Se esperan en los próximos días
Ante pronóstico de lluvia y nieve expertos analizan efectos en sequía regional
El área de meteorología del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA) emitió una alerta por precipitaciones que se esperan entre los días 20 y 23 de mayo en las regiones de Coquimbo y Atacama asociadas al paso de dos sistemas frontales, los cuales dejarían lluvia en la costa y valles, y nieve en la cordillera. Si bien este lunes se podrán tener valores más certeros, ante este actual pronóstico expertos ya analizan cuál sería su contribución ante el escenario de sequía que afecta por más de 10 años a la región.
Tomás Caballero, meteorólogo del centro científico CEAZA señala que “va a ser un primer pulso de un sistema frontal que está llegando a la zona sur. En los montos acumulados, principalmente va a ser nieve en cordillera, con valores que podrían variar entre 30 a 50 cm de nieve, mientras que en los valles y en la costa las precipitaciones deberían ser un poco más bajas, quizás entre 10 a 20 mm”.
Puntualiza además, que en la región el nivel de la isoterma cero podría variar entre 2.900 y 3.100 metros sobre el nivel del mar por lo que podría esperarse nieve desde la cota 2.700 m.s.n.m..
DÉFICIT HÍDRICO ACTUAL
Por su parte, Jaime Leyton, meteorólogo de Meganoticias e integrante del canal Megatiempo, indica que “el déficit hídrico en La Serena al día de hoy es del 54,2%. Este año han caído 4,4 mm y el año pasado a la misma fecha 0,2 mm. Lo normal a la fecha es de 9,6 mm de un total de 83,2 mm en el año. Entonces, este evento pronosticado para los próximos días daría precipitaciones que podrían hacer superar tal vez ese déficit del 54%, pero ante la instalación durante el periodo invierno del fenómeno La Niña, o más bien la fase fría del fenómeno de El Niño-Oscilación del Sur, hace difícil prever que las precipitaciones sean abundantes en la Región de Coquimbo durante el año”.
EFECTOS OLA DE FRÍO
En tanto, Cristóbal Juliá, meteorólogo de Mi Radio, explica que “la masa de aire polar que lleva más de 10 días posicionado en el Cono Sur contribuye a que se mantenga de mejor manera la poca nieve que cae en cordillera. Esto es positivo ya que la nieve en cordillera es el origen del ciclo hidrológico y permite que después, cuando sean los deshielos durante la temporada estival, aumenten los caudales y por lo tanto la disponibilidad hídrica”. Es más, adelanta que las bajas temperaturas se mantendrán después de las lluvias.
Respecto a las proyecciones de cómo será este año en comparación al 2023, el meteorólogo plantea que “este año, sin duda alguna, va a ser al menos mejor que el año pasado, pero no lo suficientemente bueno como para decir que se terminó la sequía”.
Explica que un buen año lluvioso sería que en Coquimbo cayera en el año 100 mm y eso proporcional al resto de la región, “pero aún así requerimos de al menos 3 a 5 años con esa cantidad de lluvia para recién recuperarnos de la escasez hídrica”.
SITUACIÓN DE EMBALSES
Dado que los ojos están puestos en la recuperación del agua disponible en los embalses, Pablo Álvarez, director del Laboratorio de Prospección, Monitoreo y Modelación de Recursos Agrícolas y Ambientales (PROMMRA) de la Universidad de La Serena, indica que el embalse La Laguna en el Valle de Elqui podría tener eventualmente una buena posibilidad ya que se anuncian precipitaciones que se mueven desde 5 mm hasta un máximo de 40 mm sobre los 3.000 metros de altitud. “En caso de llegar a caer 40 milímetros se produciría un cambio importante, mejorando la condición, pero aun así no la revierte, ni transforma este año de malo a bueno. Si cae menos, ayuda, pero poco cambia la realidad”, plantea.
En su opinión, en el caso de Limarí y Choapa “no es tanto lo que se va a mover la aguja. Para que cambien las cosas necesitamos en el Limarí más de 120 mm en total de los eventos del invierno y en el Choapa se requieren sobre 250 mm”.