situación que se arrastra hace años

El desafío de reactivar vida nocturna y gastronómica en el centro de La Serena

Municipio y comercio apuestan por más seguridad, horarios extendidos y coordinación público-privada para que el casco histórico vuelva a ser un polo de encuentro familiar, turístico y comercial.
Cristian Silva
Cristian Silva
lunes 15 de diciembre de 2025

El encendido del árbol navideño en la Plaza de Armas de La Serena volvió a llenar el centro de familias, niñas, niños y visitantes, pero también dejó al descubierto una carencia que se arrastra hace años: la falta de oferta activa en horarios nocturnos.

Tras el espectáculo, muchos asistentes se encontraron con un casco histórico prácticamente cerrado, con pocos restaurantes funcionando y escasas alternativas para quedarse, reabriendo el debate sobre la urgencia de reactivar el centro más allá del horario laboral.

La situación impulsó una reflexión conjunta entre el municipio y el sector privado, donde la seguridad aparece como el pilar para avanzar hacia una ciudad más viva y con mayor actividad económica durante la tarde y noche.

Desde la administración comunal aseguran que hoy existen mejores condiciones para dar ese paso. La alcaldesa de La Serena, Daniela Norambuena, ha insistido en que el fortalecimiento de la seguridad ha sido un eje central de su gestión, destacando la labor preventiva, la coordinación con policías y gremios, y el trabajo sostenido en la mesa técnica del centro histórico.

Según explicó, este esfuerzo ha permitido recuperar espacios públicos y avanzar hacia un centro más atractivo tanto para residentes como para turistas. “Gracias a estas labores, hemos podido fortalecer nuestros espacios públicos y avanzar cada vez más en convertirnos en un destino turístico más seguro y atractivo”, afirmó, enfatizando que esta mejora abre una oportunidad concreta para extender la actividad comercial y recreativa. En esa línea, el municipio ha impulsado actividades culturales, musicales y deportivas orientadas a reactivar la vida nocturna. “Hemos reactivado la vida nocturna con actividades culturales (…) devolviendo, de esta forma, el dinamismo al corazón de la ciudad”, añadió, llamando al sector privado a sumarse y ampliar horarios.

REENCANTAR: UN TRABAJO DE TODOS

Desde el comercio local coinciden en el diagnóstico, aunque advierten que el desafío requiere de coordinación efectiva entre múltiples actores. El presidente de la Cámara de Comercio y Turismo de La Serena, Carlos Orrego, sostuvo que no basta con medidas de seguridad: “hay que tener una coordinación entre varias entidades, tanto públicas como privadas”, planteó, apuntando a la necesidad de alinear comercio, transporte, eventos y servicios.

Uno de los puntos críticos es el transporte en horarios extendidos. Para que el centro funcione hasta más tarde, se requiere que micros y colectivos circulen en franjas más amplias, junto con una planificación clara y difusión oportuna de las actividades. También mencionó la necesidad de mejorar el alumbrado en algunos sectores.

Orrego admitió que el propio comercio tiene tareas pendientes. “Desde el comercio estamos al debe. Falta desde nuestra institución reencantar a los empresarios para que también ellos se coordinen con sus equipos para que se mantengan más tiempo abiertos y se atienda hasta más tarde”, señaló, recordando que los costos operativos son un factor a evaluar, especialmente en verano.

La reactivación del centro histórico no solo involucra a locales gastronómicos y tiendas, sino también a servicios como el alojamiento, que podrían beneficiarse si La Serena consolida una oferta nocturna atractiva y segura. Tanto el municipio como el sector privado coinciden en que es clave que los propios serenenses vuelvan al centro y lo reconozcan como un espacio de encuentro y vida urbana.

“Trabajando juntos podremos revitalizar nuestro centro y proyectar una ciudad más viva y acogedora para todas y todos”, dijo la alcaldesa, sintetizando un desafío que hoy vuelve a instalarse con fuerza. El debate está abierto: el próximo paso es convertir esa expectativa en una reactivación real y sostenida del corazón de La Serena.