Club Deportes La Serena cerró el 2016 perdiendo por la mínima ante Copiapó
No fue el desenlace esperado por los hinchas. Tampoco el partido que los cerca de tres mil personas tenían diseñado en la retina. Nada le resultó y todo le salió mal a Deportes La Serena anoche en el estadio La Portada al inclinarse ante Copiapó por la cuenta mínima. Una nueva derrota en casa, agudizando una campaña deficitaria de local donde apenas rescató seis unidades en siete compromisos disputados. Muy poco, de ahí la posición sin altas expectativas en la zona de la medianía de la tabla que acusa la escasez de plantel y el alto número de jugadores resentidos.
Si antes del inicio para cualquier forofo y analista era importante señalar que se comenzaba el partido con siete jugadores formados en casa, en gran parte por ese alto nivel de bajas (dos de ellos apenas suspendidos, Cerezo y Segovia) al término del cotejo, es válido indicar que la liviandad y falta de experiencia pasan la cuenta ante rivales duchos.
Un cabezazo tempranero de Matías Sánchez, a los 8 minutos, marcó la característica del partido con los dirigidos de Rubén Sánchez. El atacante saltó sin que nadie lo incomodara para anidar con golpe de cabeza el balón en el arco de Santis. Era la apertura del marcador, como también el desequilibrio y descontrol del elenco serenense que no sólo se anuló por la sobriedad de su adversario, sino que se bloqueó técnicamente. No pudo sacarse el gol, erró mucho en la entrega y no pudo descolocar a su oponente, cuyo portero Claudio González no pasaba dificultades.
No obstante, una movida del deté García antes que cayera la primera etapa le abrió una llamita al equipo con el ingreso de Hidalgo por Cusi. Insinuaron una recuperación, incluso con un par de cargas y un remate de Salinas que hacía notar a González, que su recreo se había acabado.
Sin embargo, en el ingreso de los segundos 45’, La Serena volvió a cambiar con los ingresos de Araya y Carvajal. Parecía que se habían sacudido de la modorra cuando Farfán, en una tremenda jugada colectiva estrelló el balón en el travesaño a los 53’. Con balón dominado construyeron una carga llena de rapidez y solidaridad que merecía terminar en el arco. Fue un destello. Nada más.
Copiapó, siempre ducho en la zaga, no se complicó, apostó a la contra y no quiso cobrar en cada arremetida ante Santis que bien pudo haber recibido unos cuatro o cinco en su pórtico, en una jornada que le fue bastante ingrata.
El cierre fue a empujones. A balonazos aéreos, para acortar el tiempo de la tenencia y creación. Copiapó resistió a esas embestidas. Era fácil contrarrestar a un rival que pese a que nunca se achicó o bajó los brazos, nunca alcanzó la brillantez que requería el momento.
La despedida no fue la esperada. Una nueva derrota en casa y la amargura de esos fieles de siempre que nunca dejan de acompañar al equipo. Los hombres de García quisieron regalarle una alegría en este cumpleaños 61 a todos, aunque también se retiraron asumiendo que para cambiar y mejorar ese rostro, tendrán que hacer mucho para el inicio del 2017. Tarea que les corresponde a los dirigentes.
En ellos está la posibilidad de fortalecer este grupo de jugadores que necesita cubrir un par de puestos, ya que si desean sólo recuperar a los averiados, no será mucho el refresco que le inyecten a un equipo que necesita de más frescura.