a 5 años de las protestas

Cierre anticipado y más rejas: comercio aún resiente efectos del estallido social

Dirigentes del sector aseguraron que a pesar de que se cumplirá un lustro de dicho acontecimiento, hasta la fecha continúan sus repercusiones, como el aumento de protecciones así como también el cierre de los locales a horas más tempranas, factor que coincidió además, con el aumento de la sensación de inseguridad en los centros de las ciudades.
jueves 17 de octubre de 2024

Este viernes se cumplirán 5 años desde que inició el denominado estallido social, periodo en que una serie de manifestaciones masivas se tomaron gran parte de las ciudades del país y dio origen a dos procesos constituyentes fallidos. 

Sin embargo, era común que luego de las manifestaciones pacíficas, grupos de delincuentes y exaltados destruyeran, incendiaran o saquearan negocios o centros comerciales, lo que generó que los comerciantes se vieran obligados a instalar protecciones especiales y a cerrar sus locales más temprano lo que, entre otros efectos incluso, generó el cierre definitivo de algunos comercios.

Al respecto, Carlos Orrego Torrico, presidente de la Cámara de Comercio de La Serena, sostuvo que  a contar del 18 de octubre del año 2019, y con las manifestaciones consiguientes  “el comercio en La Serena en particular sufrió mucho, considerando que se saquearon locales por una cantidad de gente que llegaba al centro a generar un cierto grado de violencia que se manifestaba prácticamente durante todas las noches”.

En esa línea, aseguró que en la medida que ha pasado el tiempo han ido sacando parte de las protecciones que se habían instalado en los locales comerciales y de sus vitrinas. Pero también los horarios de atención cambiaron absolutamente, ya que las personas dejaron de ir al centro después de las 7 de la tarde.

Para Washington Altamirano, en tanto, vicepresidente nacional de la Confederación del Comercio Detallista y Turismo de Chile (CONFEDECH) y dirigente del gremio de Ovalle, señaló que “desde aquel 18 de octubre comenzó algo tremendo, que muchos llamaron un asunto social, pero para nosotros no fue así sino que fue una destrucción sistemática en todas las ciudades de Chile y en otras, mucho más, con destrucción del comercio, en donde se quemaron locales, robaron, destruyeron y de ahí hubo un gran problema y cambiaron las cosas. Además, se perdió el respeto a la autoridad y a Carabineros”. 

Después, agregó, “vino la pandemia que terminó de golpear al comercio establecido porque muchos locales no podían abrir y otros se mantuvieron cerrados por casi un año, como los bares, cafés, discos, que quedaron muy mal económicamente y algunos tuvieron que cerrar, rematando propiedades por las deudas que tenían porque no podían trabajar”, añadió.

En línea con lo anterior, sostuvo que “producto del estallido social y la pandemia, hubo una explosión del comercio ambulante ya que la gente salió a la calle a vender y fue algo que ocurrió en todo Chile, y que afectó enormemente sobre todo al comercio más chico y a la economía del país, porque lo que se vende es una cantidad impresionante y el Estado deja percibir impuestos”, recalcó.

A su vez, sostuvo que “las personas se acostumbraron a cerrar cerca de las 18:00 horas y el centro muere. Incluso yo atendía hasta las 7 de la tarde, pero ahora no, porque la gente se quiere ir temprano a sus casas por el temor a los asaltos”, afirmó.  

EFECTOS MÁS ALLÁ DEL COMERCIO 

No obstante, para Marcos Carrasco, presidente de la Multigremial de la Región de Coquimbo, el estallido social dio origen a una polarización política “muy compleja y difícil” de manejar, proceso en el cual, el comercio se llevó la peor parte producto de la violencia. 

Según el dirigente gremial “nuestro país lamentablemente cayó en algo en que no debería haber caído, porque venía de manera ordenada, tranquila y con una situación económica expectante y con niveles de crecimiento importantes, y esta destrucción trajo como consecuencia el enrejado de todo el comercio. Vemos que los grandes centros comerciales tuvieron que cercar sus instalaciones y lo mismo pasa con oficinas, donde hubo que duplicar la seguridad producto de los desórdenes que hubo en esa época”, dijo. 

Además, Carrasco puntualizó que no se debe olvidar lo que sucedió con el hotel Costa Real, establecimiento que “fue vandalizado y costó muchos recursos para que pudiera volver a funcionar, dejando serias deudas para aquellos empresarios locales dueños de ese importante hotel”. 

De todas maneras, recordó, “hubo muchos locales que fueron atacados por estas turbas que destruían todo y como consecuencia de esto, el comercio ha ido cambiando, sobre todo, en el sector del centro donde además ha aumentado la delincuencia, lo que gatilló ciertas modificaciones en lo que era nuestra ciudad”, puntualizó.