Impotencia y dolor en la familia de la menor que falleció en incendio de Coquimbo
Entre abrazos y lágrimas los padres, familiares y cercanos recibieron el cuerpo de la pequeña Francisca, menor de solo dos años de edad que falleció este jueves en medio de un violento incendio en una vivienda del sector de Porvenir, en la comuna de Coquimbo.
Las llamas que consumieron la totalidad del hogar donde habitaban 12 personas se apagaron, pero el dolor sigue latente. Con globos blancos y velas en toda la calle, recibieron por última vez a “Panchita” en una sede social del barrio Baquedano, hasta donde llegó un equipo de El Día.
Su joven madre, Jocelyn de 22 años, desconsolada, era apoyada por amigos al momento de entrar tras su hija al salón donde sería velada. Su padre, Francisco, recibía las condolencias de quienes sensibilizados llegaron a entregar su apoyo en un momento de dolor.
Unos metros más allá, Marcela, tía de Francisca, intentaba reponerse y armarse de valor junto a Claudio (hermano de Francisco), su esposo y su núcleo familiar, en una casa que los recibió tras también perderlo todo en el siniestro.
"Nos duele que hayan dicho que los niños estaban solos sin ningún adulto. Da rabia que la gente hable sin saber y sin conocernos a nosotros". Marcela , cuñada de Jocelyn y tía de la menor.
Con dolor confiesa que en momentos también se sintió culpable, pero su misma cuñada, la madre de la menor, le recordaba que nadie pudo hacer nada. “Fue todo muy rápido”, repite una y otra vez la mujer, que no se resigna a aceptar todo lo que están viviendo.
Ese día Marcela se dirigía a dejarle el almuerzo a su hijo al colegio. Sería solo un par de minutos y le pidió a Jocelyn que la acompañara, ya que ella también debía pasar a comprar algunas cosas para cocinar, así es que aceptó, “somos muy unidas”, aclaró.
En la casa quedó Estefanía (18) hija de Marcela, junto a Francisca y otros dos menores. Las mujeres estaban en camino cuando vieron el humo, “parece que es en tu casa, Marcela”, le dijo un joven conocido en la calle.
Rápidamente volvieron, pero no pudieron hacer nada. Las llamas ya habían consumido la totalidad de la casa. Todo era confusión y desesperación, no tenían claro si los niños habían alcanzado a escapar. Intentó entrar, pero la detuvieron, hasta que finalmente les confirmaron la peor noticia que han recibido, Francisca no había alcanzado a salir.
DESDE EL LUGAR DE LAS LLAMAS.
Para Estefanía tampoco ha sido fácil. La joven se encontraba en la casa al momento del incendio, junto a su hija y los dos hijos de Jocelyn. Estaba en su pieza, hace solo tres semanas que estaban viviendo todos juntos y los niños peleaban de vez en cuando.
El hermano de la niña tocó la puerta. “Me decía: incendio, saca a mi Panchita y yo miré para afuera, al patio, porque ahí estaba su pieza y veo que el colchón estaba en llamas y yo estaba con mi bebé en los brazos”, relató la joven.
Lo más rápido que pudo sacó a su hija y al niño a la calle, les dijo que se quedaran ahí mientras ella intentaba sacar a Francisca, “al abrir la ventana de la pieza para sacarla se prendió todo y no podía hacer nada, porque si no me iba a quemar yo y ella”.
Los niños, con miedo, la siguieron, si se quedaba un segundo más se iban a quemar los cuatro, reflexiona, “yo no podía arriesgar a los otros niños”, declaró la joven madre.
Como es de esperarse, Jocelyn preguntaba con impotencia por qué no pudo hacer nada, “ellos no sabía, no se pusieron en mi lugar, porque no supieron cómo fue”, indicó Estefanía, que ha debido enfrentarse a duros cuestionamientos.
Sin embargo, pudieron hablar con tranquilidad horas más tarde, “le expliqué todo. Ella me dijo que las cosas pasan y que había que salir adelante”, relató mientras intentaba contener el llanto.
“SE HAN DICHO MUCHAS COSAS”
“Yo leía las noticias y me daba rabia” comenta Marcela. Cuando se supo del incendio y de la muerte de la menor circularon distintas versiones. Algunos medios de comunicación difundieron la supuesta hipótesis de una negligencia.
Se habló de que Jocelyn había salido dejando a Francisca al cuidado de niños de 4 y seis años de edad, sin mencionar a Estafanía de 18 años, lo que ha despertado el enojo de la familia. “Además no nos demoramos ni cinco minutos, fuimos un poco más abajo y nos devolvimos”, aclaró.
La mujer declara estar molesta por quienes “hablan sir saber”, insistiendo en que la vivienda estaba en malas condiciones, incluso apolillada, lo que pudo permitir que las llamas se propagaran rápidamente. “Nos duele que hayan dicho que los niños estaban solos sin ningún adulto.”, declaró.
"Yo trate de entrar para sacarla y no pude. No podía quedarme ahí arriesgando la vida de mi hija y también pude salvar al otro niño". Estefanía, prima de la menor.
Incluso entre algunos vecinos se comentaba que “la mamá estaba afuera fumando en la esquina”, confirmó Marcela. “Da rabia que la gente hable sin saber y sin conocernos, mucha gente ha hablado pestes de ella y no saben”, agregó.
Entre lágrimas relató lo mal que lo ha pasado su familia, incluso asegura que personas le han enviado mensajes a su hija Estefanía, culpándola por lo sucedido.
La mujer espera poder pronto sentarse a conversar todos juntos, pero confiesa que es difícil, “No sé qué decirles, me siento tan desesperada, a mi cuñado no lo había visto, ahora recién lo vi, lo pude abrazar y hablar un ratito con él, porque tampoco quiero estar encima”, señaló.
Mientras intentan superar lo que pasó enfrentan nuevas dificultades pues perdieron todo y no tienen ollas en las que cocinas, tampoco pueden ocupar el gas que sacaron de la casa por peligro de explosión.
En la casa ubicada en Juan Antonio Ríos 112, en el sector de Baquedano, han recibido algunas ayudas, conscientes de que su vida ya no será la misma, intentando ponerse en el lugar de los padres de Panchita, buscando como acercarse, intentando seguir adelante. 6301i
Estudian entrega de subsidio para vivienda.
Francisco, Jocelyn y la pequeña Francisca había llegado a la casa ubicada en el sector de Porvenir hace tres semanas, luego de tener que salir del lugar donde estaban. La familia buscaba arriendo cuando ocurrieron los hechos.
Personal de la Dirección de Protección Civil y el Departamento Social de la Municipalidad de Coquimbo llegó al lugar para recoger información sobre los habitantes de la vivienda sus necesidades.
Las familias fueron reubicadas en casas de familiares temporalmente y se les entregaron ayudas de emergencia, entre colchones, frazadas y kits de aseo.
Mientras que desde el Ministerio de Vivienda y Urbanismo indicaron que esperarán la información recolectada por la oficina municipal para evaluar la entrega de un subsidio para la compra o arriendo de una vivienda.