SACÓ APLAUSOS EN LAS REDES Y EN LA CALLE

La historia de la niña coquimbana que se volvió viral con su disfraz de El aro

En Coquimbo, una pequeña de ocho años se robó todas las miradas en Halloween al aparecer saliendo de un televisor, igual que la protagonista de la película El aro. Lo que comenzó como una idea familiar terminó convirtiéndose en uno de los disfraces más comentados de las redes sociales.
viernes 07 de noviembre de 2025

“Me disfracé de la niña del aro porque sabía que iba a ganar”, dice con naturalidad Leiny Morales, una niña de ocho años que este Halloween se convirtió en sensación. Su video, donde aparece saliendo lentamente de un televisor antiguo en plena calle de Coquimbo, se viralizó en redes sociales y causó asombro por la creatividad y el nivel de detalle.

Leiny llegó hasta las oficinas de El Día junto a su mamá Leidy Cerda, aún sorprendidas por la repercusión de su trabajo. “Nunca pensamos que se iba a expandir tanto”, cuenta  su madre. “Nos empezaron a llegar mensajes de amigos, familiares y hasta de personas que no conocíamos. Todos querían saber quién era la niña del aro de Coquimbo”.

FOTO: EL DIA 

La historia del disfraz comenzó semanas antes del 31 de octubre, cuando en casa se preguntaron —como todos los años— de qué personaje sería esta vez. En la familia Morales Cerda, disfrazarse no es una improvisación: es casi una tradición artesanal. “Siempre buscamos algo fuera de lo común”, explica la mamá. “Nunca nos vamos por lo típico”, añade.

Y así fue. Inspirada en la película de terror El aro, que ella misma veía cuando era niña, la mamá propuso el desafío. “Le dije: ‘Leiny, ¿sabes por qué nunca se han disfrazado de eso? Porque es una película antigua’. Pero a ella le encantó la idea”.

Desde entonces, toda la familia se involucró en la creación. Su tata construyó una cama de madera, el papá ayudó a desarmar y pintar un televisor viejo, y juntas madre e hija se encargaron del maquillaje, los efectos y los detalles. “Nos costó mucho encontrar la tele adecuada. La desarmamos completa, la pintamos, y armamos un cajón por dentro para que ella pudiera salir”, relata.

Leiny, entusiasmada, ensayaba una y otra vez los movimientos de Samara, la aterradora protagonista del filme. Incluso practicó cómo doblar su cuerpo y arrastrarse con los brazos extendidos.

El resultado fue tan sorprendente como espeluznante. Cuando la pequeña apareció en la calle, deslizándose lentamente fuera del televisor, los vecinos quedaron impactados. Algunos aplaudían, otros retrocedían entre risas nerviosas, y todos querían grabarla. “Se asustaban, y eso era lo que yo quería”, cuenta con orgullo.

FOTO: Captura de pantalla

El disfraz fue tan bien logrado que incluso su hermano pequeño se asustó al verla. “No la reconocía, salió corriendo”, recuerda su madre entre risas. Pero el susto pronto se convirtió en orgullo familiar. “Como mamá, me llena de emoción. Porque todo esto lo hacemos en casa, con esfuerzo, con cariño. Que la gente lo valore es hermoso”.

Y la dedicación no es nueva. En años anteriores, Leiny ya había sorprendido con otros atuendos igualmente elaborados, como el de El exorcista o relacionado a El Grinch. “Nos gusta que sus disfraces sean distintos, que tengan historia”, explica su mamá.

Este año, la pequeña actriz —porque así se la puede llamar— no solo logró convertirse en tendencia, sino también en inspiración para muchos otros niños. “Ojalá más papás se animen a hacer cosas con sus hijos. Es una linda experiencia, se crean recuerdos”, comenta su madre.

Y mientras su historia sigue circulando en redes sociales Leiny ya está pensando en su próximo desafío. Aunque no quiere revelar detalles. “Ya tengo el disfraz del próximo año”, confiesa entre risas. “Pero no lo voy a decir, será una sorpresa”.