dueños. “Todo el Barrio Inglés tiene un servicio extraordinario por parte nuestra, tanto los días viernes como sábado desde las 22:00 horas, permanentemente. Pero de lo que nos hemos podido percatar es que hay algunos dueños o administradores de locales que no mantienen medidas de seguridad mínimas. Muchas veces ponen a guardias que no están acreditados, que no están capacitados y además bajan el precio de lo que venden, por lo que el público baja mucho su nivel. Por eso nosotros ahora vamos a implementar, en conjunto con la oficina de seguridad privada una fiscalización permanente de estas medidas de seguridad, que hayan guardias capacitados, cámaras, etc., con la finalidad de que asuman una responsabilidad social empresarial adecuada, de cómo tienen que operar”, enfatizó Labrín.
El capitán, además afirma que tras realizar un análisis de los delitos en el Barrio Inglés en el último tiempo, éstos han disminuido en las calles, pero, efectivamente, en específico, los hurtos tanto en pubs como locales de baile, se han incrementado.
Y lo locatarios...
Desde el local en donde ocurrió el homicidio emitieron una declaración que fue difundida a través de las redes sociales. En ella, piden disculpas a sus clientes por lo sucedido y aseguran que situaciones como la acontecida la madrugada del domingo escapaba a su control. “A toda nuestra distinguida y fiel clientela les pedimos las disculpas por el mal momento que pasaron. Es lamentable lo sucedido pero así es cómo esta nuestro Chile lleno de delincuentes y ‘flaites’. Gracias a Dios a la familia ‘Lucía Latinparty Salsoteka’ no les paso nada, gracias a todos por su preocupación pero son accidentes q se escapan de nuestras manos”, sostuvieron desde la administración del local.
Por su parte, Yergo Rivera, del local El Tejado, también ubicado en el Barrio Inglés, lamentó lo sucedido, pero indicó que no se puede meter a todos los locales “dentro del mismo saco”, ya que, según asegura, tal como afirman las autoridades la seguridad en general ha mejorado. Sin embargo, el problema estaría precisamente en los locales más masivos que venden alcohol indiscriminadamente y a muy bajo precio. “Hay que distinguir aquí lo que es el Barrio Inglés patrimonial, turístico y gastronómico, donde acude toda la familia y que es de muy buen nivel y el otro Barrio Inglés, uno donde muchas veces acuden jóvenes que no entienden que los recintos que están ahí no son para ir a pasarlo bien y no para ir a provocar desórdenes. Es lamentable lo que ha pasado, porque siento que avanzábamos, pero esto empaña todo, porque la opinión pública se queda con la impresión de que todo el Barrio Inglés es un peligro y no es así”, concluyó. 4601i
RECUADRO: AMPLIO PRONTUARIO
De acuerdo a información entregada por Carabineros, la víctima Marco Antonio Alfaro Barahona de 29 años tenía un amplio prontuario policial, por lo que la tesis del ajuste de cuentas cobra fuerza, además aclara que era un ciudadano chileno. “Esta persona tenía una serie de detenciones por distintos delitos, infracción a la Ley 20.000, detenciones por robo con fuerza, tráfico de pasta base, etc. Aquí se ha dicho que podía haber habido un problema entre extranjeros, pero aquí no hay que estigmatizarlos a ellos. Por lo demás, las leyes acá, son iguales tanto para los chilenos como los extranjeros”, indicó el comisario Francisco Labrín.
LA FRASE: “A toda nuestra distinguida y fiel clientela les pedimos las disculpas por el mal momento que pasaron. Es lamentable lo sucedido pero así es cómo esta nuestro Chile lleno de delincuentes”, declaración de “Latinparty Salsoteka”.