La larga historia delictual de la banda de cuatreros “Los Chuchetas del Río”
Durante la semana, la Policía de Investigaciones (PDI) detuvo a tres sujetos presuntamente involucrados en el homicidio de un hombre de 39 años, ocurrido el 30 de diciembre de 2024 en el sector de El Arrayán Costero, entre las comunas de La Serena y La Higuera.
Sin embargo, el procedimiento no solo llamó la atención por su aporte al esclarecimiento de un asesinato, sino también por la identidad de los detenidos: miembros de una temida banda de cuatreros que asoló por décadas la zona norte de la Región de Coquimbo y el límite con Atacama. Se trata de “Los Chuchetas del Río”, agrupación criminal cuya historia aún genera temor en La Higuera.
Según lo informado por la policía los detectives de la Brigada de Homicidios lograron establecer la participación de los imputados en el crimen, cometido con arma de fuego y que terminó con la vida de la víctima, de nacionalidad chilena, producto de varios impactos balísticos, por lo que desde el año pasado eran buscados los autores.
En la oportunidad, el subprefecto José Cáceres, jefe de la Brigada de Homicidios La Serena señaló que “en el procedimiento, detuvimos a tres imputados, chilenos, de 26, 34 y 53 años de edad, todos con antecedentes policiales por diversos delitos y que pasarán a control de detención durante esta jornada”, señalo.
Sin embargo, lo que sorprendió fue que fueran sindicados como miembros de la desaparecida banda “Los Chuchetas del Río”, quienes en décadas pasadas asolaron la zona norte de la región, robando animales de todo tipo, teniendo un comportamiento agresivo y que en algún momento era tal la cantidad de delitos y fechorías que debió moverse a toda la policía para ir atrapándolos.
De hecho, en una oportunidad se planificó una gran redada, utilizando una importante cantidad de Carabineros (más de 100), armas, carros, motos e incluso un helicóptero aeropolicial, luego que fue identificada la casa en donde se parapetaban en las faldas de los cerros y donde vivía gran parte de la familia en la comuna de La Higuera.
En esa línea, la policía trabajaba con información clasificada de que en el lugar estaban a lo menos tres de los cabecillas de “Los Chuchetas del Río”.
Los policías uniformados llegaron sin previo aviso, sin embargo encontraron una férrea defensa por parte de la numerosa familia, especialmente de las mujeres, produciéndose incluso intercambio de disparos y terminando en un gran fiasco policial, ya que los cuatreros y a esas alturas ya denominados como delincuentes, huyeron a caballo por los recovecos de los cerros burlando al más de centenar de Carabineros que se dispusieron. Posteriormente se criticaría que el procedimiento no habría sido bien planificado y que se habría subestimado la sagacidad y el conocimiento de los cerros -como la palma de sus manos- de parte de Los Chuchetas del Río, quienes en varias oportunidades más evadieron el cerco policial.
EN LA CIMA DE LOS DELITOS
Si bien la banda de cuatreros habría comenzado a cometer sus primeros delitos de abigeato en la década de los 70 y a robar casas en los 80, fue a mediados de los 90 cuando sus fechorías no solo se conocían como un verdadero mito, sino que los habitantes de la comuna de La Higuera les temían, especialmente por su agresividad y sus tendencias pendencieras, especialmente cuando bebían. De hecho, hasta la actualidad oír de Los Chuchetas del Río le eriza los pelos a los habitantes de esa comuna.
Como está dicho, fue a mediado de los 90 donde sus delitos se desatan. Pero en los años 2003 y 2004, su mala fama alcanza los límites más altos, al aterrorizar a las comunidades agrícolas de la zona limítrofe entre las regiones de Atacama y de Coquimbo.
Identificados todos como miembros de una misma familia, se les responsabilizó por numerosos robos de animales y pendencias. Gracias a su conocimiento del terreno y a sus habilidades con el caballo y las armas, lograron escapar repetidas veces de sus perseguidores, la policía. Se dice que eran todos cuatreros, porque aunque las mujeres y hermanas no arreaban ni degollaban los animales, ellas elegían los escondites, ya que estaban conectadas con los árboles y las sombras, y sus estrategias permitían mantener a la policía lejos de los animales robados. Sin embargo, poco a poco el trabajo policial comenzó a dar sus frutos y comenzaron a caer y a terminar en la cárcel. Las últimas detenciones datan de octubre del 2011 , diciembre del 2012 y junio del 2014. Pero el último cabecilla cayó el 2008 enfrentándose a tiros con Carabineros.
El último cabecilla
En una balacera que él mismo inició —y en la que terminó llevándose la peor parte— cayó en manos de Carabineros el quinto y último líder de la banda de cuatreros “Los Chuchetas del Río”, conocida por aterrorizar a comunidades agrícolas en la zona limítrofe entre las regiones de Atacama y Coquimbo.
Giuliano Mella Flores, de 36 años, fue detenido tras enfrentarse a tiros con efectivos policiales, resultando gravemente herido, aunque posteriormente se recuperaría de sus lesiones.
Fue una patrulla de la Sexta Comisaría de Las Compañías la que se topó, en el sector de El Arrayán —cercano a la Ruta 5 Norte, en la comuna de La Higuera— con una camioneta en la que viajaban Mella Flores y un acompañante. Uno de los carabineros reconoció al cuatrero, sobre quien pesaba una orden de detención pendiente por abigeato. Al intentar detenerlo, el sujeto extrajo un arma de fuego y disparó contra la patrulla. Los uniformados repelieron el ataque, hiriendo al delincuente en dos ocasiones.