Graff se apoya en una columna vertebral formada por argentinos
Todo equipo parte de una columna vertebral en su campaña. Ha sido el caso de Coquimbo Unido en este 2018, que encontró, desde su entrenador Patricio Graff, a los hombres idóneos para construir el actual rendimiento que los tiene a las puertas del ascenso a la Primera División, lo que podría ocurrir este sábado en el duelo ante Melipilla en la capital. Un triunfo lo garantiza, incluso puede lograrlo si su más cercano rival, Cobreloa (hoy a cinco unidades), no consigue los tres puntos ante Wanderers. De ahí la expectación reinante en la familia aurinegra que anuncia unos cuatro mil espectadores el sábado en el estadio La Florida de la capital.
Han pasado largos 11 años desde aquel triste 2007 cuando el once aurinegro cayó a la Primera B, por lo que concretar ese objetivo justifica el entusiasmo reinante y que anuncia una tremenda caravana a la capital desde las primeras horas del sábado.
Así lo describe uno de los pilares de la campaña, el portero Matías Cano, quien señala que se ha trabajado por este objetivo y depende exclusivamente de ellos lograrlo en el duelo con los “Potros”, porque el equipo porteño “ha sido el más regular de los 16 equipos de la categoría”, mostrando un juego definido, con “propia identidad”.
El cuidatubos trasandino, uno de los referentes del equipo, regresó el domingo a la titularidad en la victoria sobre San Marcos, tras una suspensión de dos fechas por su expulsión frente a Valdivia, que le costó una seria conversación con el cuerpo técnico.
EL COMPAÑERO
El “Compañero” de todos tiene sus sentidos puestos en este momento mágico que asume ya es especial por la alegría que percibe en todos los porteños, gente humilde como él la describe, y que le hacen notar su cariño en cada paso que da por las calles porteñas y en la caleta de pescadores, lugar que lo identifica plenamente.
Sin embargo, así como Cano, también ha sido determinante en la campaña, el goleador trasandino Rodrigo Damián Holgado, un chico de 22 años, que llegó en silencio desde México, sin meter ruido y que desde que comenzó a marcar goles en los entrenamientos, hizo que la hinchada coreara su nombre con profunda admiración.
Los hinchas lo defendieron a hueso partido cuando existió la posibilidad de que emigrara a mitad de temporada a un equipo de la serie A y si bien le perdonarían su partida ante un eventual traspaso en estos momentos, esperan que la administración del club pueda comenzar con él la estructuración de la plantilla en el 2019. “No quiero pensar en eso, estoy concentrado 100 por ciento en Coquimbo Unido, hemos trabajado todo el año para conseguir estar en este momento y falta tan poco que no queremos desviar la atención, después habrá mucho tiempo para analizar y evaluar lo que viene”, puntualiza el 9 de los porteños.
Holgado tiene una ligazón con el puerto. Si bien su hijo nació hace unas semanas en Buenos Aires, sabe que lleva la sangre aurinegra por sus venas y quiere compartir con su familia este momento especial. Estarán en Santiago el sábado, ya que no se quieren perder la alegría del atacante a quien muchos ya vinculan con Audax Italiano.
En esta columna vertebral no puede quedar afuera el volante Mauricio Yedro, clave en la zona media y que no podrá estar en cancha ante Los Potros por su expulsión con San Marcos.
Sabe que se equivocó, aunque ese hecho no borrará su aporte al rendimiento global del equipo. De hecho, por sus asistencias y rendimiento, debe estar en el primer lugar del podio, “logramos volver al triunfo ante San Marcos, lo necesitábamos, era el paso que necesitábamos para estar más cerca de concretar el ascenso”, precisó.
EL LIDERAZGO DE GRAFF
Se ha sabido manejar. Es incuestionable su liderazgo en el cargo. Si en la cancha el cuerpo técnico de los piratas tiene referente, fuera de ellas es Graff con su equipo de trabajo, quienes han construido y recuperado la identidad de un equipo que por muchos años buscó su sello. El argentino-italiano le puso la impronta al equipo desde fines del 2017 y en este 2018 lo rubricó con la llegada de jugadores que se empaparon rápidamente de la responsabilidad que recaía sobre sus hombros.
No obstante, hay un hecho que lo hace distinto al deté, su manera de trabajar con los jóvenes, su forma de guiarlos y la confianza que deposita en ellos: esa impronta de amor y de sentido de propiedad con el equipo, esencial en estas luchas, la logró con los canteranos que vieron cabida en el primer equipo, reflejada en el accionar de Diego González y Sebastián Galani, dos canteranos de exportación