Mientras autoridades buscan fin de la concesión

Complejo: Estudio sitúa a sanitaria San Isidro como la segunda peor evaluada del país

La encuesta, realizada por la Superintendencia de Servicios Sanitarios, mide diferentes aspectos del servicio que prestan las empresas con concesión en la distribución de agua potable. La “satisfacción neta” a nivel nacional se ubica en una tasa de 44,6; mientras que la mencionada compañía registra números negativos, con -5,3. En el último tiempo, ha estado en la mira de la comunidad.
lunes 27 de mayo de 2024

La Superintendencia de Servicios Sanitarios publicó la semana pasada los resultados del Estudio de Percepción de los Usuario sobre Calidad de Servicio de las Empresas Sanitarias, correspondiente al período 2023.

En el reporte, destacan entre sus principales resultados, un alza en cuanto a la satisfacción neta que expresan los usuarios, aspecto que muestra un aumento sostenido por cuarto años consecutivo en el país. El promedio nacional su ubica en una tasa de 44,6.

En cuanto a las empresas sanitarias que prestan servicio en la zona, existen sin embargo grandes diferencias.

Por un lado, Aguas del Valle registra una satisfacción neta de 44,4%, muy cercano al promedio y  ubicándose con ello en la media de la tabla nacional.

Por otra parte, la Empresa de Servicio Sanitarios San Isidro (ESSSI), sigue penúltima en el ranking y en cifras negativas, con -5,3. Solo supera a Melipilla Norte, que registra una abismal diferencia con el resto del país y muestra cifras de -62,7.

Cabe señalar que San Isidro había alcanzando en la medición anterior índices más bajos, de -20, emplazándose también en penúltimo lugar.

 

El Estudio de Percepción

El estudio de la SISS se realiza desde 2008 en áreas urbanas concesionadas y busca medir la forma en que las personas perciben los servicios que reciben y que pagan mes a mes, considerando aspectos como la continuidad y calidad del agua, recepción de reclamos, tarifas e información en boletas, entre otros indicadores.

La medición se une a otras herramientas del sistema, como el Informe de Gestión, que resultan fundamentales a la hora de orientar el rol fiscalizador de la superintendencia, con miras a la mejora continua de los servicios.

Dentro de las dimensiones medidas, se mantienen en los últimos años el agua potable y el alcantarillado como un foco de mejora en los indicadores, representando el mayor desafío para el sistema, considerando que ambos atributos forman parte del “corazón” del negocio, describe el informe.

Sobre los resultados globales, el superintendente Jorge Rivas afirmó que la institución “impulsará un trabajo más focalizado en estos aspectos con peor satisfacción. Hoy, por ejemplo, podemos destacar que más del 58% de los encuestados señala que bebe directamente agua desde la llave, lo que es una muestra de confianza directa”.

 

Conflictos en Los Vilos

Sin embargo, las conclusiones de la encuesta son solo un antecedente más que se suma a una serie de diagnósticos sobre el servicio que entrega San Isidro.

La empresa tiene presencia en varias partes del territorio nacional y en la Región de Coquimbo, en específico, presta servicios en la planta potabilizadora de Pichidangui.

Durante el último tiempo, ha sido objeto de in sinfín de críticas, que han llevado a la comunidad incluso a manifestarse para pedir el fin de la concesión.

Según pobladores de la localidad, los problemas que se han presentado con el paso de los años van desde el corte de suministro de agua potable a la baja presión en temporada estival, llegando incluso a la denuncia de grifos donde el agua sale salada.

Cabe señalar que en abril la Dirección General de Aguas del MOP decidió multar a la empresa por más de 132 millones de pesos, luego de que se determinara que incurrieron en, al menos, tres infracciones al Código de Aguas en la localidad de Quilimarí.

 

Pedirán poner fin la concesión

A la ya mencionada multa, se suma una serie de irregularidades que fueron abordadas en una Comisión Investigadora en la Cámara de Diputados, que surgió en atención a las denuncias de la comunidad y la escalada del conflicto.

Consultada, la diputada Nathalie Castillo indicó que en la Comisión Investigadora “que realizamos con mucho compromiso y rigurosidad, determinamos que San Isidro es una mala empresa, que no solo incumple con la calidad y continuidad del servicio, aplicando los cobros, sino que hace oídos sordos a las mejoras que la autoridad y comunidad le han exigido”.

En ese sentido, la parlamentaria indicó que existe un acuerdo de “llegar a La Moneda y solicitar al Gobierno que le ponga fin a la concesión, acelerar ese proceso de caducidad vía administrativa, por eso estamos haciendo un seguimiento a este trámite de la SISS pero esperamos una acción presidencial. El derecho humano al agua y al saneamiento está en riesgo constante”, indicó.

La comisión arribó a conclusiones sobre problemáticas a nivel de servicio sanitario, como la falta de cumplimiento a los estándares de calidad y la entrega de agua a la comunidad con altos niveles de sal y minerales; pero también a nivel ambiental, como descargas de aguas negras no autorizadas en ríos y humedales y elusión al Sistema de Evaluación Ambiental.

Cabe señalar que desde 2023 se han realizado 18 denuncias solo en Pichidangui. En febrero de ese año se encomendó una fiscalización a la Dirección General de Agua. Según informó la diputada Castillo, se cuenta con informe de fiscalización ya elaborado, que fue derivado a nivel central para su análisis.

El Día tomó contacto con la Empresa de Servicio Sanitarios San Isidro, pero no fue posible obtener una declaración al cierre de esta edición.