FISCALÍA LE RESTÓ VALIDEZ AL CONCEPTO

“Miedo insuperable”: La tesis de las defensas de imputados en asesinato de Alejandro Ponce

En una nueva jornada del juicio oral por el secuestro y crimen de Alejandro Ponce, se iniciaron los alegatos de los abogados defensores de los imputados, siendo el primero en hablar, el letrado que representa a “el Argentino”, inculpado como encubridor en este caso de secuestro y homicidio.
jueves 30 de mayo de 2024

Una nueva jornada del juicio por el secuestro y muerte de Alejandro Ponce se llevó a cabo, ayer, en el Tribunal Oral de La Serena. En esta oportunidad, fue el turno de la defensa de J.J.O., alias “el Argentino”, imputado como encubridor en el secuestro y homicidio de Ponce, por borrar las cámaras de seguridad y ayudar a eliminar los rastros de sangre en la vivienda.

En su intervención, el abogado defensor expuso el perfil del ciudadano trasandino, el cual, sostuvo, es reconocido por todos sus cercanos como una persona tranquila, solidaria y transparente. Para ello, presentaron varios testigos que describieron rasgos de su personalidad, además de una psicóloga que entregó un informe al respecto.

Según se pudo conocer durante la jornada de este miércoles, el imputado vivió en su natal Córdoba junto a su madre, y con la ausencia de una figura paterna. La mujer trabajó durante años en la iglesia local, por lo que el joven tuvo una formación católica desde muy niño, tanto en su hogar como en su colegio, lo cual marcó su personalidad. Incluso, esta formación “muy católica” lo ha hecho ser muchas veces criticado por ser demasiado “bueno” y generoso con los demás, por encima de sus propias necesidades. Él mismo reconoció que por esta razón “no servía de vendedor”, y habría dejado su trabajo de venta de libros que tuvo en Santiago al llegar a Chile.

Además, se reveló que J.J.O. cuenta con dos años de estudios en informática y vivía en Paihuano desde hace un par de años con su pareja y su suegra. Durante ese tiempo, interactuó en varias ocasiones con “el Chaca”, principal inculpado por el secuestro y muerte de Alejandro Ponce, pues éste le proveía de marihuana y le encargaba algunos trabajos como la instalación y mantenimiento de las cámaras de seguridad, instalación de aplicaciones de TV y desbloqueo de teléfonos celulares, pagos que se realizaban en drogas.

“MIEDO INSUPERABLE”

Al respecto, la perito, Paola Dinamarca, puntualizó que el motivo de su informe era dar cuenta del estado psicológico y emocional del imputado en el momento de los hechos. “En la entrevista pericial, la persona se muestra auténtica en su relato, bastante angustiado y con voluntad de colaborar. No tiene alteración del juicio de la realidad, pero sí se reconoce como adicto a la marihuana”, sostuvo la profesional.

En ese sentido, señaló que el ciudadano trasandino se sentía en una situación de desventaja en el momento en que ocurrieron los hechos, lo que se denomina en términos forenses “miedo insuperable”. La profesional argumenta que el día de los hechos, él iba a la casa de “el Chaca” con la función específica de arreglar unos teléfonos celulares, y en ese momento le pidieron que borrara unas imágenes de las cámaras. Observó que otros sujetos tenían un bulto envuelto en frazadas, dándose cuenta posteriormente de que se trataba de un cuerpo. Esta situación, agrega, lo “descolocó” y angustió, y no tuvo oportunidad de negarse, porque al observar lo que estaba pasando, sintió un “miedo insuperable”, influido también por lo que la perito denomina “psicología de la obediencia”, que es el poder que tiene una persona sobre otra, descartándose cualquier patología.

Por esto, asegura, habría participado en la limpieza de la vivienda cuando se lo exigió “el Chaca”. Asimismo, la defensa destaca que el joven trasandino efectuó una llamada al Fono Denuncia Seguro en la que relató los hechos y entregó información sobre el secuestro y homicidio de Ponce. Cabe recordar que son varios los abogados defensores del caso quienes han apuntado a este “miedo insuperable” que podría haberles generado el principal imputado, para no denunciar el delito que habrían presenciado.

CUESTIONAMIENTOS

Desde la fiscalía, sin embargo, desestimaron la validez de dicho concepto, afirmando que el temor no sería tal, porque “el Argentino”, argumenta, habría regresado luego a la casa donde se produjeron los hechos para alimentar a los animales que estaban en ese lugar. Otro de los puntos discutidos es que la denuncia al Fono Seguro se efectuó dos días después del hecho, a las 15:30 horas, cuando ya funcionarios de la Policía de Investigaciones habían realizado un procedimiento durante esa misma madrugada en la casa del principal imputado