FUE TRAÍDO DESDE FRANCIA EN 1908

La segunda vida del órgano de la catedral de La Serena a casi un año de su restauración

Por varios años el instrumento estuvo sin utilizar hasta que fue reparado en febrero del año pasado.
jueves 30 de enero de 2025

Por: Luis González

Durante muchos años el órgano de la catedral de La Serena permaneció en silencio, siendo parte de la ornamentación y los santos e imágenes religiosas que están instaladas en este icónico templo de la ciudad. Sin embargo, tras un largo período de abandono y olvido, este instrumento musical renació con una nueva vida, convirtiéndose nuevamente en el alma sonora de la principal iglesia de la ciudad. 

El gigantesco órgano, construido por el francés Louis Debierre en 1908, hoy resuena desde el pórtico del templo, llenando cada rincón de la estructura con melodías que acompañan la devoción de los feligreses. 

Cada domingo, al mediodía, su música guía los rezos y plegarias, y además, es usado en las misas más importantes del calendario religioso, como en Semana Santa entre otras fechas. 

En ese sentido, Luis Aliaga, director de la Schola Cantorum de la catedral de La Serena, detalló que desde “el año pasado el órgano está funcionando todos los domingos. Se usa en la misa y en algunas misas centrales. Después, del cambio y afinación se utilizó en la misa crismal, que es la misa del Miércoles Santo del año 2024. Ahí cantamos con un grupo de cuarteto de voces, solamente con el órgano desde allá arriba”. 

TRABAJOS

Durante el año 2024 el arzobispado de La Serena realizó una serie de trabajos y reubicación del órgano, que pasó de estar en el altar al pórtico de la catedral, donde generalmente se instala el coro. Para esa labor, a la región arribó un grupo de técnicos italianos especialistas en limpiar, afinar y dejar operativo este particular instrumento. 

De igual manera, este grupo de expertos visitó la comuna de Andacollo, para hacer el mismo trabajo en la basílica menor de la ciudad minera. 

La última vez que había sido reparado el órgano fue en enero de 2017. En ese entonces estaba instalado en la parte de atrás del altar, posición que mantuvo durante 27 años, Aliaga explicó que “hace poco se cambió a su lugar original. Este instrumento fue donado por Juana Ross de Edwards, por aquellos años. Siempre estuvo arriba y después se cambió hasta el retablo del altar y estuvo ahí hace poco, hasta este 2024”. 

En ese entonces, los trabajos estuvieron a cargo de Luis González Catalán junto a su esposa Mónica Ramírez y Patricio González. El concertista y restaurador, que falleció en el año 2020, señaló a la prensa local que “vinimos para resucitar el órgano, para sacarlo del olvido y que ojalá el trabajo que estamos haciendo sirva para promover la idea de que (el órgano) tiene que tener una mantención periódica”. 

INSTRUMENTO PROVENIENTE DE EUROPA

El órgano, fue traído desde la ciudad de Nantes, Francia, hasta la catedral de ciudad en el año 1908, durante la gestión de monseñor Ramón Ángel Jara, obispo de La Serena en aquella época. Años más tarde, y con motivo de la restauración del templo en 1953, el instrumento sufrió graves daños, quedando inutilizado hasta 1990, año en que por encargo de monseñor Bernardino Piñera, fue reparado. 

Las características de este singular instrumento de teclas y cuerdas, es su tracción mecánica con tubos de estaño, el cual, es alimentado por una turbina que provee el aire a los fuelles. Además, el “Órgano Tubular de Acción Mecánica”, que es como se le conoce a los de su tipo, tiene dos teclados de mano además de los pedales. 

Si bien, este tipo de instrumentos son tocados por expertos, para el músic, Luis Aliaga, “cualquier persona que toque piano podría eventualmente tocar el órgano. Pero la diferencia es que tiene pedales, o sea, se toca con manos y pies. Y la persona que sepa tocar órgano de tubo podría tocarlo eventualmente completo y hacerlo sonar como cualquier piano”.

Agregó que el escuchar el órgano es una gran experiencia no solo para los católicos sino para la comunidad en general. “A la gente le encanta porque no hay necesidad de usar micrófonos. Por la forma de la catedral hace que el sonido sea envolvente para todos los que están presentes. A nivel de iglesia acá mismo uno puede tocar una sola tecla y suena por todos lados porque este funciona con un motor, ya que como tiene muchos tubos no puede funcionar con un fuelle de pedal”, explicó.