Inmigrantes y crisis de desconfianza marcan Te Deum
Construir una patria acogedora para los migrantes, los casos de abuso sexual que salpican a la Iglesia católica y terminar con la desconfianza fueron los temas que marcaron hoy la celebración del tedeum ecuménico celebrado en Santiago con motivo de las Fiestas Patrias
El sacerdote Juan de la Cruz, deán de la catedral metropolitana de Santiago, estuvo a cargo de la actividad en la que participó el presidente Sebastián Piñera y la primera dama, Cecilia Morel; el gabinete en pleno, los comandantes en jefes de las Fuerzas Armadas, diplomáticos y políticos.
Durante su homilía, el padre Benito Rodríguez, quien reemplazó al arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, imputado por presuntamente encubrir casos de abusos sexuales a menores, abogó por construir una patria grande y acogedora, cimentada en la justicia, la paz, verdad y amor a Dios y su pueblo
En el aniversario 208 de la Independencia de Chile, el religioso sostuvo que los chilenos deben a aprender a valorar, agradecer y también cuidar a quienes se comprometen en el servicio público de la nación "porque ellos también hacen posible que se pueda caminar juntos a pesar de la diversidad de cada uno".
Fue enfático en señalar que Chile debe sanar sus desconfianzas "y abrirse a la ternura, al perdón, a la compasión, porque un país sin confianzas no tiene futuro alguno, nunca podrá desarrollarse de manera integral, sustentable y sostenible en el tiempo".
También hizo un llamado a acoger bien a los inmigrantes latinoamericanos que han llegado a Chile en busca de mejores oportunidades. "Hoy que son tantos los hermanos y hermanas de otros países, especialmente latinoamericanos, que vienen a nuestra tierra en busca de mejores condiciones de vida para sus familias, a ellos queremos abrirles las puertas no solo de la oficina de inmigración sino también de nuestros corazones", agregó.
Hizo un llamado particular a los empresarios: "Abrirles la puerta de nuestra patria a nuestros inmigrantes también debiera traducirse en que puedan aspirar a un trabajo y a un lugar digno para ellos y sus familias".
En los últimos años, han llegado más de 600.000 inmigrantes de diversas nacionalidades a Chile, especialmente haitianos, colombianos y venezolanos, entre otros.
Al final de su homilía el padre Rodríguez se refirió a los momentos difíciles que vive la Iglesia católica en Chile por los casos de abusos sexuales. "Hoy nos toca presidir esta solemne celebración del tedeum en un momento muy particular, porque estamos pasando por 'tiempos recios', como decía santa Teresa", dijo.
"Creemos que hablar desde esta precariedad, sin pretender negarla o esconderla es también nuestro aporte al hoy de nuestra historia, intentando acoger con humildad y con generosidad nuestros errores, sin pretender privilegios o algún trato especial", añadió el religioso que fue interrumpido por los gritos de una mujer que fue sacada del templo por los equipos de seguridad.
El tedeum ecuménico se realizó a pocos días de que el papa Francisco de "forma inapelable" ordenara la destitución del sacerdote chileno Cristián Precht, quien está bajo investigación por su presunta participación en casos de abusos sexuales a menores.
La expulsión de Precht fue comunicada al arzobispado por el cardenal jesuita español Luis Francisco Ladaria, quien indicó que la decisión del papa se tomó el pasado 12 de septiembre y que esta dimisión del estado clerical conlleva también la dispensa de todas las obligaciones unidas a la sagrada ordenación.
Actualmente hay 119 causas abiertas por la presunta comisión de delitos sexuales por parte de personas relacionadas con la Iglesia católica, según información de Fiscalía Nacional de Chile.
En esos casos actualmente en marcha son 167 las personas imputadas y 178 las víctimas cuantificadas en todas estas investigaciones, según el catastro de casos existentes que hizo público hace un mes el Ministerio Público.
Además, entre el total de víctimas, 79 de ellas eran menores en el momento en el que ocurrieron los hechos.