Turismo rural en Chile atrajo a 35.000 personas en la última temporada
Unas 35.000 personas optaron en Chile por el turismo rural e interactivo, aquel que intenta que el visitante viva en primera persona cómo es la vida en el campo, según los datos registrados en el último año por el Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap).
Durante la inauguración de la temporada de turismo rural este mes de diciembre, el director del Indap, Carlos Recondo, destacó el "crecimiento" de esta tendencia que ofrece a los visitantes implicarse en la vida de los campesinos.
Según los datos de este organismo, hay 1.200 familias agrícolas en todo Chile que disponen de alojamientos en el campo, granjas educativas o que ofrecen gastronomía típica, entre otros.
Además, Recondo puntualizó que "un 65 % de los emprendimientos, que ahora están surgiendo en el campo, son impulsados por mujeres".
Precisamente el lugar elegido para lanzar la temporada fue la casa de Melania Cárcamo, quien regenta un espacio de "agroturismo", que ofrece hospedarse en un lugar rodeado de huertos y animales de granja, en la comuna de Fresia, a 70 kilómetros de Puerto Montt, la capital de la sureña región de Los Lagos.
Según afirmó Cárcamo, la gente que se aloja en su negocio entra a su casa a tomar el desayuno con ella y se implica en las tareas que realiza a diario.
1.200 familias son parte de estos negocios rurales
Este interés también lo sienten tres mujeres que iniciaron, por separado, un negocio de cámping y restauración en la región de Aysén, al sur de Los Lagos.
Ante esta tendencia, que cada vez atrae a más personas en Chile según el Indap, los espacios de turismo rural se están abriendo a este nuevo público.
Un ejemplo de esto es Katrin Runge, de nacionalidad alemana y con más de 25 años en tierras chilenas, que se estableció hace una década en la comuna de Purranque para criar cabras.
Tras haber vivido en el norte del país decidió trasladarse "porque en esta región hay más pasto", a pesar de que no es el clima habitual para estos animales.
Esta pastora alemana empezó a elaborar leche, quesos y hasta dulce de leche de cabra y ahora no solo los vende sino que ofrece a los visitantes poder participar en las tareas de pastoreo y ordeña en su granja "interactiva".
La palabra "interactivo" también se puede leer en el negocio de Luzy Albizu, que primero creó un huerto para abastecer a su familia y que ahora está todo el día abierto para quien quiera acercarse a cosechar su propia verdura o fruta en la comuna de Río Negro.
"Los turistas quieren sentarse con nosotros a la mesa, no quieren ir a un gran restaurante sino que quieren vivir como lo hacemos nosotras", Melania Cárcamo, emprendedora
En Fresia, Aída Hettich también estableció su negocio de mermeladas, que creó para lograr más ingresos para financiar los estudios de sus hijos.
Hettich elabora sus productos con las frutas que recoge de su propio huerto y los vende en ferias o a pequeños comercios.
Todos estos negocios rurales, como señalan sus promotoras, necesitan "años" de consolidación.
FAMILIAS QUE SON PARTE DE LA RED INDAP
Estos negocios rurales forman parte de las 1.200 familias que el Indap tiene contabilizadas en todo Chile y que se benefician de formar parte de esta red.
El Indap dispone de instrumentos de apoyo para los campesinos a través de programas de ayuda en la inversión, financiación de créditos y desarrollo de capacidades con cursos de capacitación.
"Los emprendimientos del turismo rural tienen un valor adicional. Más que el valor económico, permiten mostrar y visibilizar el mundo rural; demuestran que también son posibles las tradiciones y la cultura. Estas actividades generan bienes privados pero también públicos", afirmó el director del Indap.
Recondo también puntualizó que "el turismo rural no es solo mostrar, también es vender y, para vender, se requiere calidad e infraestructuras".