Acusan complejidad de la ley para restaurar viviendas del Casco Histórico
A fines de mayo un derrumbe afectó una vivienda del casco histórico de La Serena, inmueble ubicado en calle Brasil (esquina Infante) que ya había sufrido daños durante el temporal del año pasado. Este hecho reflotó la preocupación ante el inminente deterioro de uno de los sectores emblemáticos de la ciudad.
En tanto, las precipitaciones y fuertes vientos que afectaron a la región el segundo fin de semana de junio, provocaron daños en 88 casas del perímetro de interés patrimonial, de las cuales 35 resultaron con daño mayor, 11 medio y 42 menor. La situación significó caída de muros, techumbres y estructuras colapsadas.
Lo cierto es que el mal estado de la zona típica de la capital regional es una realidad, la que ha quedado en evidencia tras las catástrofes naturales e incendios que han afectado nuestro patrimonio. Si bien el municipio de La Serena cumple un rol fiscalizador en la materia, es facultad del Consejo de Monumentos Nacionales conceder los permisos de reparación o restauración.
88 viviendas de la zona típica resultaron con daños luego del sistema frontal que afectó a la región de Coquimbo el 10 y 11 de junio, según un catastro realizado por la municipalidad de La Serena
Y es que pese a que las principales causas de los destrozos responden al paso del tiempo, a la acción de eventos climáticos y al descuido en mantención, existe un problema administrativo de fondo. En este punto, autoridades regionales y propietarios acusan complejidad de la legislación en cuanto a la renovación del centro de la ciudad.
Proceso de decadencia
Una vez ocurrido el derrumbe, el alcalde de La Serena, Roberto Jacob, señaló a El Día que “la legislación que tenemos no nos permite actuar rápido o poder hacer inversiones sin que tengamos que pasar por Consejo de Monumentos Nacionales y lamentablemente eso demora más de lo que quisiéramos. Si seguimos así esta no va a ser la única fachada que se va a caer”.
En la misma línea, la seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Isabel Correa, argumentó que el CMN es un organismo altamente centralizado, cuya oficina técnica regional sólo tiene un rol fiscalizador y de apoyo, lo que “no ayuda a mitigar el rápido proceso de decadencia que observamos en el casco histórico de La Serena”.
"La legislación que tenemos no nos permite actuar rápido o poder hacer inversiones sin que tengamos que pasar por Consejo de Monumentos Nacionales", Roberto Jacob, alcalde de La Serena
Por otra parte, la autoridad regional detalló que la ley no presenta instrumentos de fomento que vayan en beneficio de los propietarios y vecinos del lugar. Sumado a esto, explicó que no se han tomado medidas a corto, mediano y largo plazo, lo que ha quedado plasmado en el perjuicio de la zona patrimonial.
“La población envejeció y no hubo recambio, por esta razón se observan altos índices de deterioro y abandono de inmuebles. Esta área tiene la mayor población flotante de la región, pero sus habitantes apenas corresponden a un dos por ciento de la comuna. En este sentido a las autoridades les ha faltado previsión”, detalló a El Día.
Respecto a la actual cara del casco histórico de La Serena, Correa indicó que “hoy en día sólo observamos síntomas de un proceso evidente que viene desde hace más de veinte años”, afirmando que “las soluciones que se pueden ir generando tienen que ser interstitucionales, por lo cual tiene que haber un compromiso del gobierno local y un incentivo a la inversión privada”.
Plan de conservación
Con el fin de hacer frente a las condiciones climáticas adversas y eventuales sismos, la seremi de Cultura presentó al concejo municipal un plan de conservación de la zona típica de La Serena, iniciativa que busca beneficiar a una veintena de propiedades, por medio de diversas acciones como la limpieza de canaletas.
De esta manera, a un mes de haber presentado la propuesta, la autoridad de la cartera confirmó a nuestro medio que los trabajos comenzarán a fines de junio en dos ejes de la comuna. Según indica, el primero de ellos corresponde a calle Matta, Brasil y Colón, donde serán 10 las casas favorecidas.
"Con sólo mirar usted se da cuenta que hace falta una manito de gato y para eso tiene que entrar en reparaciones más profundas, no es llegar y cambiar una tabla porque está todo apolillado. No se puede hacer nada sin autorización", locatario del casco histórico
“Entre los que se encuentran inmuebles de conservación, monumentos históricos, viviendas residenciales y se distingue la biblioteca pública Alonso de Ercilla como uno de los inmuebles emblemáticos que forma parte de este proceso de conservación”, detalla la ex directora de la Corporación Corpatrimonio.
Por otra parte, se contemplan 10 viviendas más, de carácter residencial, las que se encuentran ubicadas en calle Infante, entre Gandarillas y Laurato. En este punto, revela que la casa que sufrió daños en el mes de mayo no está contemplada en el plan piloto, ya que “éste no está enfocado en la restauración o reconstrucción. La idea es evitar que ocurran deterioros como el año pasado”.
En la misma línea, el edil de la comuna aseguró que “hemos realizado medidas preventivas durante el último tiempo, ya que no tenemos la facultad de intervenir propiedad privada, más allá de que existe un gran esfuerzo en poder ayudar y contribuir en el hermosamiento de fachadas y apoyar en gestiones de urgencia en caso de peligro inminente”.
Colapso de estructuras
La principal característica de los inmuebles contemplados en las acciones preventivas, es que son construcciones de adobe que datan del siglo XIX e inicio del XX, fieles representantes de la arquitectura típica serenense. Cabe precisar que el deterioro de estas casas ocurre en gran medida porque carecen de un sistema de evacuación de lluvias.
"Hoy en día sólo observamos síntomas de un proceso evidente que viene desde hace más de veinte años. Las soluciones que se pueden ir generando tienen que ser interstitucionales", Isabel Correa, seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio
Al respecto, la seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Isabel Correa confirmó que las labores irán destinadas a aquellas casas “que presenten un sistema particular de evacuación de aguas lluvia donde la descarga del agua sea por el interior del muro de adobe y que no estén funcionando correctamente debido a que puedan estar tapados o colapsados”.
Según argumenta, “esto provoca que el agua se filtre por otras partes del muro, generando un deterioro progresivo, como fue el caso de la mayoría de las casas catastradas por el municipio de La Serena, un caso emblemático es la Casa Herrero”, que fue declarada monumento nacional en 1981.
Por su parte, Daniel Contreras, arquitecto de la oficina técnica regional, especificó recientemente a El Día que “es importante que este sistema se mantenga bien porque la tierra cruda con la humedad genera grietas. En muchos de estos casos los sistemas de evacuación están tapados o no existen, provocando que las propiedades mecánicas de la pared cambien ocasionando el colapso”.
Sensación de abandono
“Con sólo mirar usted se da cuenta que hace falta una manito de gato y para eso tiene que entrar en reparaciones más profundas, no es llegar y cambiar una tabla porque está todo apolillado. Nosotros vemos que no se puede hacer ninguna reparación sin autorización”, comenta a El Día un reconocido locatario del sector, quien lleva más de 50 años trabajando en calle Matta.
El hombre, que prefirió resguardar su identidad para este reportaje, expresa con evidente preocupación que “las casas ya no se pueden sostener en La Serena. La construcción en el centro está detenida porque no se puede construir más de dos pisos y a nadie le conviene hacer una inversión en esas condiciones. Con los años el casco histórico no va a ser más que ruinas”.
"El camino para recuperar nuestra zona típica es la asociación público - privada, la que resulta esencial para impulsar el despegue del centro", Sergio Quilodrán, presidente de la Cámara Chilena de la Construcción de La Serena
Asimismo, Daisy Torres, habitante de la casa que se cayó el pasado 30 de mayo, señaló que la vivienda ya había sufrido daños anteriormente, siendo declarada inhabitable. La mujer indicó que no tiene el dinero para realizar los arreglos, los que además requieren de un permiso especial por la ubicación del inmueble.
“Yo tengo miedo. Cuando las niñas llegan de la escuela les digo que tienen que llamarme para abrir la puerta (...) esta casa está inhabitable, yo arrendé un departamento, pero me devolví porque no puedo con ese gasto, no tengo los recursos”, relató la afectada en aquella oportunidad a nuestro medio.
En tanto, Claudia Villagrán, coordinadora del departamento de cultura del municipio serenense, quien tiene a cargo la biblioteca municipal Alonso de Ercilla, valora la implementación de medidas preventivas tanto para el recinto cultural como para el casco histórico en general, las que considera sumamente necesarias.
“Estamos en una casa antigua que si bien al verla no genera peligro para los usuarios y la comunidad, sí sufrió daños para el terremoto del 2016. Siempre es bueno generar acciones para mejorar la zona típica de La Serena”, señala Villagrán, que también es responsable del Centro Cultural Santa Inés y el Teatro Municipal.
Al ser consultada por las responsabilidades ante el deterioro de la zona patrimonial, afirma que si bien el municipio se ha preocupado de la situación, se han topado con barreras administrativas. “Necesitamos mejorar la legislación para que sea más amigable con la situación actual que están viviendo los habitantes del lugar”, asegura.
Por último, enfatiza en que no solo el Consejo de Monumentos Nacionales tiene que actuar, sino que tanto el ministerio, el municipio, los legisladores y la comunidad tienen una participación importante en la materia. Sin embargo, el primer paso está en modificar la ley, ya que según dice “mientras tengamos esta dificultad es poco lo que se puede avanzar”.
Foco de inversión
En conversación con El Día, Sergio Quilodrán, presidente de la Cámara Chilena de la Construcción de La Serena, afirma que el camino para recuperar la zona típica es la asociación público-privada, argumentando que de esta manera se impulsaría “el despegue del centro, toda vez que creemos que es un sector con potencial que debe volver a ser un foco de inversión de recursos fiscales y particulares”.
En este punto, detalla que se han contabilizado cuatro proyectos de edificios que superan los siete mil millones, lo que según plantea es un buen augurio. “Nosotros como privados valoramos que se generen las condiciones, pues es imperioso darle valor al casco histórico, asumiendo que dentro del plan gremial que tenemos para promover a La Serena como ciudad sostenible y moderna, se considera su conservación histórica y patrimonial”, señala.
En relación a los factores que han frenado esta realidad, Quilodrán manifiesta que “se ha percibido que la gente se ha alejado del centro serenense y que su crecimiento se ha visto detenido por los altos costos de los terrenos, las barreras administrativas y el férreo marco normativo imperante”.
Pese a las trabas existentes, está claro que la gran afluencia de personas al centro de la ciudad es una gran oportunidad para aglutinar servicios. Sin embargo, asevera que para que esto sea posible es necesario “generar estacionamientos, mayor gestión de tránsito y generación de vías exclusivas para peatones, vehículos particulares y de transporte público”.
Reducir su dimensión
Ante el proceso de deterioro que vive el casco histórico de La Serena, la mayoría de los actores involucrados coinciden en que es imperioso perfeccionar la legislación que lo regula. No obstante, además de esta percepción, surgen voces que proponen reducir el perímetro de la zona típica, con la intención de facilitar su conservación.
Al respecto, el diputado Raúl Saldívar explica que “el problema de su tamaño y sus dimensiones por cierto constituye una dificultad seria porque cubre alrededor de 100 manzanas de la ciudad y no todo lo que hay dentro de ella tiene valor, entonces eso complica mucho el trabajo de mantenimiento”.
En este sentido, el parlamentario agrega que “lo ideal es continuar y perseverar en la idea que se comprometió en su momento con el Consejo de Monumentos Nacionales que dice relación con hacer algunos anillos, destacando cuáles son aquellos edificio de valor histórico y cuya preservación es indispensable”. 6001iR
¿Qué dice la ley?
De acuerdo al artículo 6 de la ley 17.288, son deberes y atribuciones del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) “elaborar los proyectos o normas de restauración, reparación, conservación y señalización de los monumentos nacionales y entregar los antecedentes al Ministerio de Obras Públicas y Transportes para la ejecución, de común acuerdo, de los trabajos correspondientes”.
En tanto, se consigna que lo anterior es “sin perjuicio de las obras que el consejo pudiera realizar por sí mismo o por intermedio de otro organismo y para cuyo financiamiento se consultaren o se recibieren fondos especiales del presupuesto de la nación o de otras fuentes”.
De este modo, según coinciden las autoridades regionales y la comunidad, sería precisamente esta normativa la que atrasaría los procesos de restauración del emblemático casco histórico de La Serena, patrimonio que necesita de manera urgente poner en valor su importancia y preservación a lo largo del tiempo.
Mantención necesaria
En conversación con El Día, la arquitecto Alejandra Cortés explica que el tiempo de caducidad del adobe, material de los inmuebles que componen el casco histórico de La Serena, está directamente relacionado con el mantenimiento de la estructura, por lo que resulta vital generar acciones de limpieza.
“Teniendo en cuenta que el adobe es barro seco, éste actúa y se manifiesta de la misma manera que el agua en la tierra, lo que genera grietas cada vez más atenuantes. Por lo tanto, esta acción en el caso de los muros provoca el colapso de la construcción”, comenta la profesional en la materia.
En tanto, agrega que “las fisuras que se muestran en las casas del casco histórico son correlativas a la escasa mantención de las canaletas y aleros que no cuentan con las dimensiones necesarias para proteger el inmueble. Además, según se observa no todas poseen los revoques de barro que deberían recibir de forma continua”.
En relación al estado del material, indica que “no se puede cuantificar el tiempo de duración, ya que es variable al agua caída, intensidad, entre otras cosas, pero sí se puede prever el derrumbe de una vivienda por las grietas que van dejando las precipitaciones que afectan cada año la región”.
Alcalde llama a agilizar procesos administrativos
Tras los derrumbes ocasionados por el sistema frontal que azotó territorio regional, causando graves averías al casco histórico de la ciudad, el alcalde de La Serena Roberto Jacob hizo un llamado a agilizar los procesos administrativos, con la intención de salvar una de las arterias identitarias de la comuna.
“Hago un llamado a las autoridades, a Monumentos Nacionales y a quien corresponda a que de una vez por todas agilicen las medidas que se puedan tomar en el casco histórico, sino vamos a terminar con un sector tremendamente dañado que no va a tener arreglo. Llegó el momento de no ser tan pasivos en este tema”, sostuvo.