Especialistas auguran condiciones no muy alejadas del promedio
Una débil “Niña” no influiría significativamente en el clima regional este 2025
En materia climática este 2025 no se alejaría mucho de los promedios estacionales en los diversos factores a medir, ya que los niveles se mantendrían cerca de lo que se podría determinar como un año normal.
Si bien los pronósticos climáticos no suelen hacerse a largo plazo, las mediciones de este 2024 podrían permitir a los investigadores proyectar que algunas condiciones no se irían a los extremos inusuales, y que más bien se comportarían como un año promedio.
Es así como el último Boletín Climático de Centro de Estudios Avanzados para Zonas Áridas, CEAZA, sugiere que el sistema hidrológico continuaría mostrando un comportamiento bajo lo normal en la región, dados los niveles de caudales y embalses, situación que persistiría al menos hasta otoño del próximo año, aunque con caudales esperados hacia el verano, eso sí, mayores que los del año pasado.
Realidad hídrica
En los actuales momentos, la región de Coquimbo cuenta con un 21% de la capacidad total regional de agua embalsada.
“La cuenca del Elqui presenta un 19% de embalsamiento, donde las mayores reservas se encuentran en su embalse de cabecera La Laguna (33%). El embalse Puclaro alcanza un 16%. La cuenca del Limarí presenta un 15% embalsado, con todos sus embalses muy bajos, La Paloma pudo acumular lo suficiente para llegar apenas a un 12%. La cuenca de Choapa presenta un 94% de agua embalsada, lo que la deja en mejores condiciones con respecto a las otras dos provincias”, especifica el reporte de la institución.
De acuerdo al boletín de CEAZA, los principales ríos en cada una de las tres provincias registran 36% (Elqui), 59% (Limarí) y 73% (Choapa) de los valores históricos de la temporada, respectivamente.
Si el análisis se lleva a los valores del mes, el panorama es un poco diferente, ya que en Choapa los caudales han mostrado un notorio aumento a partir de octubre, lo que llevó los valores a registros por sobre el promedio climático.
“Sin embargo, la Región de Coquimbo se encuentra en una situación muy precaria en términos de los promedios anuales de los caudales observados, en particular Elqui, donde todavía no se ha superado ningún mes el 40% de los históricos. En 2024, debido a las precipitaciones en torno a lo normal, los caudales han subido en Limarí y Choapa, pero en Elqui siguen muy bajos”, apunta el análisis del área meteorológica.
niña con poca fuerza
El boletín climático de la institución establece que el ciclo El Niño Oscilación Sur (ENOS) continúa en fase Neutra, pese a que la temperatura superficial del mar en la región central y oriental de la banda ecuatorial del Océano Pacífico se mantuvo por debajo del valor promedio para el mes.
“De acuerdo a lo que sugieren los modelos, lo más probable es que la fase La Niña comience recién entre diciembre y febrero, siendo de leve intensidad (con una temperatura superficial del mar de hasta 1°C por debajo del promedio) y persistiendo sólo hasta el trimestre febrero – marzo – abril, para luego volver a fase Neutra. Para la región de Coquimbo, esto implica que durante verano la temperatura del aire a lo largo de la costa debiera estar dentro del rango normal para la época del año, a medida que se está estableciendo la fase La Niña”, explicaron en el informe.
Temperaturas
En relación a lo anterior, se prevé que a lo largo de la costa, “la temperatura promedio debiera estar dentro del rango normal a medida que condiciones frías en el océano Pacífico suroriental, pero no muy intensas, persisten mientras comienzan a establecerse las condiciones para una fase La Niña”, señala el reporte.
Además, el boletín indica que para el trimestre de diciembre a febrero, “los modelos globales sugieren una alta probabilidad de que hacia el interior de la región de Coquimbo la temperatura promedio se encuentre por sobre el rango normal para la época del año”.
No muy lejos
En tanto, el meteorólogo de MegaTiempo, Jaime Leyton, indicó que en la región de Coquimbo se tiene que hacer una separación entre el interior y la costa.
“En el primer caso se van a conservar temperaturas que no se van a alejar mucho del promedio, porque no hay ninguna tendencia clara a que se instale La Niña. En caso de que se instale La Niña el sector interior no estará tan afectado. Ya estamos en la época seca, así que no podríamos pensar en un verano que vaya a ser lluvioso, salvo que ocurra un evento que vaya a ser muy puntual”, precisó el especialista.
En el caso de la costa, refirió que hasta ahora no se ha mostrado ninguna tendencia en cuanto a las temperaturas, o algún tipo de influencia o indicio del proceso de inicio de instalación.
“Así que debería continuar con su comportamiento habitual, siguiendo el ciclo de la Vaguada Costera, y eventualmente con debilitamiento de las altas presiones y eso nos va a dejar esta cantidad de mañanas nubladas que van a estar todas en torno al promedio, es decir, pensando más o menos entre 15 y 22 días nublados al mes en las costas de la región de Coquimbo”.
Recordó que al inicio del invierno de este 2024 se tenía considerado el proceso de instalación de La Niña.
“Pero se ha ido retrasando y las posibilidades de que se instale La Niña no superan el 55%, y el otro 45% es de neutralidad. Es decir, que está casi dentro del error numérico de cálculo, la probabilidad de alteración entre neutralidad y La Niña. por esa razón es que yo digo que en caso de instalarse, va a ser una Niña débil, y por lo tanto no va a marcar una clara tendencia a las temperaturas más bajas, sino que al contrario, va a rondar en torno a los promedios. Así que no debería haber ninguna tendencia extrema, aunque estuviese instalada”, apuntó.
En ese sentido, aseguró que este próximo verano no será ni demasiado cálido, ni demasiado frío, ni demasiado seco, más allá de lo que registra un año normal.
“Como no hay ninguna tendencia que no sea la neutralidad de La Niña, en caso de instalarse sería muy débil. Además sería breve. No debería pasar más allá de la primera mitad del otoño y volveríamos a la neutralidad, así que no hay ninguna tendencia demasiado significativa en ninguno de los sentidos, ni más cálido, ni más frío. Por eso es que consideramos que estaremos este año en torno a los promedios”, advirtió Leyton.