Es implementado por la fiscalía regional
Nuevo Sistema de Análisis Criminal permitirá combatir delitos más complejos
Con el objetivo de fortalecer la persecución penal frente a delitos de alta complejidad en la Región de Coquimbo se puso en marcha el nuevo Sistema de Análisis Criminal (SAC) y el Programa Especial de Protección de Testigos (PEPT), herramientas que buscan modernizar la investigación del crimen organizado en la zona.
El SAC, implementado durante 2026 en el marco de la Ley 21.771 y en coordinación con la Fiscalía Supraterritorial, viene a reemplazar al anterior Sistema de Análisis Criminal y Focos Investigativos (SACFI), ampliando su alcance hacia fenómenos delictuales más complejos. La iniciativa apunta a consolidar una persecución penal más estratégica, articulada y apoyada en el análisis de datos y tecnología.
“En la región ya tenemos camino recorrido”, afirmó el fiscal regional, Patricio Cooper, destacando la experiencia acumulada por el equipo SACFI, que evolucionó desde la investigación de robos por sorpresa hasta abordar estructuras criminales más sofisticadas. En esa línea, subrayó el fiscal regional, se consiguieron resultados concretos, como condenas por delitos vinculados a la comercialización ilegal de cobre, narcocultivos en las tres provincias y operaciones contra el Tren de Aragua en la zona sur de la región.
Cooper destacó que el nuevo SAC amplía significativamente su campo de acción. “Antes, la ley limitaba el marco a delitos contra la propiedad. Hoy, las investigaciones dependerán de los fenómenos de crimen organizado definidos por el fiscal nacional y el fiscal regional, lo que permite mayor flexibilidad y foco estratégico”, señaló.
Asimismo, destacó la incorporación formal de analistas criminales dentro del sistema, profesionales que ya han cumplido un rol clave en la identificación de imputados y en la reconstrucción de su participación en delitos como secuestros, homicidios y robos violentos. “El equipo ampliará la generación de información, integrando diversas fuentes y fortaleciendo el trabajo investigativo”, agregó.
Además, el SAC operará en estrecha coordinación con el equipo ECOH (Equipo contra el Crimen Organizado y Homicidios), generando una sinergia que permitirá dirigir y articular las distintas áreas investigativas, además de actuar como enlace operativo con la fiscalía supraterritorial y otros organismos públicos y privados.
En ese sentido, el fiscal jefe del SAC, Eduardo Yáñez, destacó que una de las principales innovaciones es la ampliación del foco investigativo. “Se extiende el trabajo desde los robos violentos hacia otras formas de criminalidad que afectan tanto al patrimonio público como privado, además del crimen organizado. También se reconoce legalmente la figura del analista, lo que fortalece el sistema”, indicó.
Resguardo de testigos
En paralelo, la fiscalía presentó el Programa Especial de Protección de Testigos (PEPT), iniciativa orientada a resguardar la seguridad de quienes colaboran en investigaciones complejas. La jefa de la Unidad de Atención a Víctimas y Testigos (URAVIT), Ivonne Alfárez, explicó que el programa contempla medidas integrales tanto para los testigos como para sus familias.
“Buscamos abordar la nueva criminalidad con herramientas que permitan proteger efectivamente a los testigos, favoreciendo su participación en el proceso penal y resguardando su integridad y la de su entorno familiar”, sostuvo.
El programa está dirigido especialmente a casos donde la seguridad de los testigos se ve comprometida, como en delitos de alta complejidad y crimen organizado.
Resultados y cifras
La implementación de estas herramientas se sustenta en resultados obtenidos recientemente por la fiscalía regional. Según la Cuenta Pública 2025, el 80% de los homicidios en la región fueron esclarecidos, con un aumento en la tasa de identificación de imputados que pasó de 77% a 82,2%.
Además, se registró una disminución del 34% en los homicidios respecto a 2024, junto con un incremento del 27% en las sentencias condenatorias. Durante 2025, se formalizó a 39 personas por delitos graves como homicidio, secuestro y robo con retención, de las cuales el 92% quedó en prisión preventiva.
En ese mismo periodo, el equipo ECOH acudió a 43 sitios del suceso, abordando no solo homicidios, sino también casos de lesiones graves, secuestros y hallazgos de cadáveres.
Con la puesta en marcha del SAC y el PEPT, la fiscalía regional de Coquimbo busca consolidar un modelo más robusto para enfrentar el crimen organizado, fortaleciendo tanto la investigación como la protección de quienes son clave para el éxito de los procesos judiciales.