Hay cuatro detenidos
Cae banda dedicada al robo y tráfico de vehículos en la región
Durante el pasado viernes, la Sección de Encargo y Búsqueda de Vehículos (SEBV) de Carabineros en la región de Coquimbo, logró desarticular una banda dedicada al robo y tráfico internacional de vehículos. La operación culminó con cuatro detenidos, además de cuatro vehículos recuperados.
Según lo informado por la fuerza policial, la operación comenzó a las seis de la tarde del pasado viernes, cuando lo que aparentemente era una fiscalización de rutina en Los Clarines con Ruta 5, en la comuna de Coquimbo, se convirtió en uno de los golpes más importantes del año hacia el delito de robo de automóviles.
Se trató de la conclusión de un importante trabajo investigativo que permitió recuperar cuatro vehículos robados en la zona centro sur del país durante los últimos meses. En específico, una Lexus New RX350 sustraída el pasado 30 de junio; una camioneta Honda Ridgeline RTL, con encargo desde el 9 de julio; una Mitsubishi L200 robada el 28 de febrero y una Toyota Rav4 que mantenía encargo desde el 27 de mayo.
"En este caso, los vehículos recuperados corresponden a sustracciones realizadas tanto en la Región Metropolitana como en Biobío, todos con un modus operandi similar: una ruptura de vidrio y la posterior clonación de la llave mediante el uso de tecnología. Estamos hablando de un grupo altamente organizado, que contaba con un apoyo logístico en las distintas comunas hacia el norte, hasta concretar el tráfico de los autos hacia Bolivia", explicó el Prefecto de Coquimbo, Coronel Héctor Canales.
¿Cómo operaba la banda?
La organización, que se hacía llamar "el énfasis del millonario”, funcionaba en base a estaciones en las distintas comunas a lo largo del país, y mantenía una estructura de postas donde los involucrados aplicaban distintas estrategias para evadir el control policial.
El grupo sustraía los vehículos desde centros comerciales o lugares de la vía pública, y ya con el auto en mano coordinaban el día de traslado al norte del país, donde uno de los integrantes viajaba de manera anticipada con el objetivo de detectar y advertir la presencia policial en la ruta.
De hecho, como una forma de despistar el actuar policial, se trasladaban utilizando tanto patentes de fabricación artesanal de vehículos sin encargo por robo o patentes originales sustraídas de automóviles con similares características a los que traficaban.
Una organización altamente planificada, donde se consideraban detalles desde la coordinación para pernoctar en las diferentes ciudades por las que iban transitando, hasta la manera de pagar peajes sin levantar sospechas. De hecho, "ellos se compartían ubicaciones en tiempo real para mantener coordinación con los tiempos de viaje y rutas; salían hacia el norte con recursos suficientes para costear alojamiento, alguna eventualidad de los vehículos o pagos de peajes, e incluso dentro de los roles, tenían establecidos ciertos liderazgos en base al conocimiento de la ciudad y de la zona", sostiene el coronel Canales