Se prepara para enfrentar a O´Higgins
Coquimbo derrota a Colo-Colo y queda a solo cinco puntos del campeonato
Coquimbo Unido lo volvió a hacer. En un Estadio Francisco Sánchez Rumoroso repleto, con más de 14 mil almas alentando sin detenerse, el elenco aurinegro venció por la cuenta mínima a Colo-Colo y dio un nuevo y firme paso hacia la anhelada corona del fútbol chileno. Con este resultado, los dirigidos por Esteban “Chino” González alcanzan los 59 puntos y se mantienen a solo cinco unidades de levantar el título.
El partido no fue sencillo. El Cacique, pese a su irregular campaña, fue un rival de jerarquía en cancha, tal como lo reconoció el propio DT pirata: “Colo Colo tiene jugadores con una calidad táctica y técnica por sobre la media”, señaló en conferencia de prensa. Y no se equivoca: el cuadro albo es el único equipo que ha conseguido derrotar a Coquimbo Unido en este torneo. Sin embargo, esta vez no pudieron con el orden, la convicción y la fortaleza colectiva aurinegra.
EL GOL QUE DESATÓ LA LOCURA
El único tanto del compromiso llegó en el minuto 52, a través de una jugada preparada —una de las marcas registradas del equipo—. Juan Cornejo ejecutó un tiro libre preciso y Bruno Cabrera, sin marca alguna, apareció solo en el área para conectar suavemente con pierna derecha y vencer al portero De Paul.
“Este grupo es un grupo de guerreros, que cuando hay que correr y meter, lo hace. Y obviamente hay una calidad en muchos jugadores que también hacen la diferencia. Muy contentos por este triunfo, es un paso muy importante para el objetivo”, expresó Cabrera tras el encuentro.
El defensor vivió una jornada redonda: su padre, que lo visitaba desde Argentina, le había dicho que “traía el gol en la maleta”. Además, recibió un fuerte respaldo desde la galería. “Los de Coquimbo son increíbles. Acá están locos. Este es mi tercer año en el club y en las buenas y en las malas siempre es así. Ahora la gente tiene una gran ilusión, así como nosotros. Donde vayas en Coquimbo, son todos hinchas, todos futboleros. Hoy se demostró en el estadio, fue una locura”.
DESEQUILIBRIO Y JERARQUÍA
Además del tanto, varias figuras aurinegras inclinaron la balanza. Matías Palavecino y Cristián Zavala ganaron numerosos duelos por las bandas, generando peligro constante y demostrando por qué Coquimbo es el sólido líder del torneo. A ello se sumó la seguridad bajo los tres palos de Diego Sánchez, protagonista en el primer tiempo, cuando Colo-Colo tuvo sus mejores llegadas.
En el complemento, el ingreso de Alejandro Camargo aportó equilibrio y manejo del balón en los momentos más tensos, enfriando cualquier intento de reacción alba.
TRABAJO, CONVICCIÓN Y CALMA
Coquimbo mostró nerviosismo en la primera parte, superado por la presión rival en algunos pasajes. “Sabíamos lo que jugábamos y sabíamos lo que iba a proponer Colo-Colo. La primera misión era obstaculizar el circuito interior que generan Vidal, Pizarro, Méndez o Aquino”, explicó González.
Pero el equipo se afirmó en el segundo tiempo y la pelota parada marcó la diferencia: “La táctica fija es importante. En el Monumental ellos nos abrieron la cuenta por la misma vía. Partidos tan cerrados se abren por ahí. Estamos contentos por el esfuerzo, porque no es fácil cerrarles los caminos”.
Tras el pitazo final, el estadio se convirtió en una fiesta. Hinchas bailando con los jugadores, bocinas sonando en las calles y una frase repetida hasta el cansancio: “¡Nos faltan cinco puntos!”. La ciudad vibra con su equipo; cada partido es una final y el sueño del campeonato ya no parece una utopía. La hinchada cree. El plantel también.
Aun así, el equipo no se distrae. Ahora ya piensa en su próximo desafío: O’Higgins en Rancagua, el sábado 25 de octubre, uno de los rivales que lo siguen más de cerca en la tabla. Será otra final.
“Un rival difícil, con una forma muy clara para defender y atacar. Desde el martes vamos a preparar la semana. Ahora nos queda disfrutar este día y este triunfo, porque el esfuerzo de los jugadores es muy grande”, señaló el DT.
Y fiel a su estilo cauto, concluyó: “No lo trabajamos matemáticamente. Lo hacemos partido a partido. Nos interesa la cohesión grupal para alcanzar los objetivos. Respetamos a cada rival por igual”.
Coquimbo Unido está cada vez más cerca de lo que durante años fue solo un sueño. Imbatible en casa, sostenido por una hinchada que no deja de creer y con un plantel que juega con convicción y coraje, el puerto empieza a tocar con la punta de los dedos la primera estrella de su historia.