China busca combatir la contaminación ambiental con novedoso método
La construcción está siendo desarrollada por la firma Stefano Boeri y estará formada por dos torres, de 199 y 107 pies de altura, que se ubicarán en la ciudad de Nanjing.
Se espera que las estructuras estén terminadas en el próximo año y serán el hogar de 1.000 árboles y 2.500 arbustos. Sin embargo, no sólo habrá plantas: al interior de los edificios también habrán departamentos que serán destinados a oficinas, comercio, un hotel, un museo e incluso una escuela de arquitectura.
Más allá de lo bello que resultarán estos edificios, el objetivo principal de las instalaciones no es éste, sino que fueron ideadas para ayudar a convertir dióxido de carbono en oxígeno y así disminuir la contaminación.

No es un secreto para nadie que China es uno de los países más contaminados de la Tierra, y su grave problema medioambiental se origina debido a la gran cantidad de industrias que hay a lo largo de su territorio. De hecho, la nación es llamada “la fábrica del mundo” porque muchas empresas del planeta fabrican sus productos allí.
Además, con la gran cantidad de habitantes que tiene (es el país con más habitantes del mundo), en las ciudades no suele quedar espacio para alojar pulmones verdes que ayuden a disminuir la contaminación. La mayoría del espacio en las grandes urbes está cubierto de cemento.

Por lo mismo, es que resulta tan conveniente para ellos el tener bosques verticales en vez de horizontales, como son naturalmente.
Stefano Boeri, la compañía que desarrolla el proyecto, ya había construido bosques verticales con anterioridad en Milán, Italia. Dichos edificios son llamados Bosco Verticale (que en italiano significa bosque vertical literalmente) y fueron terminados en 2014.