Coquimbo Unido se pone al día tras empate aunque sigue al debe

En un partido donde igualó en blanco con Audax Italiano, nuevamente en calidad de local, el plantel aurinegro dejó atrás el último lugar de la clasificación. Ahora, el sábado, saldrán a su primer compromiso fuera del puerto, en San Carlos de Apoquindo ante la UC.
miércoles 02 de septiembre de 2020

Coquimbo Unido concluyó su ronda de dos encuentros pendientes en el fútbol chileno, con un discreto empate en blanco ante Audax Italiano. El duelo de aurinegros e itálicos se disputó en el Estadio Francisco Sánchez Rumoroso válido por la segunda fecha del calendario de Primera División, que se suspendió a los 17’ por la invasión de hinchas al estadio un 31 de enero de este año.

Siete meses después, la ANFP programó disputar los 73 minutos restantes en el mismo recinto deportivo, aunque lo vivido ayer no tuvo comparación con esos minutos que se lograron desarrollar en el verano pasado, ocasión donde los porteños mostraron agresividad y alzaron al portero Devecchi, el mismo que se repitió el plato ayer, en figura.

Lo mejor del mediodía de ayer en la ciudad-puerto fue que ambos elencos sumaron un punto, que les permite a los exdirigidos de Germán Corengia, sumar cinco unidades y así, descolgarse de los colistas O’Higgins de Rancagua y CD La Serena, que se quedaron con 4 y este viernes en La Portada, se jugarán una verdadera “final”.

Para los aurinegros se trataba del segundo compromiso luego de la detención por la pandemia  (habían caído hace tres días con Huachipato), mientras que los itálicos llegaban al puerto a desarrollar su primer compromiso y con bajas importantes respecto de quienes asumieron hasta marzo pasado las primeras fechas del torneo. Y eso se notó durante todo el compromiso. Salvo un cabezazo de Marín, promediando la segunda etapa, que hizo pasar susto al meta Matías Cano, poco y nada ofrecieron los hombres de Francisco Menighini.

Poquito en el análisis

Sin embargo, la responsabilidad  se le asigna al dueño de casa. Son ellos los llamados a salir a tener el protagonismo del compromiso y  llevar la iniciativa y si bien, por momentos los aurinegros ejercen cierta presión, se diluye  con rapidez. Audax sacó una rápida lectura de la oferta porteña y sin temor cerró los caminos para el circuito que podía construir Joe Abrigo, que salvó un par de remates sin dirección y un lanzamiento libre que se le colaba abajo al meta itálico, no llevó el peso del equipo.

Sin Pinilla como referente de área, la tarea se le asignó a Mathias Pinto, aunque naufragó en un mar de rivales. Nunca recibió alguna pelota con ventaja y siempre se inclinó en la refriega. Ni cuando se abrió hacia la izquierda, ganando metros para su velocidad, que lo hace sentir con mayor comodidad, encontró la fórmula para escapar de la marca de Oliver Rojas, un sub 20 aguerrido que peleará por ser el elegido de Menighini.

La problemática mayor de la estructura del exentrenador, no sólo se definirá por sus jugadores resentidos. Perder al goleador Pinilla por seis a ocho semanas, lo hará mutar según las características de sus hombres de ofensiva, zona que también podría tener otra damnificado en Rubén Farfán.

El consuelo, desde la perspectiva técnica es que defensivamente evolucionaron. Audax Italiano fue anulado desde el momento que insinuaba cuando el balón estaba en los pies de Cabrera o Martínez y eso se debe al trabajo de Iñíguez y una zaga que parece tener en Berardo y Pereyra a los zagueros oficiales. Salas, quien se responsabilizó directamente de los errores ante Huachipato, se vio concentrado aunque sus escapadas a la línea de fuego contraria, están muy limitadas.