Así será la fiscalización que no permitirá comprar comida chatarra con la tarjeta Junaeb

El 15% de los beneficiarios utilizan la tarjeta en locales de comida rápida y un 51% compra en supermercados.
miércoles 24 de mayo de 2017

Con el fin de promover una alimentación saludable entre los jóvenes, la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) anunció cambios en la Beca de Alimentación para la Educación Superior (Baes). Y es que a partir del próximo año no estará permitida la venta de alimentos que tengan en su rotulado más de dos sellos negros “altos en”.

Según explicó el director regional de la institución, John Cortés, “estos cambios se justifican en la política que está implementando Junaeb a través del Plan contra la Obesidad Estudiantil, más conocido como ´Contrapeso`”, argumentando que “no podemos permitir que los alumnos sigan comiendo comida chatarra si intentamos combatir la obesidad, tenemos que ser coherentes con el discurso y la acción”.

Si bien aclaró que sólo el 15% de los beneficiarios utilizan su dinero en locales de comida rápida, existe un 51% que compra en supermercados para poder cocinarse. En este sentido, “la idea es regular lo que los estudiantes pueden comer y ofrecerles una alternativa de alimentación que esté aprobada por nutricionistas y profesionales destacados de la entidad”.

En esta línea, el director nacional Jaime Tohá señaló que “buscamos que los jóvenes accedan a más opciones en cadenas de restaurantes en una variedad de precios. La cadena puede determinar ofertar otros menús de precio diferente, pero éste va a tener que ser aprobado por Junaeb para comprobar, que nutricionalmente, cumple con los estándares que se han fijado”.   

¿Cómo será la supervisión? Para lograr el objetivo, todas las cadenas que a partir del 2018 sean parte de la red de Puntos de canje de la beca Baes, deberán contar con restricciones en su sistema de caja. Esto quiere decir que sólo serán autorizadas aquellas transacciones si el menú adquirido responde a los estándares saludables del beneficio, de lo contrario, se rechazará la tarjeta como medio de pago.

John Cortés indicó que “no buscamos coartar la libertad del estudiante, sino que queremos que los recursos del Estado sean saludables”, explicando que en el caso de los centros comerciales, se va a supervisar que tengan disponible la minuta que por base de licitación se les exigió.

Lo anterior se fiscalizará a través de la modalidad de “compra misteriosa” y en el escenario que no se cumpla, esto conllevará sanciones para la empresa: amonestación a la primera falla y término de contrato en el caso de persistir en el incumplimiento de lo que indica la Ley.

En tanto, en el caso de los supermercados se deberá implementar tecnología, la que permitirá restringir productos que tengan más de dos sellos, así como también snacks, productos fritos, bebidas azucaradas, alcohol, entre otros. “Es una buena medida para que las empresas se pongan a disposición de esta política de vivir sano”, dijo Cortés.

Campañas asociadas. “El plan contra la obesidad estudiantil busca intervenir las áreas donde nosotros estamos presentes. Tenemos una oportunidad única de poder llegar a los estudiantes a través de la alimentación. Dentro de las medidas, también tenemos promoción de la actividad física porque los niveles de sedentarismo son muy altos”, contó John Cortés.

Por este motivo, Junaeb está desarrollando un plan de recreos participativos en escuelas municipales de La Serena, Coquimbo y Ovalle, con actividades que se realizarán tres días a la semana. 6001i