Evo Morales se reúne con profesor que repartió Libro del Mar en colegio serenense
El presidente boliviano Evo Morales, se reunió este viernes con el chileno Alfonso Ossandón, quien fue despedido del colegio municipal Carlos Condell de La Haza, ubicado en el sector Las Compañías de La Serena, por haber repartido a los alumnos 45 ejemplares del Libro del Mar.
"No se puede entender que en estas épocas de democracia, después de acabar con las dictaduras, pueda prohibirse leer libros", dijo Morales a los medios después de la reunión, en un discurso en el que felicitó a Ossandón por su iniciativa y su "rebeldía".
Ossandón fue despedido instancias del propio Ministerio de Educación chileno por ese acto, según explicó hoy junto a Morales.
Agregó que, junto al equipo pedagógico de la escuela, se decidió "dentro del marco de integración", repartir los ejemplares del Libro Mar para que los estudiantes bolivianos de ese centro tuvieran el derecho de "reivindicar su legítima historia y su legítimo sentimiento como pueblo de tener acceso soberano al mar".
Bolivia acudió en 2013 a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya para buscar un fallo que obligue a Chile a negociar la restitución de su salida soberana al Pacífico, que perdió en una guerra en 1879 y que le costó 120.000 kilómetros cuadrados de territorio y 400 kilómetros lineales de costa.
Chile sostiene que no tiene ninguna obligación al respecto, pues los asuntos limítrofes entre ambos países quedaron resueltos en un tratado firmado en 1904, veinticinco años después del conflicto.
La nación austral también defiende que concede a Bolivia facilidades para el libre tránsito hacia el mar, aunque las autoridades bolivianas acusan a Chile de no cumplir con eso.
Además, ambos países tienen otro pleito en La Haya por una demanda de Chile, que ha pedido a la corte una sentencia para que se reconozca como un río internacional unas aguas de la zona de la frontera y que Bolivia dice que fueron desviadas artificialmente hacia territorio chileno.
Las naciones también están enfrentadas por el paro aduanero chileno que no permite el libre flujo de centenares de camiones bolivianos hacia los puertos chilenos y por el caso de la reclusión de nueve funcionarios bolivianos en una prisión chilena.