Violencia escolar

Diario de escolar: el macabro manifiesto del atacante de Calama

Detectives de Calama revelaron el macabro diario de Hernán Meneses Leal, el escolar imputado por el ataque, donde plasmó sus planes y una fría visión del mundo.
viernes 10 de abril de 2026

Los investigadores de la Brigada de Homicidios de Calama descubrieron un macabro manifiesto en el domicilio de Hernán Meneses Leal, el escolar de 18 años imputado por el fatal ataque ocurrido el pasado 27 de marzo en el Instituto Obispo Silva Lezaeta. Al interior de un cuaderno hallado junto a su cama, el joven había detallado sus planes, su estado mental y demandas íntimas, un documento que los peritos calificaron de escalofriante.

La primera página del cuaderno, de marca Proarte con portada de lobo, exhibía la palabra “DIFUNDIR” escrita en mayúsculas con tinta roja. Debajo de esta instrucción explícita, el imputado solicitaba que el contenido fuese divulgado. En las siguientes hojas, Meneses Leal dejó una frase que sintetiza su particular visión de la existencia:

“La vida no tiene valor, pues nadie vive para ver su impacto o legado, de tener uno, lo mejor que puedes hacer es asegurarte de que dejas algo en el mundo antes de irte, y yo tomé mi decisión”

, consignó el medio Mega.

Esta “decisión” se materializó el 27 de marzo en el patio del establecimiento educacional. El diario personal también reveló que la fascinación por los ataques en masa no surgió de improviso.

“La idea de los ataques en masa ha estado en mi mente causando fascinación e intriga desde 2016-2017, mucho antes de investigar a fondo y de planear el mío”

, escribió el joven, indicando que esta obsesión comenzó cuando tenía entre 9 y 10 años.

El cuaderno también evidenció un intento anterior de llevar a cabo un ataque.

“Durante uno de los últimos días de clases de 2025 estuve muy cerca de hacerlo (…) Al retractarme perdoné una vida así que soy un héroe técnicamente, ja!”

, anotó con una frialdad que anticipaba la tragedia meses después. Esta entrada sugiere una planificación y medición de sus acciones previas al suceso fatal.

Un día antes de la masacre, el 26 de marzo de 2026, Meneses volvió a escribir:

“Creo que llegó la hora, estoy listo con todo pero no mentalmente, he sido descuidado y he sido obvio por lo que es un milagro haber llegado hasta acá. Seguir posponiendo es un riesgo que no puedo tomar si en verdad quiero hacer esto”

. Al día siguiente, el ataque se desató desde el baño del colegio, durando apenas unos minutos.

Entre las últimas anotaciones previas al incidente, se lee una frase que refleja su estado anímico:

“Se siente raro comprar la ropa con la que voy a morir”

. Otro lamento expresado fue:

“¿Mi mayor lamento? Posponer tanto esto, debió haber ocurrido mucho antes”

. La entrada final es aún más perturbadora:

“El peso y realidad de lo que haré comienza a hundirme el pecho a medida que dejo más cosas listas y se siente que no hay vuelta atrás”

.

Las páginas conclusivas del diario, fotografiadas el mismo 27 de marzo de 2026, presentaban manchas que los peritos identificaron como sangre. Junto a ellas, una frase en letras pequeñas: “Final solution”, y un esquema con figuras que señalaba directamente la palabra “sangre”, según detalló Mega.

Respecto al historial del joven, la inspectora general de Enseñanza Media declaró a la PDI que Meneses estaba bajo seguimiento de asistencia desde séptimo básico, debido a sus prolongadas ausencias. Los padres fueron instados a llevarlo a evaluación neurológica, presentando posteriormente un diagnóstico de autismo grado 1, trastorno depresivo y de sueño. La psicóloga coordinadora del Área de Apoyo Pedagógico también trabajaba con el imputado desde Octavo Básico.