Carabineros ha gastado más de 169 millones de pesos en lacrimógenas
Tras una larga investigación llevada a cabo por el equipo de BíoBíoChile, se ha logrado calcular y conocer cuánto gasta el Estado de Chile en meteriales disuasivos utilizados por las Fuerzas Especiales de Carabineros en las protestas sociales.
Todo comenzó cuando hace más de un año se solicitó a Carabineros de Chile, vía Transparencia, el “detalle del gasto, licitaciones si las hubiera y registro de proveedores de los elementos disuasivos, bombas lacrimógenas y balines de goma, usados durante manifestaciones”.
Ante esto, la institución contestó tardiamente negándose a proveer la información solicitada debido a que podía afectar "el debido cumplimiento de las funciones de las funciones de Carabineros".
Sin embargo, el equipo periodístico de BíoBíoChile presentó un recurso de amparo que fue acogido el 20 de septiembre por el Consejo Para la Transparencia, organismo que ordenó a Carabineros entregar la información en un plazo de 5 días hábiles.
Aún así, la institución policial reclamó ilegalidad ante la Corte de Apelaciones, con lo que el caso se judicializó.
Casi un año después, el 13 de julio de 2017, en fallo unánime, la Novena Sala del tribunal de alzada ratificó la decisión del Consejo para la Transparencia, que ordenó a Carabineros entregar el detalle del gasto, licitaciones y registro de proveedores de elementos disuasivos, como bombas lacrimógenas y balines de goma utilizados en control de manifestaciones, pero “sin dar cuenta del volumen y características de los referidos elementos disuasivos”.
De este modo, en la información entregada se transparenta que Carabineros ha realizado siete licitaciones en los últimos dos años para adquirir elementos disuasivos, seis de ellas privadas y una mediante trato directo.
Mediante estas licitaciones se han realizado compras por más de 169 millones de pesos que incluyen granadas lacrimógenas y líquidos lacrimógenos.
Cabe señalar que el uso de estos "elementos disuasivos" ha sido profundamente cuestionado por las comunidades médicas y científicas. Al respecto, y en Chile, el doctor Andrei Tchernitchin, docente de la Universidad de Chile y presidente del Departamento de Medio Ambiente del Colegio Médico, ha realizado investigaciones que buscan determinar los daños que pueden sufrir quienes se exponen a los químicos que componen el gas o líquido lacrimógeno.
A pesar de su alta toxicidad y peligrosidad, en Chile quien permite y regula el uso de estos elementos es la Ley de Control de Armas.
Al respecto, Rodrigo Bustos, jefe de la Unidad Jurídica y Judicial del INDH, informó que “Como INDH hemos recomendado a Carabineros una reevaluación de los riesgos para la salud de la población civil por la exposición al gas lacrimógeno, y también hemos insistido en que tienen que utilizarse en situaciones muy excepcionales que justifiquen evitar alteraciones muy graves al orden público, no en cualquier manifestación o disturbio”, aseguró Bustos.