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“Es un gobierno tutelado”: Expertos analizan Venezuela sin Maduro

A tres meses de la salida de Nicolás Maduro, Venezuela vive un gobierno interino, pero expertos debaten si hay transformaciones profundas.
viernes 03 de abril de 2026

A tres meses exactos de la captura de Nicolás Maduro, Venezuela se encuentra en un estado de incertidumbre, con una pregunta central resonando en el país: ¿Qué ha cambiado realmente? Tras el impactante suceso, los ciudadanos que esperaban un giro político se mostraban cautelosos, temiendo posibles represalias. En contraste, los adherentes del expresidente derrocado inicialmente se movilizaron a diario en Caracas, para luego reducir sus protestas a concentraciones semanales.

La celeridad con la que el país retomó sus actividades, con un gobierno interino liderado por la vicepresidenta Delcy Rodríguez apenas 48 horas después del evento, sorprendió incluso a los propios simpatizantes del chavismo. Sin embargo, la esencia del cambio es lo que se debate.

“El único cambio que veo es el mismo que vi cuando murió Chávez. Es decir, que pasamos del chavismo al madurismo. Hoy el único cambio que veo es que estamos pasando del madurismo al rodriguismo. Cambios sustantivos en lo político, en lo económico o en lo social, no veo”,

afirmó Juan Carlos Apitz, decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Central de Venezuela, en una entrevista con France 24, sugiriendo que la transformación es más nominal que estructural.

Por otro lado, Benigno Alarcón, fundador del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello, percibe un giro en las expectativas ciudadanas. “Lo que ha cambiado es que las expectativas de la gente sobre un cambio político han dado un giro de 180 grados. La gente, a partir de la salida de Maduro, tiene expectativas de que va a haber un cambio político; algo que, después de la elección de 2024, con todo lo que pasó y lo que no pasó, se había comenzado a perder”, explicó.

Alarcón también destacó la aprobación de una Ley de Amnistía por parte del gobierno interino, operando bajo coerción. Aunque no es la ley deseada, “de alguna manera ha servido para liberar a un número importante de presos políticos, aunque otros continúen presos”. Añadió que “evidentemente, reprimir es más costoso para el Gobierno y por eso se ha evitado reprimir en estas protestas que hemos visto en las últimas semanas y eso ha hecho que la protesta crezca poco a poco. (…) El Gobierno trata de administrar el miedo y entre las formas de administración del miedo está no liberarlos a todos, o liberarlos pero con régimen de presentación o con limitaciones muy importantes”.

Según la ONG Foro Penal, desde el 8 de enero hasta el 30 de marzo, se excarcelaron a 743 personas, de las cuales 187 obtuvieron su libertad gracias a la nueva Ley de Amnistía. Pese a esto, al menos 500 individuos considerados presos políticos permanecen detenidos en el país.

La influencia externa también es un factor crucial. Aunque el pasado 6 de enero Delcy Rodríguez declaró en la televisora estatal que “ningún agente externo gobernaba Venezuela”, la realidad sugiere lo contrario, especialmente tras el operativo militar del 3 de enero impulsado por el gobierno de Donald Trump.

“Este es un gobierno absolutamente tutelado por el Gobierno norteamericano. Es el Gobierno norteamericano el que toma las grandes decisiones en Venezuela y quien administra los dineros públicos por concepto de la venta petrolera (…) y las leyes que sancionan son las que efectivamente ellos aprueban o no”,

reflexionó Apitz, subrayando la significativa injerencia estadounidense en las decisiones internas y económicas del país.

En este contexto, Alarcón observa que “da la impresión, por eso mismo, de que Delcy está en campaña, de que ella misma trata de pasar la página de Maduro y renovar su imagen porque sabe que al final del día no puede capitalizar el apoyo de Maduro porque buena parte de la gente que apoyaba a Maduro la ve con desconfianza”. Esta percepción se refuerza con las recientes acciones de Delcy Rodríguez, quien en el último mes ha modificado más del 40% del gabinete ministerial. Entre los cambios más destacados se encuentran la salida de Alex Saab, un empresario colombiano vinculado a lavado de activos y presunto testaferro de Maduro según EE. UU., y la del ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, figura relevante del chavismo con casi 12 años al frente de la Fuerza Armada.

La reestructuración del gabinete y la liberación de algunos presos políticos son señales de movimiento en Venezuela, pero el debate persiste sobre si estas acciones representan un cambio profundo o meras adaptaciones cosméticas bajo una nueva dirección, aún con la sombra de la tutela externa y las expectativas ciudadanas por cumplir.