Fiscal Arias: "Religiosos destruyeron evidencias sobre abusos sexuales en Chile"
El Arzobispado de Santiago comunicó esta semana que el cardenal Ricardo Ezzati fue citado a declarar por el Ministerio Público en calidad de imputado por el eventual delito de encubrimiento de abusos sexuales.
Este hecho se da luego de la visita del papa Francisco a Chile en enero de este año la que se vio empañada por la crisis en la Iglesia Católica, producida en ese entonces, principalmente, por la figura del exobispo de Osorno, Juan Barros, a quien se le acusa de haber encubierto los abusos perpetrados por el otrora párroco de El Bosque, Fernando Karadima.
Sin embargo, los casos se han profundizado con el paso de los meses, llegando incluso, a presentar una renuncia masiva de todos los obispos ante el pontífice.
Las denuncias por abuso contra ministros de fe ha aumentado considerablemente a lo largo del país.
A todo se suma la citación emitida por el fiscal regional de O’Higgins, Emiliano Arias, para que el líder de la Iglesia en Chile, el cardenal Ricardo Ezzati, declare ante la Fiscalía en calidad de imputado por encubrimiento este 21 de agosto.
Arias, en conversación con diario El País, aseguró que con su carta a los fieles chilenos de fines de mayo, el Papa “abrió el camino para investigar el encubrimiento de abusos”, pese a que tras su misa en Iquique, y en conversación exclusiva con Radio Bío Bío, el obispo de Roma aseguró que todas las acusaciones contra Barros eran “calumnias” y pidió pruebas fehacientes para comprobarlas.
Sin embargo el allanamiento e incautación de evidencia desde el Arzobispado de Santiago y del Tribunal Eclesiástico luego la detención del excanciller Óscar Muñoz, el Ministerio Público cuenta con una serie de documentos con los cuales se confirma que muchas denuncias de abuso solo tuvieron corte canónico y que las autoridades eclesiásticas no desviaron las causas a la justicia.
“Vamos a hacer un juicio histórico y espero que seamos capaces de establecer que si determinados obispos hubiesen cumplido con las debidas diligencias se hubiesen evitado una buena parte de los delitos de abusos sexuales contra menores cometidos por los religiosos chilenos”, detalló el fiscal, quien invitó a otras víctimas a denunciar si no lo han hecho.
“Si no lo hacen no existe encubrimiento que valga. La Iglesia son los fieles”, añadió el jurisconsulto en conversación con el matutino hispano.
El persecutor regional de O'Higgins culpó directamente a los obispos, ya que su deficiente y negligente actuar habría entorpecido la persecución penal de los delitos que tuvieron por víctimas a niños.
“¿Quién es el responsable de una organización y de lo que ocurre en un territorio? El obispo ¿Por quién pasan todas las denuncias de abusos sexuales contra niños, niñas y adolescentes? Por el obispo. Conocen los hechos durante todo el proceso”, precisó Arias.
Ante los antecedentes expuestos, el fiscal de O’Higgins criticó que “el sistema no funcionaba”. A su juicio, porque “no se daba la atención adecuada a las víctimas, no se les creía, no se daba curso a las investigaciones”.
“No se cumplían las obligaciones de enviarlas todas a la Congregación de la Doctrina de la Fe del Vaticano, unido a un sistema ineficaz de justicia canónica (…). Sabemos que religiosos chilenos destruyeron evidencias sobre abusos sexuales”, concluyó.