delito fue detectado por gendarmería

Abogada que habría ingresado droga a la cárcel de Huachalalume podría seguir ejerciendo

Mientras el caso aún está en proceso y las medidas cautelares se lo permitan, no habría impedimento para que Claudia Abufom ejerza su profesión. Incluso, habiendo una condena inferior a tres años, podría continuar desarrollando su labor.
martes 23 de diciembre de 2025

La abogada Claudia Abufom, quien fue imputada por intentar ingresar droga a la cárcel de Huachalalume en La Serena, no tendría impedimento para seguir ejerciendo su profesión mientras se lleva adelante la investigación en su contra, aunque ello dependerá de las medidas cautelares que deba cumplir.

Efectivamente, en caso de encontrarse en prisión preventiva, por razones obvias no lo podrá hacer. Pero no existe un impedimento legal.

Así lo explica el abogado y académico de la Universidad Central, José Pablo Marín, quien sostiene que aunque la profesional esté con una medida cautelar, “ella goza de una garantía que toda persona que esté en un proceso penal tiene, que es la presunción de inocencia. Por tanto, aún cuando haya una sentencia que no esté firme y, eventualmente, en caso de recuperar su libertad a través de la modificación de una medida cautelar - como por ejemplo, que modifique la prisión preventiva y ella quede con un arresto domiciliario parcial o total - aún así podría seguir ejerciendo la profesión sin ningún problema”.

Por el contrario en caso de que existiera una condena, y quedara privada de libertad, evidentemente no podría ejercer su profesión. Pero, además, “al estar condenada podría quedar sujeta a la sanción más grave para un abogado: la inhabilitación para ejercer. Esto ocurre si cuenta con una condena por pena aflictiva - 3 años y un día en adelante -, ya que uno de los requisitos para jurar como abogado es no tener condenas de ese tipo”, precisa Marín.

El académico puntualiza que también existe la posibilidad de que la Corte Suprema imponga sanciones por conductas reprochables o faltas a la ética, “las cuales pueden derivar en una suspensión del ejercicio profesional. No obstante, en este momento, ella no tiene ninguna prohibición legal para seguir trabajando”.

AUNQUE HAYA CONDENA

Marín va más allá y señala que, a nivel general, un abogado podría trabajar aún incluso, estando condenado, “ya que ello no implica siempre estar privado de libertad o que la condena aparezca en el extracto de filiación, ya que se puede cumplir una pena en libertad o solicitar que no se registre si es la primera condena”.

Sin embargo, en un caso como el que afecta a la abogada Abufom - acusada de ingresar droga a un recinto carcelario - Gendarmería también ponderaría su ingreso al recinto penal. En este caso, según Marín,  el tribunal habría aplicado la prisión preventiva considerando que, al ser una abogada penalista que conoce perfectamente la norma y el funcionamiento del sistema, su acción fue realizada con pleno conocimiento, lo cual es determinante para aplicar la cautelar más gravosa.

En el caso de la abogada, a quien el tribunal de Garantía le aplicó la cautelar de prisión preventiva, Marín explica que si ésta pagó la caución y recupera su libertad, podría ejercer perfectamente su profesión. “De hecho, hay abogados investigados por delitos como apropiación indebida o estafa que siguen ejerciendo sin problemas mientras no haya una sentencia firme y ejecutoriada, como el caso de Ariel Wolfenzon”, cita como ejemplo y agrega que “mientras no exista una sentencia que acredite, más allá de toda duda razonable, que cometió el delito, su derecho al trabajo se vincula con la garantía de inocencia. Incluso si el tribunal presume que es probable que sea condenada, eso no basta para impedir que trabaje si recupera su libertad”, subraya el profesional.

PASTA BASE

De acuerdo a los datos que se conocen de la causa, el día 17 de diciembre la abogada, Claudia Abufom, quien no tiene antecedentes penales, fue  detenida en su oficina ubicada en la comuna de Coquimbo por personal del OS7 de Carabineros.

Pero los hechos se remontan al 9 de diciembre, cuando un interno identificado como J.E.O.R.  concurrió a una visita con la abogada. Según un oficio de Gendarmería remitido a la fiscalía, el interno fue sometido a revisiones corporales antes y después del encuentro.

Sin embargo, tras finalizar la visita, se le encontró en su poder una bolsa de nylon que contenía otras seis bolsas con una sustancia que, tras una prueba de orientación química realizada por personal del especializado de Gendarmería, arrojó resultado positivo para pasta base de cocaína.

Ante ello, se responsabiliza a la abogada de haberle entregado la droga.