Gol agónico y guiño a Peñarol en el estreno copero

Manuel Fernández: el héroe con sello aurinegro

El experimentado zaguero de Coquimbo Unido marcó el empate ante Nacional y protagonizó una celebración cargada de simbolismo. Su tanto no solo rescató un punto, sino que volvió al Pirata, tras 34 años a la Copa Libertadores.
Manuel Fernández firmó una noche que difícilmente será olvidada en el puerto pirata y por él, a sus 37 años. (Foto: EFE)
Manuel Fernández firmó una noche que difícilmente será olvidada en el puerto pirata y por él, a sus 37 años. (Foto: EFE)

El empate de Coquimbo Unido ante Nacional en el estreno por el Grupo B de la Copa Libertadores dejó múltiples lecturas, aunque tiene en el zaguero Manuel Fernández, a una figura clave por sobre el resto. El zaguero uruguayo, nacionalizado chileno, fue protagonista absoluto al convertir el 1-1 en tiempo agregado, desatando la euforia en el estadio Francisco Sánchez Rumoroso y sellando un resultado que terminó siendo justo para el desarrollo del juego.

El defensor capitalizó un rebote del portero Ignacio Suárez tras un disparo de Lucas Pratto, mostrando su instinto ofensivo en una jornada donde ya había avisado en el juego aéreo. Su insistencia encontró premio en la última jugada, cuando el cuadro pirata parecía resignado a una derrota inmerecida. Fernández se fue en busca de la paridad alzándose como un atacante más. Fue él quien recuperó la pelota en una salida del Tricolor y quien acompañó la acción para establecer la paridad.

Pero el gol no solo tuvo impacto deportivo. Horas después del encuentro, Fernández volvió a ser noticia por su celebración fuera de la cancha. En redes sociales compartió una imagen junto a su hija, quien vestía la camiseta de Peñarol, clásico rival del conjunto tricolor.

Hincha del carbonero

“Soy hincha de Peñarol y me pone muy feliz hacer el gol, pero más por el esfuerzo de toda la gente que nos acompañó”, reconoció el defensor, quien valoró el respaldo del público y el rendimiento colectivo. “Hicimos un gran partido, no merecíamos irnos sin marcar. Este empate tiene sabor a triunfo”, agregó.

Pero la historia de Fernández también explica su presente. Formado en Racing Club de Montevideo, llegó a Chile en 2014 y desde entonces desarrolló toda su carrera en el fútbol nacional, pasando por Deportes Concepción, Audax Italiano, Unión Española y consolidándose en Coquimbo Unido, donde fue pieza clave en el título de 2025.

Su gol, además, tiene un peso histórico en el partido número 9 del Pirata en esta cita continental – contra 434 para Nacional - ya que Coquimbo rompió una sequía de 34 años sin convertir en Copa Libertadores. El último tanto data del 31 de marzo de 1992, cuando Javier Toledo marcó ante Newell’s Old Boys.

Más aún, el empate significó el primer punto del cuadro aurinegro ante un rival extranjero en la historia del certamen, un hito que instala este resultado como uno de los más relevantes en la trayectoria internacional del club y que abre opciones para las siguientes jornadas del Grupo B. “Ellos son fuertes en el juego aéreo y nos generaron esa ocasión. Después fuimos por todos lados, pero no pudimos conseguir el empate. Me parece igual bien para todo lo que habíamos hecho nosotros. Que no hiciéramos un gol iba a ser injusto", dijo.

El defensor de 37 años consideró que “la igualdad tiene sabor a triunfo porque hicimos un gran partido, si bien es un empate, un puntito para cada uno. Pero podríamos habernos llevado algo más”.

De esta manera en el grupo los cuatro elencos marchan con una unidad, tras el empate del martes entre Tolima y Universitario, que será el próximo rival del Barbón. “Ahora hay que descansar, esperar y trabajar el partido con Universitario que se jugará el próximo martes en Lima”, agregó. 

Los aurinegros se trasladarán el sábado a la capital del país para continuar el domingo el viaje a Lima y enfrentar la segunda fecha del Grupo B, un duelo clave para comenzar a posicionarse en un grupo que quedó completamente abierto.

 

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