Adiós al "Gato" Osbén, el arquero ícono de los chilenos en los ‘80
El portero, que marcó a toda una generación a inicios de los ochenta por su particular estilo de juego y haber vestido la camiseta de Chile en el Mundial de España 1982, dejó de existir a los 70 años debido a un ataque cardíaco. José Sulantay, quien lo dirigió en 1992 por Cobreloa, recordó su excelente calidad.
Con tristeza despertó el ambiente futbolístico nacional, tras conocerse que en horas de la madrugada de ayer, el exarquero y director técnico, Mario Osbén Méndez, dejó de existir a los 70 años de edad.
El arquero, ícono de la década de los ‘80 en Chile junto a otro gran referente como fue Roberto “Cóndor” Rojas, dejó de existir tras sufrir un infarto al corazón en su vivienda en la comuna de Chiguayante. Luego del ataque, fue trasladado al Hospital Regional de Concepción, donde se confirmó su deceso. Cabe destacar que en 2015, fue operado por problemas similares.
Pero lo importante es el legado. Mario Osbén nació en Chiguayante el 14 de julio de 1950. Debutó en el profesionalismo en 1970 con la camiseta de Deportes Concepción y también jugó en Ñublense y Lota Schwager en la primera mitad de los ‘70.
Su primer saltó de importancia lo dio cuando llegó a Unión Española en 1976. Al año siguiente, logró su primer título en Primera División de la mano del cuadro hispano. Sus buenas actuaciones despertaron el interés de los equipos grandes, por lo que en 1980 firmó por Colo Colo, el salto más importante de su carrera, donde fue campeón en 1981 y 1983. Además, obtuvo dos Copas Chile con el “Cacique” en el ‘81 y ‘82.
Con la Selección Chilena también dejó huella, pues fue el arquero de la “Roja” en la Copa América de 1979, donde el cuadro nacional fue vicecampeón ante Paraguay. En 1987 también obtuvo el segundo lugar ante Uruguay, aunque en calidad de suplente, pues la plaza de titular la tenía Roberto Rojas.
Pero el mayor de sus logros fue la clasificación con el arco invicto al Mundial de España 1982 y su participación en la cita global, donde la Roja perdió sus tres compromisos y fue eliminada en primera fase.
Otro gran amor para el “Gato” fue Cobreloa, donde jugó entre 1986 y 1992, y con quien obtuvo dos títulos: en 1988 y en la temporada ‘92, bajo la dirección técnica de José Sulantay.
El “Negro”, en conversación con diario El Día, nos contó como se enteró del deceso del guardameta. “Conversé con el presidente de la Mutual de exjugadores de Concepción, Rolando García, que también fue técnico. Me contaba que hace pocos días falleció un hermano de Mario, también de un infarto. El problema de Gato es que fumaba mucho, despertaba con un cigarrillo en la boca”, nos confidenció el exadiestrador de la Roja Sub-20 en el Mundial de Canadá 2007.
Profesionalmente, recordó cuando trabajó con Mario Osbén en Cobreloa en 1992, donde levantaron el título de Primera División. “Llegué a Santiago, a un hotel donde firmaría mi contrato, almorcé con los dirigentes y ese día Cobreloa jugaba con Colo Colo en el Monumental, precisamente dirigido interinamente por Mario, y perdimos 4-2. Luego, comenzamos a trabajar juntos, yo no tenía preparador de arqueros, y me tocó entrenarlo a él y a Leonardo Canales, que posteriormente se quedó con el puesto de titular. Creo que entre él y el “Cóndor” Rojas están los dos mejores arqueros que ha tenido Chile”, subrayó Sulantay.
En cuanto a sus cualidades humanas, el “Negro José” destacó su personalidad centrada, dentro y fuera de la cancha. “Era muy alegre y tranquilo, muy común y corriente siendo un crack y exseleccionado nacional. Incluso, tomó muy bien el haber perdido la titularidad en Cobreloa, porque él estuvo alejado un tiempo de los entrenamientos debido al accidente de un hijo. Fue en el año en que salimos campeones, y Mario me apoyó siempre estando en la banca, donde ya se perfilaban sus cualidades como entrenador. Era una excelente persona y un jugador buenísimo, sobresaliente”, aseguró el extécnico del inolvidable Coquimbo Unido subcampeón en 1991, donde secundó al Colo Colo de Mirko Jozic.
Cabe destacar que Mario Osbén se retiró del fútbol en 1994, vistiendo la camiseta de Universidad de Concepción, cuando el cuadro del Campanil estaba en Tercera División.
Posteriormente, el exguardameta dirigió a los sureños entre 1996 y 1999. En 1997, consiguió el primer gran hito del equipo universitario: el ascenso a Primera B, donde cumplió positivas campañas, en lo que fue la base para el posterior ascenso de cuadro auriazul a Primera A, hecho que se concretó en la temporada 2002.
Cabe destacar que la ANFP decretó duelo institucional por la muerte del “Gato” y el Municipio de Chiguayante decretó tres días de duelo comunal.