DESTACAN CONVENIOS, CAMPAÑAS DE DONANTES Y ASISTENCIA MUTUA ENTRE HOSPITALES

Bancos de Sangre de la región dedican esfuerzos para mantener un óptimo stock

Diversas estrategias aplican los hemocentros de los principales recintos de salud de la región para atraer y mantener a los donantes de sangre voluntarios. El objetivo es disponer del inventario necesario en caso de una emergencia y no sumar más estrés a las familias que ya atraviesan un momento de premura.
EL DÍA
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miércoles 12 de marzo de 2025

Con registros fluctuantes entre estables y escasos de reserva sanguínea, los Bancos de Sangre de los principales hospitales de la región de Coquimbo destacan los esfuerzos para atraer y mantener un número creciente de donantes voluntarios, lo que les permitiría disponer del inventario necesario para atender la demanda interna y poder colaborar con otros recintos que requieran del insumo.

Así, los Bancos de Sangre de los hospitales de Ovalle, Coquimbo y La Serena, han trazado estrategias indivuduales y colectivas para disponer de los elementos para reposición tras una cirugía o una emergencia.
En la capital del Limarí, el tecnólogo médico Jefe del Banco de Sangre del Hospital Provincial de Ovalle, Mauricio Araya, señaló que después de la pandemia hubo una especial sensibilización de las personas al tema de la donación voluntaria de sangre.

“Hoy en día la gente está mucho más informada, mucho más al pendiente, y si bien en cuanto a los números creo que a nivel nacional no han ido aumentando, hay una mayor disposición de la gente a donar. Aunque a nivel global la donación altruista ha bajado, la donación de reposición -que es la que donan los familiares de los pacientes- sí se ha mantenido, se ha sostenido en el tiempo y eso principalmente por la misma sensibilización que se generó durante la pandemia”, apuntó Araya.

Apuntó que dependiendo de la temporada pueden contar con más o menos inventario de sangre y de los productos hemocomponentes que requieren los pacientes.

“Por lo general en los veranos tenemos mucha población flotante, personas que vienen a turistear a la zona y que en muchas ocasiones pueden generar emergencias, que aumentan la cantidad de hemocomponentes que se pueden utilizar, y eso dispara nuestras alertas, baja nuestros inventarios de sangre y nos obligan a realizar más campañas de donación”.
En cuanto a los grupos sanguíneos que se mantienen en los niveles más críticos, señaló que siempre es el O RH negativo, qué es el grupo más difícil de conseguir, porque es de aplicación universal.

“Vale decir que este es el grupo que le podemos transfundir a una persona en una emergencia sin conocer su grupo sanguíneo, pero que además está en muy poco porcentaje de la población y eso nos mantiene con un inventario muy bajo de ese grupo. Por eso dentro de nuestra red local en los hospitales de Coquimbo y La Serena, tratamos de apoyarnos constantemente para mantener un stock mínimo que nos permita atender una situación de emergencia”.

En la ruta

En tanto, la Jefa del Banco de Sangre del Hospital de La Serena, Camila Villalobos, advirtió que el inventario que mantienen en la institución no es estable, ya que hay semanas en las que cuentan con un registro óptimo que permite ofrecer una buena terapia transfusional a los pacientes que lo requieren, mientras que en otras semanas registran un nivel crítico.

“Eso significa que no contamos con la suficiente cantidad de componentes sanguíneos, principalmente glóbulos rojos, o sangre O RH positivo o negativo, y esto nos impide darnos abasto y un buen cumplimiento con nuestro objetivo de terapia transfusional”.

Con respecto al acto de donación, indicó Villalobos que puede durar entre 30 a 40 minutos y que cada institución ofrece la facilidad de que se pueda agendar con anticipación para que la gente pueda solicitar permiso en sus trabajos o acomodar su horario para asistir al hospital.

Indicó que mucha gente no asiste a donar sangre por desconocimiento de los beneficios que puede traer para otras personas, y a veces hasta por miedo al proceso siendo que es una práctica segura que no involucra ningún tipo de riesgo para el donante.

“Hay algunos donantes que reconocen que le tienen miedo a las agujas y lo único que hacen es mirar hacia los lados al momento de la donación, pero saben que hasta tres vidas se pueden salvar por cada acto de donación de sangre. Nosotros trabajamos con una estrategia que se llama la Ruta Salvavidas en la que vamos a distintas localidades a buscar donantes, entregando información para las personas, en juntas de vecinos e instituciones para que puedan conocer cómo es el proceso y que entiendan que se pueden acercar de manera segura a donar sangre y salvar vidas con ello”, apuntó.

Sangre joven

Por su parte, el Tecnólogo Jefe del Banco de Sangre del Hospital de Coquimbo, Rodrigo Carvajal, destacó que en ese recinto las donaciones han ido en aumento de manera progresiva en el transcurso de los años, debido al aumento de la demanda, de pacientes o de mayor cantidad de prestaciones entre otros factores.

“En el año 2024 tuvimos un incremento de donaciones en comparación con el año 2023, lo cual es muy positivo y que se refleja en la disponibilidad del stock de glóbulos rojos principalmente, que es lo que más se requiere. Sin embargo hemos notado también una disminución en cuanto al total de donantes voluntarios. En el año 2023 tuvimos un 15.4 del total de donantes voluntarios, mientras que el año pasado bajamos a un 9.7, a pesar de que ha habido un aumento en el número de donantes en general”, refirió Carvajal.

Señaló que una de las estrategias que les ha reportado buenos resultados es la alianza que han creado con diversas universidades de la región, con el fin de captar donantes voluntarios entre estudiantes y funcionarios.

“Estas alianzas nos han ayudado a mejorar nuestros inventarios. Normalmente trabajamos con la Universidad Católica del Norte, con Inacap, la Universidad Santo Tomás, con Ceduc, y con la Universidad del Alba. En estas instituciones normalmente programamos colectas anuales con el objetivo de potenciar La donación voluntaria”.

Indicó que el éxito de las campañas viene dado por la receptividad de los estudiantes, y que en algunas instituciones han tenido mejores resultados que en otras.

“Sin embargo tenemos que programar estas colectas durante todo el año y en algunas temporadas específicas, para no interrumpir el desarrollo académico de los estudiantes. Sabemos que cuando están culminando semestre o cerca de fechas como Fiestas Patrias, hay un descenso en la concurrencia de donantes. Valoramos mucho el hecho de que las universidades estén abiertas a trabajar con nosotros permanentemente, ya que es un trabajo que hemos mantenido desde el 2018 en adelante con muy buenos resultados”, agradeció.