Hípica chilena
El sector de carreras de caballos lucha por un espacio en la regulación chilena de juego
Mientras las apuestas digitales siguen creciendo y captando usuarios a través de promociones, los representantes del Consejo Superior de la Hípica Nacional (CSHN) han salido a reclamar una inclusión clara en el nuevo marco normativo que avanza en comisiones en el Senado.
Una industria en declive que depende de los apostadores
En una reciente sesión ante la Comisión de Hacienda del Senado, la presidenta del CSHN, Cecilia Montero, fue contundente y dejó claro que “la industria hípica está en crisis”.
Según sus cifras, el sector ha sufrido una caída del 30% desde 2019, un desplome que le atribuyen en gran parte al avance de las plataformas online de apuestas y de los casinos gratis sin depósito en Chile, dado que estas webs ofrecen una gama de opciones más ágil, diversa y accesible para los usuarios.
Anteriormente, los hipódromos eran los únicos lugares legales donde se podían realizar apuestas en carreras de caballos en Chile. Sin embargo, la falta de regulación efectiva en el ámbito digital ha permitido que las plataformas ofrezcan este tipo de apuestas sin autorización, comiéndoles el mercado.
“El modelo actual está colapsando”, explicó Montero, quien subrayó que las carreras no pueden mantenerse sin un flujo constante de apuestas legales y controladas.
Propuestas para evitar la desaparición
Junto a Montero, el gerente general del Consejo, Eduardo Sboccia, presentó ante el Senado una serie de propuestas concretas que ya habían sido compartidas con el Ministerio de Hacienda.
El punto central de la propuesta es la modificación del proyecto de ley que regula las plataformas de juego online, para que las apuestas en carreras de caballos queden expresamente contempladas como actividad permitida, siempre que cuenten con la autorización de los organizadores.
“El no incluir la hípica en esta ley equivale a dejarla morir”, sostuvo Sboccia. Además, insistió en que la industria necesita modernizarse, y para ello es indispensable su integración al ecosistema digital de apuestas.
De acuerdo a su visión, permitir que las apuestas hípicas se globalicen y se canalicen a través de plataformas reguladas por el Gobierno les daría un nuevo impulso a los hipódromos chilenos, hoy desbordados por la informalidad. Sería una forma de eliminar la competencia desleal.
El iGaming crece sin freno en Chile
Los argumentos del sector hípico se apoyan en cifras contundentes. Un estudio presentado por la consultora Yield Sec revela que el mercado del juego online en Chile generó ingresos brutos por 3.100 millones de dólares en 2024.
El dato es aún más llamativo si se considera que esta industria opera, por ahora, en un vacío legal. De hecho, durante el mismo año, se registraron 3.816 sitios de apuestas activos en el país, de los cuales solo 25 concentraron el 87% del total de la audiencia.
El proyecto de ley que avanza con lentitud en el Senado
Desde hace varios años el legislativo chileno ha decidido canalizar estos reclamos. El proyecto de ley para regular las apuestas en línea lleva años en proceso legislativo.
Después de ser aprobado en Diputados, se debate en comisiones del Senado un proyecto propuesto por la Subsecretaría de Hacienda. El texto propone un sistema obligatorio de licencias, vigilancia a cargo de una renovada Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ), y medidas para combatir el juego ilegal, incluyendo el bloqueo de sitios y control de medios de pago.
La propuesta también establece exigencias estructurales para los operadores, que deberán constituirse como sociedades anónimas en Chile, pagar una serie de impuestos, contar con capital mínimo y un número determinado de accionistas.
Sin embargo, hasta el momento, el proyecto no incluye de forma explícita a las carreras de caballos como parte de las actividades autorizadas para recibir apuestas online. Y eso ha encendido las alarmas en el mundo hípico, ya que desde el CSHN alertan que, si la omisión persiste, se consolidará una exclusión de facto que podría significar la desaparición de varios hipódromos y la pérdida de empleos vinculados a ellos.
Un dilema entre tradición y modernidad
El debate que está teniendo lugar en el Senado chileno no es solo técnico, sino también simbólico. Para empezar, se busca ordenar y fiscalizar un mercado de casino y apuestas en fútbol que ha crecido con rapidez y sin reglas claras, dándole a Chile la legislación que merece para el sector online.
Sin embargo, los legisladores avanzan con pie de plomo, intentando contemplar bajo la ley a todos los sectores involucrados, incluso a aquellos históricos que, como la hípica, han sido desplazados por la inercia del digital.
El tiempo apremia. Mientras las grandes plataformas digitales de apuestas consolidan su dominio en la web, el mundo de las carreras de caballos espera una señal que les permita recuperar protagonismo y evitar su desaparición.
La regulación del juego online no solo es una oportunidad para ordenar el presente, sino también para salvar una parte del legado deportivo y cultural del país.