Durante el primer semestre en la región
Aumentan casos de violencia protagonizados por apoderados en colegios
Una violenta pelea protagonizaron unos apoderados del Colegio Javiera Carrera de La Serena, en plena presentación artística por Fiestas Patrias, hecho que fue difundido a través de redes sociales, conmocionando a la comunidad escolar. Sin embargo, estos casos estarían lejos de ser aislados.
En efecto, días antes, otra apoderada lanzó piedras contra las dependencias de la Escuela Experimental de Música Jorge Peña Hen.
El problema es que estos episodios serían la punta del iceberg de un problema creciente que preocupa a las autoridades y, sobre todo, a los docentes quienes, día a día, ven cómo el clima escolar se hace insoportable.
La razón es que la violencia al interior de los colegios ya no es un tema sólo entre estudiantes. Ahora, son los adultos, los padres y apoderados, quienes muchas veces protagonizan actos muy graves, traspasando la barrera del respeto y, especialmente, la cordura. Los profesores lo advierten con alarma: se trata de una conducta que se ha repetido en el tiempo, erosionando la convivencia y la seguridad al interior de los establecimientos.
La estadística regional confirma la tendencia al alza de la violencia en este tipo de casos.
Fernando Sermeño, director regional de la Superintendencia de Educación, explica que a nivel nacional, las denuncias por maltrato a miembros adultos de la comunidad educativa – que incluye a personal de los colegios y a otros apoderados – han experimentado un aumento significativo, pasando de 167 en el primer semestre de 2024 a 263 en el mismo período de 2025.
En la Región de Coquimbo, la realidad es un fiel reflejo de esta tendencia, pues Sermeño indica que las denuncias ascendieron de 10 a 15 en el último año.
“Si bien esta cifra representa solo un 4% del total de denuncias por convivencia escolar (341), que se concentran mayoritariamente en maltrato hacia estudiantes”, dijo, puntualizó que su incremento es una señal de alerta que no puede ser subestimada. Específicamente, los casos donde los apoderados son los agresores, ya sea contra funcionarios del establecimiento o contra otros padres, sumaron tres a nivel regional y 74 a nivel nacional en estos primeros seis meses del año.
Sin embargo, aquí surge un problema. Y es que la Superintendencia de Educación no tiene facultades para actuar sobre las personas, sino sobre los establecimientos. Su rol es resguardar el cumplimiento de la normativa.
“Cuando un colegio no activa los protocolos de actuación ante maltrato – exigidos por ley en todo Reglamento Interno – o no denuncia a las autoridades correspondientes (PDI o fiscalía) un hecho constitutivo de delito en un plazo de 24 horas, se expone a sanciones que pueden ir desde una amonestación hasta multas en UTM”, indican desde la Superintendencia de Educación.
Frente a este escenario, desde la seremi de Educación destacaron la implementación de programas como “A Convivir se Aprende”, “Habilidades para la Vida” de la JUNAEB, la actualización de la Política Nacional de Convivencia Educativa 2024-2030 y el proyecto de ley de Convivencia Escolar que se discute en el Senado.
“Nuestro compromiso es seguir fortaleciendo las capacidades de los equipos directivos y docentes”, señalaron, aunque admitieron que “la violencia es un fenómeno complejo y un problema social de múltiples dimensiones”, indican desde el MINEDUC.
MEDIDAS PROPIAS
Por otro lado, los nuevos Servicios Locales de Educación (SLEP), que administran los colegios públicos, han iniciado su propio trabajo.
Desde el SLEP Puerto Cordillera aseguran que en los establecimientos bajo su supervisión han logrado reducir las denuncias relacionadas con la convivencia escolar –incluidas aquellas con apoderados– mediante la implementación del modelo “Escuela Total”, un enfoque sistémico que actúa en tres niveles: universal, focalizado e individual.
“De manera complementaria, la Unidad de Participación y Vinculación Territorial trabaja permanentemente con representantes de padres, madres y apoderados, desarrollando acciones que promueven la participación, fortaleciendo el sentido de comunidad”, señalan el servicio.
Asimismo, agregan que cuando surgen situaciones específicas entre padres, madres o apoderados, éstas se abordan conforme a los protocolos establecidos en los reglamentos internos de cada establecimiento. “Este procedimiento ha permitido mejorar la comunicación con los involucrados, dar mayor claridad a los procesos y, en consecuencia, disminuir la ocurrencia de conflictos y denuncias”, señalaron.
Desde el SLEP Elqui, en tanto, detallan que, de un total de 112 establecimientos educacionales bajo su administración en La Higuera, La Serena, Vicuña y Paihuano, tomó conocimiento que en tres de ellos, se han producido hechos de violencia protagonziados por apoderadas y apoderados, situaciones por las cuales los equipos directivos han debido activar los protocolos que establecen los reglamentos internos.
Desde el organismo explica que desde que asumió como sostenedor de la educación pública el 1 de julio del presente año, está trabajando para fortalecer la convivencia escolar, a través de acompañamientos a sus encargados(as) de convivencia escolar y capacitaciones para la resolución pacífica de conflictos. Además, se encuentra en proceso de diagnóstico para diseñar un plan integral de convivencia escolar más pertinente y contextualizado, el cual, va a incorporar el modelo de “Escuela Total”, aplicado por el SLEP Puerto Cordillera.
“Sabemos que abordar la convivencia escolar es un desafío de la sociedad en su conjunto. Por eso, valoramos el esfuerzo de las comunidades educativas, equipos directivos, docentes, asistentes de la educación, padres, madres y apoderados para garantizar que las y los estudiantes reciban una educación integral, que forme para la vida y que promueva el respeto y la dignidad de las personas”, indicaron desde SLEP Elqui.