Viejo problema sin solución
Vecinos de Tongoy reclaman por deficiente conectividad con Puerto Aldea
Habitantes de Tongoy y Puerto Aldea manifestaron su molestia por los problemas de conectividad que, aseguran, afectan a ambas localidades del sector costero de Coquimbo. El principal reclamo apunta al mal estado del camino de tierra que une a las dos comunidades y que, según denuncian, en algunos tramos se encuentra prácticamente intransitable.
Los vecinos sostienen que, si bien el municipio ha realizado intervenciones para reparar la ruta, el material utilizado para rellenar y estabilizar el terreno no sería el adecuado, lo que provoca que el arreglo dure poco tiempo y que se forme “calamina”, fenómeno que genera ondulaciones en la superficie del camino.
Las críticas han sido difundidas a través de redes sociales y documentos enviados a distintos medios de comunicación, pero también han sido planteadas directamente por dirigentes del sector.
“Es un camino de tierra que tiene constantes problemas de mantención. Los trabajos de estabilizado que se realizaron después de las últimas inundaciones nunca han sido definitivos, sino que más bien parches. Se tira un montón de tierra y pasa una máquina sólo por sectores puntuales, pero sin un estabilizado real”, señaló Matías Olavarría, dirigente social de Tongoy.
El representante comunitario enfatizó que no se trata de una vía de uso menor, ya que por ella se trasladan productos provenientes de la zona, además de ser utilizada diariamente por vecinos que se dirigen a colegios, centros de salud y otros servicios básicos.
“Esto tiene a la gente con un camino prácticamente intransitable producto de la calamina. Entendemos que los recursos son limitados y que se trata de una zona rural, pero cuando se hacen arreglos de estabilizado con tierra compactada hemos detectado que no funcionan para mantener la conectividad. Incluso hay autos pequeños a los que se les han salido las ruedas producto de las malas condiciones del camino”, afirmó.
Propuesta de los vecinos
Pese a las críticas, desde la comunidad también plantean posibles soluciones para mejorar el estado de la ruta. Entre ellas, proponen realizar una mantención constante, mantener adecuadamente entubados los pasos por humedales y utilizar conchuela para el proceso de estabilización del camino.
Según explican, este material ya habría sido utilizado en décadas anteriores en Tongoy con resultados positivos, ya que permite una mejor compactación del suelo y evita la formación de calamina.
“Proponemos retomar lo que se hizo en los años 90 en Tongoy. En ese entonces, las minas de conchuela entregaron material de descarte que se utilizó para estabilizar caminos, y actualmente estarían dispuestas a donar nuevamente ese material. Es ideal para este tipo de trabajos, porque lo que se está usando ahora es tierra dulce con ripio, y al pasar los vehículos se forma calamina. En cambio, la conchuela absorbe la humedad y mantiene firme la compactación”, explicó Olavarría.
El dirigente añadió que, según sus estimaciones, la solución no requeriría una gran inversión. “Se necesitarían tres camiones, el presupuesto para una máquina trabajando unos cinco o seis días y el problema podría quedar solucionado”, afirmó.
Respuesta municipal
Desde la municipalidad de Coquimbo, en tanto, señalaron que se han realizado trabajos permanentes para mejorar la conectividad entre Tongoy y Puerto Aldea, principalmente a través de la mantención de la denominada huella costera, dada su relevancia para los habitantes del sector.
No obstante, explicaron que actualmente esta huella se encuentra dividida en tramos. Uno se extiende entre Tongoy y el humedal Salinas Chica, mientras que otro conecta Puerto Aldea con el humedal Pachingo, sin existir todavía un camino continuo que una completamente ambas localidades.
“Como municipio, junto a la Dirección de Vialidad, realizamos labores permanentes para mantener la huella transitable, utilizando maquinaria pesada durante todo el año y, especialmente, ante eventos de lluvia. Sin embargo, no es posible avanzar más allá de estas acciones, ya que el trazado atraviesa humedales protegidos como sitios RAMSAR, lo que impide realizar intervenciones mayores”, indicaron desde el municipio.
Respecto de una solución definitiva, precisaron que el camino formal proyectado corresponde al sector de El Tangue, donde aún se requieren gestiones para disponer de la faja necesaria para su construcción. Este proceso es liderado por la Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas, organismo encargado del diseño y ejecución de la futura vía.
Según detallaron, restan cerca de cuatro kilómetros para lograr la conexión entre las rutas D-516 y D-520, lo que permitiría establecer un enlace vial definitivo entre Tongoy y Puerto Aldea.
Finalmente, desde la municipalidad reiteraron su compromiso de continuar realizando mantenciones en la huella existente y de apoyar las gestiones que permitan avanzar hacia una solución permanente de conectividad, resguardando al mismo tiempo el entorno natural del sector.