La Serena cae 1-2 ante San Marcos de Arica
Los seguidores de CD La Serena certificaron en terreno el efecto que el zurdo Mauricio Salazar tiene en quienes visten las casacas rojas. Esa especie de idolatría que se tiene por el 18, vivió un nuevo capítulo anoche en el estadio La Portada. Los hinchas del equipo serenense se fueron hablando del jugador -ingeniero tanto o más que la derrota que sufrió el equipo de Jaime García a manos del líder San Marcos de Arica por 2-1, terminando de paso con una racha positiva que se había extendido por cuatro jornadas.
Hay que remitirse a los minutos previos al compromiso. Se escuchó en el vestuario local que el mauro estaba apretado, que se veía complicado que pudiera actuar. Tras un buen trabajo de calentamiento, Salazar encabezó a sus compañeros en la salida al césped de La Portada para recibir al cuadro santino, el líder de la Primera B.
Muchos desconocían que estaba averiado. Tampoco el jugador dio muestras de estar en problemas. Esa primera fracción del atacante papayero fue notable. Brillante por momentos, tanto como contagiante para el resto de sus compañeros que mostraron un juego lleno de matices frente a un adversario macizo.
La primera fracción de Salazar lo alzaba en el podio de guía y líder. Ya sea por su perfil natural o cambiando, siempre ganó en los mano a mano ante una zaga ruda que no lograba detenerlo o bien, cuando bajaba a recuperar balones y auxiliar a sus compañeros.
La contundencia en la administración del juego, anticipo, variantes, acompañamientos y solidaridad de los granates, se vio reflejada a los 14’ minutos cuando Salinas y Marín, hermanados por la banda siniestra, sacaron un centro al segundo palo que encontró al lateral Cerezo ganándole a Cavero en un pivot perfecto para Farfán que mete una tímida palomita que va a parar hasta la zurda de Salazar quien le gana al meta Santiago Morandi. Era el primer gol papayero de una jornada que se alzaba con un local crecido, simétrico, como no lo había hecho en mucho tiempo frente a su propio público.
La mejor expresión de esa proporcionalidad serenense llegó a los 40’ cuando los atacantes y volantes locales apuraron a la zaga santina restándole el balón en la salida. Fue Segovia el gestor de la acción entregando a Salazar que despachó un centro preciso para la entrada de Farfán. El atacante ingresa perfilado tras un control orientado, aunque su disparo encuentra la oportuna resistencia de Morandi para evitar el segundo. De ser gol, era un golazo.
Si lo hacía, San Marcos quedaba en el suelo y La Serena comenzaba a cuajar quizás, su mejor actuación.
No obstante, el conjunto de García no tiene mucho. Se acercaba el minuto final de la primera fracción y Salazar cae tumbado a un costado de la banca propia. Se toma su muslo derecho presagiando un desgarro que será evaluado en la semana. Tratan que siga. El dolor manda. Se anuncia su cambio y a la vez, tres minutos de agregado. Antes que ingrese Enrique Carvajal, su reemplazante, San Marcos encuentra un balón de oxígeno en el empate de Martínez, en una gruesa desinteligencia entre Brito y Hartard. Algo parecido al Chile con Uruguay, ese gol le dio respiro al puntero.
El regreso fue opaco, diferente y negativo. Sin Salazar, La Serena perdió a su referente, también el control del juego. Ya el partido no fue el mismo, San Marcos tampoco. Creció el equipo de Emiliano Astorga en la tenencia del balón, ducho en estas lides, titánico para correr y para meter presión.
La Serena se descompuso y mucho. Su mediocampo, acostumbrado al trajín, ya no podía generar. No tenía emblemas en ofensiva y cada vez que podían recuperar un balón, lo regalaban con demasiada facilidad.
San Marcos se encontró con el segundo gol a los 67’ por intermedio de Silva, tras una comedia de errores colectivos en el granate y cerró la lucha.
La Serena no tenía con qué hacerles daño. Había perdido a Salazar, fue el peor azote para García. 0802i