Ventajas y desafíos
Una tendencia que va en aumento: Los desafíos de ser madre después de los 40 años
Laura Ramírez siempre había soñado con ser madre, pero la vida la llevó por diferentes caminos antes de que ese sueño se hiciera realidad. Después de luchar contra las presiones sociales y las expectativas de otros, finalmente decidió que era el momento adecuado para tener un hijo, incluso si eso significaba romper con las normas convencionales. “Fue un proceso largo y desafiante. Tuve que enfrentar la preocupación de los demás y la incertidumbre que a menudo rodea a las madres de edad avanzada, pero siempre supe que era el camino correcto para mí”, explica.
Con el apoyo de su familia y amigos, se sometió a un sinnúmero de tratamientos de fertilidad, hasta que finalmente quedó embarazada. Los nueve meses que siguieron estuvieron llenos de alegría, anticipación y algunos miedos, pero Laura nunca dejó que nada la detuviera. A los 41 años, dio a luz a una hermosa niña, a quien llamó Isabella. “El momento en que la tuve en mis brazos por primera vez, todo valió la pena. No importaba cuántos años tenía, el amor que sentí por ella fue abrumador”.
Similar es el caso de Julia Pávez, quien siempre priorizó su desarrollo profesional y viajar, explica que la maternidad era algo que quería experimentar, pero siempre terminaba postergándolo, más aún porque no tenía una pareja estable. Hasta que conoció a Raúl, padre de su pequeño Maximiliano. Ella experimento la maternidad al borde de los 40 años, “Quedé embarazada a los 39, al principio tenía mucho temor, por todo lo que se dice de la maternidad avanzada, pero como siempre he sido saludable, mi ginecóloga me dijo que no habría problemas. En el proceso me fui encantando cada vez más con la idea de ser mamá, hasta que el 24 de julio de este año, al fin pude verle la cara a mi hijo y toda mi vida cambió por completo”, comenta.
Tanto Laura como Julia, experimentaron la maternidad en una etapa más de madurez, por opción o por circunstancia, pero pese a los estereotipos lograron llevar un embarazo a termino y sus hijos nacieron sin complicaciones.
Mónica Rojo, a cargo de la Unidad de Salud Sexual y Reproductiva en el Departamento de Salud de la Municipalidad de Coquimbo, destaca la importancia de un estilo de vida saludable para las mujeres en diferentes etapas de la vida. Tanto si te encuentras en la franja de edad fértil, entre 25 y 35 años, como si eres una adolescente, y especialmente si superas los 40 años, mantener un estilo de vida saludable es fundamental. “Una vida activa y una alimentación adecuada son esenciales, ya que pueden ayudar a prevenir riesgos comunes. Por ejemplo, un aumento excesivo de peso puede aumentar el riesgo de desarrollar diabetes gestacional o hipertensión arterial, y potencialmente llevar a un parto prematuro o desprendimiento de placenta. Además, algunos factores, como la dislipidemia, pueden manifestarse de manera inesperada. Esto puede incluir niveles elevados de colesterol y triglicéridos, que también conllevan ciertos riesgos”.
La profesional matrona, explica que existe un porcentaje de riesgo de malformaciones en el feto en mujeres mayores, no obstante, existen casos de mujeres sobre los 45 años que han tenido a sus hijos en forma normal. “Eventualmente podría no ser un parto vía vaginal, sino que necesariamente a lo mejor va a tener que ser un parto electivo vía cesárea. Es importante destacar que, en la actualidad, muchas mujeres tienen la opción de elegir un parto por cesárea, sin importar la edad, independientemente de la recomendación del médico o la matrona. Podría ser una mujer joven que no quiere pasar por un parto vaginal y pide un parto por cesárea”.
Cuando se trata de brindar apoyo durante el embarazo a mujeres de mayor edad, Mónica Rojo enfatiza la importancia de la atención integral. Explica que cuando se identifican posibles riesgos en los controles prenatales, como hipertensión, hipotiroidismo o diabetes gestacional, se proporciona atención tanto en el ámbito de alto riesgo obstétrico como en la atención primaria. Esto implica un seguimiento constante y la búsqueda activa de aquellas mujeres que, por alguna razón, se ausentan de sus citas.
“Lo ideal es que siempre consulten alrededor de las 9 semanas de gestación. Siempre uno espera que todos los partos sean exitosos es por ello que la profesional Matrona es fundamental para incidir en que ello ocurra dado que habrá pesquisa precoz de cualquier riesgo tanto para la madre como para el hijo. Es crucial comprender que, si una mujer tiene 40 años o más, el simple hecho de su edad avanzada, especialmente si es su primer embarazo, se considera de alto riesgo. Esto refuerza la importancia de un cuidadoso monitoreo y apoyo a lo largo de su embarazo para garantizar una experiencia segura y saludable”.
Paola Salas, matrona y seremi de Salud, explica que la fertilidad de una mujer, sin importar su edad, se relaciona con procesos hormonales, anatómicos, y aspectos vinculados a la actividad sexual y el ciclo menstrual. “Es importante que las mujeres, especialmente aquellas con ciclos menstruales regulares de 28 días, conozcan sus ciclos y realicen cálculos para optimizar su fertilidad. Esto es válido independientemente de la edad, siempre y cuando estén ovulando. Para que ocurra un embarazo, es esencial que haya ovulación, que implica la liberación de un óvulo desde el ovario. Este proceso sucede aproximadamente una vez al mes, alternando entre el ovario derecho y el izquierdo. Si ambos ovarios funcionan correctamente, existe la posibilidad de quedar embarazada en cualquier mes. Después de los 40 años uno todavía tiene ovulaciones, porque uno nace con una cierta cantidad de óvulos en la vida y eso se acaba cuando se acaba la vida fértil, cuando tú dejas de menstruar”, explica.
Salas comenta que el promedio de nacimiento en nuestro país es de 1,8, “o sea, no alcanzan a ser dos hijos por pareja y eso es muy bajo, porque el promedio que había hace 30 años atrás en Chile eran 5 hijos”, puntualizó.
Mónica Rojo, matrona y responsable de la Unidad de Salud Sexual y Reproductiva en el Departamento de Salud de la Municipalidad de Coquimbo, informa sobre la Unidad de Fertilización que opera en el Hospital de La Serena. “Cuando una paciente consulta en atención primaria por procedimientos relacionados con la fertilización, se le deriva al hospital de La Serena, ya que actualmente no disponemos de esta unidad en nuestra área. Es importante destacar que este proceso no es inmediato y requiere tiempo, incluyendo una serie de estudios tanto para el hombre como para la mujer, a fin de determinar el grado de infertilidad. Sin embargo, en el hospital de La Serena, se cuenta con un equipo multidisciplinario compuesto por médicos, matronas y psicólogos que trabajan eficazmente en este campo. Aunque estos procedimientos suelen ser costosos, han tenido resultados positivos. Desafortunadamente, la demanda supera la oferta en nuestra región, lo que hace que la accesibilidad sea un desafío”, comenta.
Camila Morgado, Matrona de la Unidad de Medicina Reproductiva CDT Hospital de La Serena, indica que, “opciones para tratamiento de fertilidad por lo que es la parte del sistema público. Nosotros podemos recibir pacientes que sean derivados de otros hospitales u atención primaria o interconsultas de otras unidades del mismo servicio, del mismo hospital, hasta los 41 años. Podemos derivar hasta los 41 años a tratamiento de reproducción asistida de alta complejidad que serían las fertilizaciones in vitro. Dentro de las prestaciones que deberían optar mujeres ya mayores a 35, ojalá que a lo mejor quieran postergar su maternidad y no ser madres inmediatamente, es la criopreservación de ovocitos. Pero esa prestación no la cubre el sistema público actualmente. Solamente la puede encontrar en alguna clínica de reproducción asistida, ya sea en Valparaíso o en Santiago. Por lo tanto, por el sistema público no podríamos ofrecerles nada más allá que la parte de estudio e inseminaciones intrauterinas a pacientes hasta 41 o cumpliendo los 42 años de edad”, explicó.