En sectores de la Provincia de Limarí

El difícil acceso a la salud en las comunas rurales de Limarí y Choapa

Vecinos y pobladores señalan que, si bien, en los últimos años ha mejorado la atención, siguen existiendo algunos problemas para una atención oportuna, sobre todo, en casos de situaciones graves y de emergencia.
jueves 15 de junio de 2023

El acceso a una atención médica oportuna y adecuada se ha convertido en una preocupación creciente para las localidades rurales de la Región de Coquimbo.

Sin embargo, la brecha en el acceso en estos sectores es enorme y esto queda en evidencia en situaciones como las ocurridas el pasado martes,  con la muerte de una menor de 2 años, quien fue atendida en el SAR de Monte Patria, a donde llegó en grave estado de salud.

 Y es que, a pesar de los avances en atención e infraestructura que se han realizado en el sector salud, persisten  problemas significativos que afectan directamente la calidad de vida de los habitantes de estas zonas apartadas.

En ese contexto, los pobladores apuntan que para obtener una buena atención deben efectuar largos viajes a la comuna de Ovalle, La Serena y Coquimbo, lo que se agrava por la falta de transporte público adecuado en algunas zonas, todo lo cual, obstaculiza aún más, el acceso a una atención médica especializada.

 Y, por cierto, la escasez de profesionales de la salud en estas áreas hace que la atención médica sea limitada y, en algunos casos, inexistente, sobre todo cuando se registran licencias médicas por parte de los profesionales o algunos fines de semana.

Si bien, esta situación afecta a toda la región, las zonas rurales de la provincia de Limarí son buenos ejemplos para observar estas dificultades.

Al respecto, Bernardo Flores, dirigente y vecino de la localidad de Pichasca en Río Hurtado, reconoce que el Cesfam cuenta con, al menos,  dos médicos y paramédicos, lo que permite una atención rápida en caso de una emergencia de salud.

“Claro que si es muy grave se le presta los primeros auxilios acá y luego debe ser trasladado al hospital de Ovalle”, señala Flores.

El dirigente sostiene que el ideal sería contar con otro Cesfam en la zona, pero tienen claro que por la cantidad de población no da para tener otro recinto de esas características.

“Incluso quieren restringir las postas que tenemos. La municipalidad hace un gran esfuerzo por mantener estos profesionales e incluso durante el fin de semana que quede uno de turno, por ejemplo para el sector alto y en el Cesfam de Pichasca”, afirmó Flores.

Una visión menos positiva de la salud rural, tiene un vecino del sector de Pueblo Viejo en Punitaqui, quien sostiene que muchas veces los profesionales no tienen tiempo de ir a los sectores alejados y los pacientes de la tercera edad y postrados quedan a su suerte.

“Uno no los llama porque duela una uña, es porque de verdad se necesita atención médica. Se reconoce cuando uno va de forma presencial, lo atienden bien. Pero muchas veces uno no puede ir por su enfermedad y es donde surgen los problemas”, indica el vecino, quien no quiso identificarse.

El vecino señala que el acceder a los recintos asistenciales es complejo para los adultos mayores que viven más alejados, ya que los caminos son malos y el viajar, si no se cuenta con  vehículo propio, es complejo.

“Conozco casos de personas que han tenido pie diabético y que no pueden caminar, no pueden ir al consultorio a curaciones por sus heridas y dolores, por lo que es necesario que venga alguien a verlos. Pero como viven lejos es complicado que llegue alguien, y es un verdadero drama para ellos. He conocido casos en que han perdido su pierna por esto”, indica el poblador de Pueblo Viejo.

RONDAS MÉDICAS

Otro caso es el de Claudia Herrera, pobladora del sector de La Isla en Combarbalá, quien sostiene que la demora en atención es mucha en los Centros Comunitarios de Salud Familiar de Cogotí en Combarbalá.

“Lo que pasa es que muchas veces los funcionarios o Tens cierran el recinto, porque deben ir a las rondas médicas para atender a los adultos mayores o postrados de los sectores más aislados. Pero los pacientes que llegamos con una emergencia tenemos que esperar a que ellos vuelvan,  y eso, a veces, es toda la mañana y vuelven después de almuerzo”, indica la vecina de La Isla.

En ese sentido, Claudia Herrera subraya que en cuanto a las horas médicas, estas deben ser solicitadas meses antes porque son muy escasas.

“Si tiene una emergencia, uno tiene que pagar una carrera a Combarbalá, porque no queda otra para ir al hospital. Y en ese lugar igual hay problemas,  porque muchas veces funciona un solo médico para urgencia y los pacientes que están hospitalizadas. Pero no es solo falta de médicos, pues para que lo atienda una matrona son meses de espera y lo mismo un kinesiólogo”, sostiene Herrera.

Para peor, afirma la vecina de Cogotí, el suministro de medicamentos tampoco es constante, por lo que a veces se cuenta con ellos y otras veces, no.

MEJORAR CALIDAD DE VIDA

Respecto al escenario de la salud en zonas rurales, la alcaldesa de Río Hurtado, Carmen Juana Olivares, indicó que es un asunto complejo, debido a que su gestión, se considera según la cantidad de habitantes y no por la complejidad que tienen los territorios.

 En el caso de su comuna, Olivares explica que ésta tiene una alta tasa de enfermedades de base, por lo tanto, se requieren horas médicas importantes de especialistas y contar con los tratamientos paliativos.

“Nosotros nos sentimos claramente marginados y esperamos que sea una de las acciones que tome el gobierno en dotar de profesionales a los sectores rurales de la Región de Coquimbo, para poder entregar una buena calidad de vida a los habitantes”, señala la autoridad comunal.

 La autoridad destaca que cuentan con seis postas y un Cesfam, pero el traslado hacia estas postas y a las estaciones médico-rurales, al ser una zona muy dispersa, tiene un tiempo de desplazamiento generalmente largo, situación que va en desmedro de la capacidad de cobertura.

 “Se requiere mayor cantidad de especialistas, más horas médicas, más horas de kinesiólogos y también  apoyo psicológico, ya que tenemos problemas de salud mental que debemos atender, y, en eso, nosotros levantamos la voz como zonas rurales”, indicó la alcaldesa de Río Hurtado.