La otra cara de Valentín Bravo, ex campeón nacional de lucha libre
La historia de Valentín Bravo en un ring de lucha libre comenzó en Concepción, en el año 2009, siendo parte de la agrupación Zona de Combate. Luego, en 2010,continuó en Acción Sin Límites. Su personaje, era el del “Muy serenense”, una sátira de cómo veía él a la gente “mala onda” de la ciudad. Para llegar a los eventos, que eran los días sábados, tomaba un bus el viernes por la noche desde La Serena y recorría las 13 horas de ida, para luchar y embarcarse de vuelta para la cuarta región. “El viaje me azotaba tanto o más que la propia lucha”, recuerda.

Hoy, su realidad es muy distinta a la de aquellos años. Luego de estar entrenando en la academia de las ex superestrellas de WWE Shawn Daivari y Míster Kennedy llamada “School Of Professional Wrestling” en Minnesota, Estados Unidos, donde se graduó de luchador profesional, volvió a Chile y conquistó el título máximo del Campeonato Nacional de Lucha Libre, siendo reconocido como una de las caras de la empresa.
Ahora, con la experiencia de su lado y de vuelta junto a su familia en La Serena, habló de todo con El Día. Su forma de ver el negocio, qué se necesita para ser luchador y sus planes a futuro, donde espera ayudar a impulsar este deporte espectáculo en la Región. Esta, será la otra lucha de Valentín Bravo.
-¿Por qué cree usted que la lucha libre no es tan popular en Chile?
“Estamos en una cultura donde el fútbol mueve todo. Básicamente es eso. Acá a la gente no le interesa saber de otras cosas. A menos de que hayamos sido campeones en algo. De repente al “Chino” Ríos le empezó a ir bien y les gustó el tenis también. Pero siendo objetivos, hasta la aparición de CNL no había ningún producto televisivamente atractivo. Y la oportunidad que se tuvo con la SWA (Sudamerican Wrestling Asocieichon) fracasó porque estábamos muy en pañales con los luchadores y el producto trataba de copiarle a la WWE. Ahora existen shows en la web de manera semanal que si los miras, son un programa de televisión pero transmitido por Youtube”, comenzó diciendo.
-¿Dónde está el límite entre lo real y lo guionizado?
“A uno de mis maestros en Estados Unidos le hice la misma pregunta, le dije que estaba chato que me dijeran que esto era falso. El me respondió que no había excusas, tú vas al cine a ver Avengers, que sabes que no es real, solo anda y pásala bien. Un ex luchador dijo una vez que “yo no te puedo mostrar que la lucha libre es real, pero si te puedo demostrar que yo lo soy”. Yo he vivido bajo esa filosofía desde mi primer viaje. Yo cuando lucho, pego, hago que las cosas se sientan, que la persona que está en primera fila sienta que estoy haciendo algo realmente fuerte”, explicó.
-¿Qué aspectos positivos destaca usted que entrega esta disciplina?
“Yo siempre parto diciendo en mis seminarios que no cualquiera puede dedicarse a esto, pero que si todos pueden entrenar lo suficiente para llegar a hacerlo. Se requiere disciplina, mucho entrenamiento, cuidar el físico, tener buen cardio de ring, que no es lo mismo que el normal. Yo disfruto más trotando 10 kilómetros que 5 minutos arriba del ring (risas)”, reveló.
Lucha local
-Hace unas semanas usted realizó un taller en Coquimbo…
“Sí, hice un seminario de lucha libre estilo americano con un grupo de chicos de una academia que entrenan otros aspectos de la lucha, como lo es la grecorromana. Están motivados, pero lamentablemente no tienen una persona que realmente sepa wrestling y les pueda enseñar. En el momento que supe que había algo acá, yo me contacté con ellos. Pensé que no había nada. Traté de enseñarles lo básico, según me comentaron les gustó, se sintieron motivados y quieren seguir. Pero más que todo fue un diagnóstico, ver qué tienen y eventualmente voy a seguir con ellos para hacer esto de forma más seguida”, señaló.
-¿Qué cree usted que falta para tener un centro de entrenamiento de lucha libre en la Región?
“A mí (risas). Estoy viendo la posibilidad de hacer algo, de abrir una escuela, muy probablemente con los chicos que te mencionaba recién para formar una academia propiamente tal. Conversé con algunos de sus directivos y están súper aterrizados, conscientes de que no tienen los conocimientos pero sí muchas ganas. Yo tengo los conocimientos y también muchas ganas. Quiero ver qué puedo hacer con ellos y formar una academia de lucha libre profesional en la Región. Lo bueno, a diferencia de otras ciudades, es que esto, eventualmente, podría mutar a llegar a ser una promoción local. Quiero que los chicos tengan herramientas reales para que puedan luchar con cualquier persona, crear algo sólido y que cuando los vean no digan “esto lo puede hacer cualquiera” o “esto es falso”, aseveró.
-¿Te genera ilusión este proyecto?
“He estado viendo más cosas de las que los chicos saben, súper metido con esto. Quiero ayudarlos mucho, se nota que tienen ganas y quieren hacer las cosas bien. Si tú notas que son personas que no tienen una dirección, que pueden hacer cualquier tontera o no le tienen respeto, a esto no habría mucha vuelta que darle”, dijo.
-¿Qué es tener respeto por la lucha libre?
“Primero si eres una persona que nos sabe, tienes que estar consciente de ello. No creer saberlas todas por el hecho de haber estado viendo lucha libre 10 o 15 años, porque estar mirando, créeme, que es completamente distinto a estar metido. Vi que hay buenos elementos y se pueden hacer cosas con ellos”, aclaró.
-Por último, ¿qué mensaje podrías enviar a todos los que le gusta esto y quizás no se atreven a aventurarse en la lucha libre?
“Lo primero, que le tengan respeto. Que tengan bien claro la razón por la que te quieres meter. Qué quieres buscar, conseguir y qué puedes aportar, y si estás decidido hazlo. Yo no soy la única historia que se pudo ir a Estados Unidos y conoció gente en esto. Hoy, con todo lo que se ha generado, el puente está pavimentado. Es cosa de que digas realmente quiero hacerlo y comenzar. Ahora es mucho más fácil de cuando yo partí. No hay excusas. La única opción, como dice el gran John Cena, es nunca te rindas”, culminó.