Argentino desaparecido

Padres de Marco Roldán insisten en que hubo graves errores en la búsqueda de su hijo

La desaparición - y pronta ubicación - de una joven alemana en la provincia de San Juan, Argentina, motivó a los padres del joven desaparecido en Paihuano, a realizar una inevitable comparación entre dicho caso y la forma en cómo se ha llevado a cabo la investigación para dar con el paradero de su hijo en la zona.
sábado 01 de junio de 2024

Los padres de Marco Roldán, joven argentino que desapareció en el año 2013 en el cerro Cancana de Paihuano, siempre se mantienen atentos a cómo se desarrollan las investigaciones cada vez que se registra la desaparición de alguna persona. 

En el 90% de los casos, éstas tienen un resultado positivo dentro de un tiempo lógico, aunque tristemente, en muchos casos, los resultados finales son desfavorables.

En esta ocasión, observaron a la distancia el caso de la joven Julia Horn (19), una estudiante alemana que se encontraba de intercambio en Argentina, y quien estuvo desaparecida durante cuatro días después de que su rastro se perdiera al salir a practicar trekking en los cerros de la provincia de San Juan. 

Lamentablemente, su cuerpo fue hallado sin vida este lunes en una quebrada, en donde habría caído de manera accidental.

Julia Horn

 

Sin embargo, a partir de casos como el de Horn, los padres de Marco Roldán realizaron una - inevitable - comparación con el caso de su hijo Marco, en donde, acusan, se tomaron decisiones totalmente equivocadas, lo que ha significado que, a 11 años de su desaparición, aún no se tengan rastros de su paradero.

“No tenemos ninguna duda de que faltó un trabajo minucioso, profundo y profesional por parte de los encargados de la búsqueda. De haber sido así, el resultado habría sido diferente. Desde el primer momento, se actuó de manera desconsiderada, indolente y poco humana”, afirman.

Los Roldán aseguran que los primeros carabineros que subieron a buscar a Marco afirmaron que no continuaron porque había una noche cerrada sin luna y no contaban con medios de iluminación. “Esto está mencionado en la causa. Esto equivale a abandonar a una persona en una zona con temperaturas extremas durante la noche”, afirma Luis Roldán, padre de Marco.

La pareja trasandina destaca que ellos llegaron a Cochiguaz tres días después de ocurrido el hecho, ya que a nadie se le ocurrió avisarles de la desaparición de su hijo. “El amigo de Marco tuvo que implorar para que le prestaran un teléfono para avisarles, cuando son las autoridades las que, pasadas 24 horas, deben comunicarse con la familia”, aseveran desde su natal Córdoba.

A su llegada, comenzaron a solicitar la georreferenciación del teléfono que portaba Marco, pero ésta se realizó recién después de un mes. “Estaban investigando un teléfono de Chile que encontraron entre las pertenencias que habían quedado de Marco. Existen satélites en todos los cielos que permiten esa georreferenciación”, relata Luis.

Para peor, agrega que a nadie se le ocurrió resguardar esas pertenencias.

“Cuando llegamos, estaban en la carpa que ellos usaban y el francés ya no estaba, pese a no haberle tomado una declaración, y lo dejaron ir, sin que les indicara cuál había sido el recorrido que hizo con Marco. Esa zona también debió ser resguardada para fines investigativos. Eso habría permitido ver hacia dónde fue Marco, proteger las huellas y ver si bajó o quedó en el cerro”, indicó Luis Roldán a El Día.

Para la familia, tanta inoperancia los lleva a pensar que era una “zona liberada” para no encontrar nada y dejar pasar el tiempo, permitiendo al supuesto asesino hacer desaparecer las evidencias. “Justamente, ese lugareño que hoy está imputado era el que guiaba a las personas que buscaban. Y miren lo increíble, el GOPE había marcado una piedra que no era la que le sacó la foto el francés a Marco. Recién diez meses después, la PDI encontró esa piedra. Convenía buscar en otro lado para no encontrar nada”, afirma Luis.

Volviendo al caso de la joven alemana, el padre de Marco manifiesta que inmediatamente se solicitó un helicóptero de búsqueda, no quince días después como en el caso de su hijo. “Un grupo de investigadores debió intervenir en forma conjunta desde los primeros días, no diez días después, y la PDI cuatro meses después”, aseveró el trasandino.

Luis Roldan explica que todo lo indicado está en la carpeta de investigación sobre la desaparición de Marco. “El bufete de Nelson Caucoto presentó una nueva querella por secuestro y posible asesinato, a la luz de la última diligencia que se hizo cuando estuvimos en Chile en marzo de 2024, la cual confirmaba que no hubo accidente en el cerro. Nos parece muy extemporáneo esto, pero tristemente para Marco y para nosotros, es lo que tenemos hoy. Además, el estudio está reuniendo todos los antecedentes de la causa para tomar todas las acciones a nivel nacional e internacional”, señaló el patriarca de los Roldán.