Luperfina Rojas, rectora de la Universidad de La Serena

“El desarrollo del país pasa por fortalecer las capacidades de las regiones”

La máxima autoridad de la casa de estudios logró un importante respaldo en las últimas elecciones de rector, logrando su reelección con un 62,3% de las preferencias. En entrevista con Diario El Día, aseguró que dicho respaldo conlleva una profunda responsabilidad y detalló los planes para la universidad para este próximo periodo.
viernes 12 de junio de 2026

La comunidad académica de la Universidad de La Serena otorgó nuevamente un amplio respaldo a la Dra. Luperfina Rojas Escobar, quien fue reelegida como rectora para el período 2026-2030, tras obtener el 62,3 % de las preferencias en la votación realizada este martes 9 de junio.

Con este resultado, Rojas iniciará un segundo período consecutivo al frente de la única universidad estatal de la Región de Coquimbo. En cuanto al resultado, sostuvo que “lo recibo con mucha gratitud, pero sobre todo con un profundo sentido de responsabilidad. Haber obtenido el 62,3% de las preferencias en una elección con cuatro candidaturas representa un amplio respaldo de nuestra comunidad universitaria a un proyecto institucional que hemos construido colectivamente y que ha puesto en el centro a las personas, su formación, la calidad, la investigación, la innovación, la inclusión y el compromiso con el desarrollo regional".

En esa línea, enfatizó que “más que un triunfo personal, lo interpreto como una señal de confianza en una visión de universidad estatal, pública y regional que entiende que su misión va mucho más allá de formar profesionales. Hoy las universidades estamos llamadas a liderar procesos de transformación social, generar conocimiento pertinente, impulsar la innovación y contribuir activamente al desarrollo sostenible de nuestros territorios”.

-¿Cuáles serán sus prioridades para este nuevo período?

“Tenemos una agenda muy desafiante y ambiciosa para los próximos cuatro años. En primer lugar, fortalecer nuestros estándares de calidad y enfrentar exitosamente el próximo proceso de acreditación institucional. Actualmente contamos con cinco años de acreditación y nos ubicamos en nivel avanzado, pero aspiramos a seguir creciendo porque entendemos que la excelencia es un proceso permanente. En segundo término, consolidar grandes proyectos estratégicos que transformarán las capacidades de la región en materia de inteligencia artificial. En esta línea estamos ejecutando con éxito tres iniciativas: una de ellas, el proyecto FIUT Territorial, que nos permitirá desarrollar capacidades en ciencia de datos y súper cómputo, contribuyendo a que nuestra institución y la región se posicionen como un referente nacional en la materia”.

-¿En qué áreas le gustaría avanzar?

“Me gustaría avanzar en tres grandes dimensiones. Primero, en excelencia académica e institucional, fortaleciendo nuestra acreditación y consolidando una cultura de mejora continua. Segundo, en investigación, innovación y transferencia tecnológica. Queremos que el conocimiento, la innovación y creación que se genera en la Universidad tenga un impacto cada vez más directo en la calidad de vida de las personas y en la competitividad de la región. Y tercero, en la formación de capital humano avanzado, ampliando nuestra oferta de carreras y doctorados, en líneas estratégicas como la ingeniería civil eléctrica, agronomía y la implementación de un doctorado en súpercómputo e inteligencia artificial aplicada, entre otros”.

-¿Cómo observa el desarrollo de La Serena como ciudad universitaria?

“La Serena y Coquimbo han experimentado un crecimiento sostenido como polo de educación superior y conocimiento, lo que representa una enorme oportunidad para el desarrollo regional. Cada año más jóvenes eligen nuestra región para estudiar y desarrollar sus proyectos de vida. Sin embargo, el desafío es avanzar desde la condición de ciudad con universidades hacia la consolidación de un verdadero ecosistema universitario y de innovación, donde confluyan la academia, el sector público, las empresas y la sociedad civil. Las ciudades universitarias más exitosas del mundo son aquellas donde el conocimiento se transforma en innovación, emprendimiento, cultura y desarrollo económico. Creo que tenemos todas las condiciones para avanzar en esa dirección y la Universidad de La Serena está llamada a desempeñar un rol protagónico en ese proceso”.

-Un tema que está pendiente es el edificio de la carrera de Medicina. ¿En qué etapa está su avance?

“Estamos hablando de una de las inversiones más importantes que ha impulsado nuestra universidad en las últimas décadas. Se trata de un proyecto que involucra recursos públicos muy significativos y, por lo mismo, debe cumplir rigurosamente cada una de las etapas técnicas y administrativas que exige la normativa vigente y en esta línea, estamos avanzando. Lo relevante es que esta infraestructura permitirá fortalecer la formación de profesionales de la salud y contribuirá directamente al desarrollo de capacidades que la región requiere para enfrentar los desafíos presentes y futuros en esta área”.

-Más allá del edificio, ya se empezó a impartir la carrera de Medicina. ¿Cómo ha sido la recepción de los alumnos?

“La recepción ha sido extraordinaria. Medicina era una carrera largamente esperada por la región y la respuesta de los postulantes confirmó la pertinencia de esta decisión institucional. Tuvimos una alta demanda de estudiantes provenientes de distintas regiones del país, con excelentes puntajes de ingreso y un número de 1.661 postulantes que quedaron en lista de espera. Esto demuestra la confianza que existe en el proyecto académico de la Universidad de La Serena. Nuestro objetivo es formar médicos con excelencia académica, compromiso ético y una fuerte vocación de servicio público, capaces de aportar al fortalecimiento de los sistemas de salud regionales y nacionales”.

-¿Qué otras carreras buscarán impartir considerando la realidad regional?

“Como universidad estatal tenemos la responsabilidad de anticiparnos a los cambios y responder a las necesidades de la sociedad. La apertura de 11 nuevos programa, seis carreras y cinco posgrados, en los últimos tres años respondió a ello. En este periodo seguiremos enfocados en la creación de nuevas carreras a partir de la posibilidad que nos brindó el Plan de Crecimiento aprobado por el MINEDUC, tales como ingeniería civil eléctrica y agronomía, entre otras. Nuestro foco está puesto en carreras que contribuyan a generar capacidades para el futuro y respondan a los desafíos que enfrenta la Región de Coquimbo y el país”.

-En cuanto a los mecanismos de financiamiento para acceder a la educación superior, ¿cómo evalúa los cambios que se han propuesto?

“Toda política de financiamiento debe tener como objetivo principal garantizar el acceso, la permanencia y el éxito de los estudiantes en la educación superior. Chile ha avanzado significativamente en materia de cobertura e inclusión, pero todavía existen desafíos importantes. Por ello, cualquier reforma debe resguardar la equidad, la sostenibilidad y la calidad del sistema. Como universidades estatales creemos que la educación superior constituye una inversión estratégica para el desarrollo del país y que las políticas públicas deben fortalecer especialmente a las instituciones que cumplen una misión pública y regional”.

-¿Qué análisis puede hacer de la situación del CAE?

“El CAE fue una herramienta que permitió ampliar el acceso a la educación superior durante un período determinado de nuestra historia. Sin embargo, las transformaciones sociales y las nuevas realidades económicas han abierto un debate legítimo respecto de la necesidad de avanzar hacia mecanismos más equitativos y sostenibles. Lo fundamental es que cualquier solución ponga en el centro a los estudiantes y sus familias, otorgue certezas a quienes mantienen obligaciones financieras y fortalezca un sistema de educación superior que es clave para el desarrollo social y económico del país”.

-¿Cuál es la importancia de la articulación público-privada y la academia para el desarrollo regional?

“La colaboración entre el Estado, las empresas, la academia y la sociedad civil es una condición indispensable para el desarrollo de los territorios. Los desafíos actuales — desde la transformación digital hasta el cambio climático, la diversificación productiva o la formación de capital humano — requieren soluciones colaborativas y de largo plazo. En la Universidad de La Serena hemos asumido un compromiso decidido con este modelo de trabajo. Gracias a esa articulación hemos logrado impulsar iniciativas estratégicas como el futuro Centro de Súpercómputo regional, proyectos de innovación aplicada, programas de investigación con impacto productivo y alianzas internacionales de alto nivel. Como presidenta alterna de la Agrupación de Universidades Regionales de Chile, estoy convencida de que el desarrollo del país pasa necesariamente por fortalecer las capacidades de las regiones. Las universidades regionales somos actores estratégicos para impulsar la descentralización, generar conocimiento pertinente y construir soluciones desde los territorios para los territorios”.