PARA EL AÑO 2029

Brecha de 470 especialistas amenaza funcionamiento de nuevos hospitales en Coquimbo

Mientras el déficit actual ronda los 230 facultativos, el Servicio de Salud advierte que la puesta en marcha de la nueva red hospitalaria hará que la necesidad se dispare, duplicando y desnudando una emergencia silenciosa.
lunes 01 de septiembre de 2025

La Región de Coquimbo se encuentra en una encrucijada crítica. Mientras la construcción de tres nuevos y modernos hospitales en La Serena, Coquimbo e Illapel avanza a paso firme, la sombra de una alarmante escasez de médicos especialistas y subespecialistas se cierne sobre el futuro de la salud pública regional. Con un déficit actual que ronda los 230 profesionales y una cifra proyectada por el Servicio de Salud de Coquimbo de aproximadamente 470, la pregunta que resuena con fuerza es: ¿tendremos la capacidad humana para operar estas imponentes infraestructuras o se convertirán en “elefantes blancos”?.

Este contexto ha vuelto a poner en el centro del debate este “importante déficit”, una problemática que si bien afecta a varias regiones del país, adquiere una preocupación mayor en nuestra zona, considerando la inminente puesta en marcha de su nueva red hospitalaria. La situación actual es de tal envergadura que los trabajadores de la salud exigen soluciones a corto y mediano plazo para evitar un problema de “mayor envergadura” cuando los nuevos recintos comiencen a operar, proyectado para el 2029.

El director del Servicio de Salud Coquimbo, Ernesto Jorquera, señaló que la brecha entre la oferta y la demanda de médicos especialistas y subespecialistas es significativa. Por este motivo, deben evaluar diversas estrategias para poder cubrirla.

“Esta brecha se incrementará una vez que entren en funcionamiento los nuevos hospitales que se encuentran en construcción. Su construcción terminará en 2028 y comenzarán a operar en 2029. Por lo tanto, para satisfacer toda la demanda proyectada, tanto de carga sanitaria como de puestos de trabajo, debemos comenzar desde ahora a analizar distintas estrategias. En este momento, la proyección es una brecha de aproximadamente 470 y algo más de médicos” asegura Jorquera.

HOSPITALES SIN MANOS EXPERTAS

Los tres nuevos centros hospitalarios prometen una modernización sin precedentes en la infraestructura de salud de la región. Sin embargo, sin el capital humano adecuado, esta inversión podría ser inútil. 

En ese sentido, Fernando Carvajal, presidente regional del Colegio Médico, coincide con que la incorporación de estos hospitales aumentará la brecha ya existente, especialmente en el ámbito de los subespecialistas. 

“Lo que faltan son especialistas y, sobre todo, subespecialistas. Como Colegio Médico llevamos varios años planteando este problema a las autoridades y nos parece muy bien que podamos avanzar. El desafío enorme que viene en los próximos años es aumentar de forma notoria la capacidad hospitalaria y también la complejidad. Hay tres hospitales en construcción, más el hospital de Ovalle que se terminó hace pocos años. Esa nueva incorporación de hospitales va a aumentar una brecha que ya existe.”, recalca Carvajal.

Desde el Servicio de Salud Coquimbo, reconocen que la capacidad de formación a nivel nacional no logra responder equitativamente a la necesidad de contratación de especialistas en todo Chile, un problema que se manifiesta agudamente en la Región de Coquimbo.

UN DIAGNÓSTICO NACIONAL

Claro porque la escasez de especialistas no es un problema aislado de Coquimbo; es un “tumor de larga data” que afecta a la salud pública chilena. Un análisis de la Universidad de La Frontera, basándose en datos de la Superintendencia de Salud, revela una dramática concentración de médicos especialistas: las regiones Metropolitana, Valparaíso y Biobío agrupan el 68,8% de estos profesionales. Coquimbo, como otras regiones, sufre de esta “distribución desigual”.

Las causas son complejas y se entrelazan en un entramado de incentivos económicos, desarrollo profesional, apoyo familiar y condiciones laborales. 

También las ofertas del sector privado actúan como una “grúa” que atrae a los médicos, ofreciendo sueldos considerablemente más altos, con diferencias que pueden ser “abismales”. En algunas especialidades, la renta en el sector privado puede ser hasta seis o siete veces mayor.

 Esta fuga masiva no solo descapitaliza al sistema público de los profesionales que él mismo forma, sino que también genera prácticas cuestionables, donde algunos médicos trasladan pacientes del sistema público al privado, argumentando mejores equipos y rapidez.

A esto se suma la precariedad de los centros de salud pública, que a menudo carecen de infraestructura e implementos adecuados para que los especialistas ejerzan su labor. La crisis de seguridad, con un aumento exponencial de agresiones contra funcionarios sanitarios públicos (más de 7.300 incidentes hasta septiembre de 2024), también desincentiva la postulación a cargos en ciertas zonas y establecimientos.

 La falta de una política estatal permanente y de financiamiento directo para las subespecialidades agrava la situación, dejando fuera áreas críticas como medicina intensiva, nefrología, infectología y oncología.

ESPECIALIDADES MÁS CRÍTICAS 

El déficit no es homogéneo. En la Región de Coquimbo, las especialidades que presentan mayor escasez de profesionales son medicina interna, cirugía general, anestesiología y medicina de urgencia. En cuanto a las subespecialidades, las brechas más significativas se observan en medicina intensiva adulto, medicina intensiva pediátrica, cardiología y gastroenterología adulto. 

Otras especialidades “más requeridas” incluyen anatomía patológica, psiquiatría infantojuvenil, neurología infantil, urgenciología y dermatología, mientras que las subespecialidades “más críticas” son medicina intensiva y diabetología. A nivel nacional, la nefrología también está en una situación compleja, con una distribución muy dispar, concentrada en las grandes ciudades y un déficit “enorme” en el norte de Chile.

El presidente regional del gremio médico, Fernando Carvajal explica que a nivel de los hospitales más complejos, ya no solo se requieren especialistas básicos, sino que también subespecialistas y, además, equipos de apoyo. 

“Es decir, no solamente necesitamos formar médicos, sino que también necesitamos formar enfermeras, quinesiólogos, fonoaudiólogos; en fin, todo tipo de profesionales que sean a su vez profesionales de apoyo, pero especializados en patologías más complejas. Así que es un desafío enorme y por eso nos parece tremendamente importante aunar esfuerzos, dado que el aporte que hace habitualmente el Ministerio de Salud para cubrir las brechas es estándar y no va a modificarse de manera significativa en los próximos años. Por lo tanto, tenemos que, como región, buscar alternativas a ese problema”, asegura Carvajal.

UN ESFUERZO COLABORATIVO

Frente a este panorama, el Servicio de Salud Coquimbo ha impulsado una “Mesa Regional de Especialistas”, convocando a parlamentarios, autoridades, directores de hospitales y representantes de las universidades de La Serena, Católica del Norte y del Alba. Este es un “esfuerzo colaborativo” para enfrentar la brecha de 232 facultativos contratados a jornada completa, que se espera aumente con los nuevos hospitales.

Desde la esfera académica, la Universidad de La Serena (ULS) ha anunciado la creación de una nueva Escuela de Medicina que comenzará en 2026, lo cual es visto como una solución a largo plazo para fortalecer la formación de profesionales. 

Al respecto, la vicerrectora académica de la ULS, Dra. Alejandra Torrejón Vergara, expresó el compromiso de la universidad estatal de la Región para “aportar con especialistas, tal vez en las áreas de oftalmología, urología y otras que puedan ser necesidades urgentes”, esperando que los futuros médicos especialistas se queden en la región desde 2027 en adelante. 

Para Loredana Yutronic, Vicedecana de la Universidad del Alba, uno de los aspectos relevantes de reunirse en una mesa a discutir este escenario de los hospitales de la zona, es precisamente la presencia de distintos actores y sectores. “Es una invitación también a que trabajemos de manera colaborativa, lo que es muy importante. La firma simbólica de un compromiso creo que fue muy relevante y formar parte de ello nos enorgullece porque, además, va muy en sintonía con nuestra misión y visión institucional, que es aportar con profesionales a la región”, señaló Yutronic.

En la mesa de trabajo se explicó que con el fin de aumentar la cantidad de médicos especialistas para la Región de Coquimbo, el año 2019, se formuló el programa “Capacitación Becas Médicas Coquimbo”, cuyo objetivo es fortalecer la Red Pública de Salud, aumentando la dotación de especialistas y subespecialistas médicos, a través de la formación de 111 profesionales dentro de las diversas universidades de la región. Este programa comenzó el año 2021 y a la fecha, se encuentran en formación 46 especialistas y en periodo asistencial obligatorio 14.

El financiamiento de este programa es mixto, del Gobierno Regional, con un aporte de más de 3.400 millones de pesos, y del Ministerio de Salud, de más de 8.500 millones, para pago de matrícula y estipendio.

En ese sentido, Paula Ligeti, Decana Interina de la Faculta de Medicina de la Universidad Católica del Norte, indicó que se consideran el principal socio estratégico del Servicio de Salud y el Gobierno Regional en la formación de especialistas. 

“En este momento, tenemos 15 especialidades médicas, a las que se sumarán 2 más el próximo año y se agregarían nuevamente 2 más el 2027. Estamos haciendo un trabajo potente en aumentar nuestros cupos y estrategias para aportar con más especialistas a la región. Estamos muy contentos con esta mesa y estamos totalmente disponibles para tratar este tema país, trabajando en conjunto, creemos que podemos ser un aporte para ir disminuyendo esta brecha”, concluyó Ligeti.

En ese sentido, el director del Servicio de Salud, Ernesto Jorquera, también mencionó la posibilidad de “formación en práctica” para médicos extranjeros, apoyándolos académicamente para que puedan acreditarse como especialistas.

“Contamos con una línea de formación formal académica para las especialidades. Pero también estamos proponiendo formar médicos mediante lo que se llama ‘formación en práctica’, mediante la cual, después de cinco años, ellos pueden presentarse ante una institución, a la Corporación Nacional Autónoma de Certificación de Especialidades Médicas” ,CONACEM, que también los habilita”, afirmó Jorquera.

Asimismo, el director del servicio de Salud destacó que se establecieron convenios con las universidades para apoyarlos académicamente, de tal manera que podamos ir formando más profesionales. “De hecho, en este momento tenemos 128 médicos extranjeros en ese proceso, que eventualmente podrían acreditarse como especialistas si los apoyamos en este trabajo.”, indicó el profesional.

Mientras que Fernando Carvajal explica que la verdad es que no se trata de darles más facilidades a los profesionales extranjeros. 

“En Chile, la posibilidad de ejercer como especialista tiene requisitos, y lo que estos buscan es garantizar que la calidad de la atención entregada a los pacientes sea adecuada. Por lo tanto, existen mecanismos legales que deben cumplirse, y los profesionales deben acreditar su especialidad”, indicó el representante del gremio médico..

Para Carvajal lo que sí ha sido positivo es que la llegada de médicos extranjeros ha permitido disminuir la brecha, aunque es necesario que ellos también cuenten con las acreditaciones correspondientes. 

“La formación a nivel internacional puede ser muy variada, y por eso necesitamos establecer un estándar mínimo que garantice la seguridad de los pacientes. Así que ha sido un gran aporte: muchos de los especialistas que han llegado se han acreditado, incluso como subespecialistas, y hoy trabajan plenamente integrados en nuestros equipos.”, aseguró el presidente regional del Colegio Médico.

SOLUCIONES INTEGRALES

Diversos parlamentarios de la región han expresado sus puntos de vista sobre cómo abordar esta crisis, ante esto el senador Sergio Gahona enfatiza la necesidad de “generar condiciones atractivas para que especialistas se vengan a la región”, no solo con incentivos económicos, sino también con el “desarrollo de la carrera profesional para los médicos”. 

Gahona detalla que estos incentivos deben ser profesionales (bonos de atracción y permanencia, concursos con destinación garantizada, reducción de carga administrativa, apoyo en carrera profesional), familiares (apoyo en educación, subsidios de vivienda, flexibilidad laboral, programas culturales) y comunitarios/institucionales (telemedicina, trabajo en red, rol comunitario destacado, alianzas con municipalidades y gremios).

Mientras que El diputado Daniel Manoucheri aboga por un “plan focalizado” para generar nuevos especialistas en regiones, con un fuerte esfuerzo y recursos del Estado. 

También resalta la importancia de “reformas que tienen relación con el financiamiento para la formación de especialistas y también reformas legales que permitan que médicos se puedan formar”.

 Manoucheri es crítico con la situación de médicos becados por el Estado que luego no devuelven su compromiso y terminan en clínicas privadas, exigiendo “reformas legales para que aquellos que acceden a las becas primero devuelvan las becas trabajando en los servicios públicos”.

En general, la opinión de los parlamentarios converge en la necesidad de “aumentar las competencias en la región y priorizar la capacitación del personal que hoy en día se encuentra activo”.

Para el senador Matías Walker, lo importante es generar incentivos para los médicos y que es fundamental valorar la importancia de los profesionales de la región, su apego a la zona y su vocación de servicio en la Región de Coquimbo. 

Sin embargo, el senador señala que existe una gran preocupación porque, por ejemplo, se está pagando menos por horas de urgencia que en otras regiones. Esta asimetría entre los ingresos que reciben los médicos de nuestra región versus los de otras es un tema urgente.

En ese contexto, Walker asegura que a nivel del Ministerio, han insistido en que la discusión de la Ley de Presupuesto debe nivelar aspectos básicos. 

“Por ejemplo, en Illapel, pensando en el nuevo hospital, es crucial que los médicos tengan un lugar donde vivir con sus familias. Es necesario generar incentivos para atraer buenos profesionales a la región y consolidar el convenio con las universidades locales”, indicó el parlamentario.

Por otro lado, Walker explica que es vital mejorar la infraestructura, razón por la cual la construcción de los nuevos hospitales de Coquimbo, La Serena e Illapel resulta tan importante. “Mejorar el equipamiento y las condiciones de trabajo de los profesionales de la salud es esencial para que buenos médicos elijan establecerse en la región”, concluye el senador Matías Walker

EL DESAFÍO DE LA RETENCIÓN

El problema no solo es atraer, sino también retener. El Dr. Darío Vásquez, Seremi de Salud de la Región de Coquimbo, destaca que, si bien los incentivos económicos son importantes, los incentivos no económicos (calidad de vida, oportunidades de formación, condiciones laborales dignas, compromiso institucional) son “tremendamente importantes para asegurar la retención y la migración”. La ventaja de estos incentivos no económicos es que pueden ser regulados e innovados a nivel regional, ofreciendo mayor flexibilidad.

La llegada de médicos extranjeros ha contribuido a disminuir la brecha, pero se subraya la importancia de la acreditación de sus especialidades para “garantizar la calidad de la atención”. El Examen Único Nacional de Conocimientos de Medicina (Eunacom) ha sido un filtro clave, aunque su complejidad ha llevado a que muchos profesionales extranjeros no lo aprueben.

La paradoja del sistema es que, mientras se forman especialistas con financiamiento estatal, una vez que cumplen su Periodo Asistencial Obligatorio (PAO), un porcentaje significativo migra al sector privado. En dos años, solo un 50% de los egresados permanece en el sector público.

CONCURSOS DESIERTOS

Un indicador preocupante es el alto porcentaje de concursos públicos para médicos que quedan desiertos en los hospitales. En 2024, el 57,6% de las 2.000 convocatorias para médicos no lograron cubrirse. Si bien desde el Minsal se asegura que la mayoría de los cargos se cubren por otras vías, esto implica “tiempo perdido” y “recursos humanos y financieros” que no se concretan, reflejando que participar en un concurso público no es atractivo para los médicos. La falta de especialistas también conlleva riesgos médico-legales significativos, ya que ante un evento adverso, la ausencia de especialistas puede ser interpretada como una “falta de servicio” que derive en indemnizaciones para el recinto de salud.

La situación en Coquimbo es un microcosmos de un problema nacional que exige una estrategia integral y sostenida. No basta con construir nuevos hospitales; se requiere una política de recursos humanos en el Ministerio de Salud para mantener, conservar y atraer a los especialistas al sistema público.