Qué hacer en caso de sufrir o ser testigo de bullying
La normativa educacional define el acoso escolar o bullying como toda acción u omisión constitutiva de agresión u hostigamiento reiterado, realizado fuera o dentro del establecimiento educacional, por estudiantes en forma individual o colectiva, valiéndose para ello de una situación de superioridad o indefensión- estado de la persona que está falta de la defensa, ayuda o protección que necesita- del afectado, provocando maltrato, humillación o temor, ya sea por medios tecnológicos o cualquier otro.
Dentro de los espacios educacionales es necesario desarrollar estrategias de prevención para disminuir este tipo de violencia. Fomentar la formación ciudadana, el desarrollo personal y social de los estudiantes y, sobre todo, estar atentos a los primeros reclamos, solicitudes de ayuda o manifestaciones de acoso escolar es indispensable, para intervenir oportunamente.
El acoso escolar no es igual a una pelea puntual entre pares, se trata de una agresión que se repite y mantiene en el tiempo, y va dejando cada vez más indefensa, con menos poder y confianza para defenderse a la víctima. Este acoso suele ocurrir en espacios donde no están presentes los adultos, por lo que la prevención debe considerar la colaboración y solidaridad de los pares para alertar cuando las situaciones comiencen recién a suceder.
La normativa educacional señala que los establecimientos educacionales deben contar con un protocolo de actuación frente a situaciones de violencia escolar, cuyo fin último es detener las situaciones de violencia y asegurar el bienestar físico y emocional de los estudiantes. Para que estos protocolos cumplan su objetivo deben considerar en su formulación los distintos tipos de maltratos, la edad de los estudiantes y diversas estrategias que permitan detener efectivamente la violencia.
Según cifras entregadas por la Superintendencia de Educación que fueron divulgadas por el medio BiobioChile, entre 5to y 3ro básico se produce el 43% de las denuncias por maltrato ocurrido en la sala de clases y el 35,8% de estos ataques se registra dentro del aula. Además, los datos revelaron que los hombres son víctimas del 60% del bullying físico, mientras que el 70% de las agresiones psicológicas afectan a las mujeres.
¿Cómo saber si un estudiante es víctima de bullying o acoso escolar?
Para detectar si un/a estudiante es víctima de acoso, los adultos responsables deben atender las alertas y estar atentos a las solicitudes de ayuda, los cambios conductuales y de ánimo de los estudiantes. Además, mantener un diálogo de confianza es vital, conocer a sus pares y favorecer la convivencia es importante.
¿Quiénes son los responsables frente a las primeras alertas de acoso escolar?
Todas y todos los miembros de la comunidad educativa tienen la responsabilidad de informar y tomar medidas para detener el acoso escolar. Sin embargo, los equipos directivos, docentes y Encargado de Convivencia, tienen la responsabilidad de gestionar la prevención y actuación frente a este tipo de situaciones.
Se sugiere poner atención a las siguientes conductas:
- Comportamientos regresivos, como enuresis nocturna o creerse más pequeño.
- Problemas para dormir.
- Retraimiento social (no querer ir al colegio o salir con amigos).
- Irritabilidad o agresividad.
- Dolores abdominales.
- Autoagresiones (golpearse la cabeza, realizarse cortes en el cuerpo).
- Pérdida de apetito.
LA CIFRA:
43% de las denuncias son de estudiantes entre 5to y 3ro básico
LA FRASE:
"Los establecimientos educacionales deben contar con un protocolo de actuación frente a situaciones de violencia escolar", Superintendencia de Educación