El apoyo aurinegro no claudicó en el Aconcagua
En el frontis de la Gobernación de Aconcagua en plena Plaza de Armas Enrique Morales integrante de la barra Al Hueso Pirata graficaba dos horas antes del encuentro lo que significa apoyar al club en todo momento. "No importa los resultados, el objetivo es ir a todos lados y estar en las buenas y en las malas. Uno nace con el sello del Pirata", destacaba. Este sentimiento es el que reflejaba el grupo de fanáticos que llegó hasta San Felipe cuando en el último minuto el cuadro local da vuelta el partido y se impone 4/3 en forma agónica. La desazón era grande luego que por un momento se pensó que el empate estaba al alcance de la mano.
En el entretiempo en la zona de marquesina el gerente Pablo Morales destacó el apoyo de la hinchada y el esfuerzo que está realizando el público en desplazarse para respaldar al club. "Se agradece y demuestra el compromiso de su barra", sentenció.
RESPALDO HASTA EL FINAL
Los aurinegros se instalaron en el sector sur y este del deteriorado estadio sanfelipeño y tuvieron que soportar el intenso calor que aún pegaba pasada las 17/30 horas. Sin embargo, esto no fue obstáculo para no dejar de alentar. Incluso cuando el resultado fue adverso.
Elías Salinas no para de alentar y está al borde de la cancha en su silla de rueda. Junto a su padre hicieron un esfuerzo por llegar hasta San Felipe y tuvo una vista privilegiada cuando Mario Pardo anotó el empate con un impecable tiro libre. "El pueblo Coquimbo está revolucionado. Soy socio de los 5 años y uno nace coquimbano desde que sale del hospital", enfatizó.
En el Mercado Municipal encontramos a Ricardo Ponce León quién igualmente rescató el espíritu de sacrificio de los horarios horas hinchas. De inmediato para la foto se unieron más coquimbanos.