PARTOS BAJO LA LUPA
Coquimbo se ubica entre las cinco regiones con más cesáreas del país
Por Romina Onel.
Las cesáreas se han convertido en una práctica cada vez más frecuente en Chile, de hecho, según un informe elaborado por la Clapes UC, actualmente cerca del 46% de los partos realizados en la red pública corresponden al procedimiento, mientras que a nivel nacional la cifra alcanzó el 59% en 2021, muy por encima del 10% al 15% recomendado por la Organización Mundial de la Salud.
En este estudio se indica que reducir las cesáreas sin indicación médica podría mejorar los resultados de salud para madres y recién nacidos, liberar cerca de US$20 millones anuales, recuperar alrededor de 80 camas hospitalarias diarias y optimizar el uso de recursos en el sistema público de salud.
Con respecto a la realidad regional, la Matrona Jefa Unidad de Salud Sexual y Reproductiva del Servicio de Salud Coquimbo (SSC), Luciana Guamán Vega reveló que “en el año 2022 teníamos un 48% de nacimientos por cesárea y el año pasado, terminamos casi con un 57%, casi 10 puntos porcentuales en 4 años”.
Guamán también explicó que “aunque existe una norma técnico-administrativa que permite vigilar y monitorear las indicaciones de cesárea a nivel nacional, no hemos logrado reducir estas cifras y es una situación que preocupa tanto al Servicio de Salud como a los equipos de gineco-obstetricia”.
La matrona también advirtió que “estamos entre los cinco servicios de salud con el porcentaje más alto de cesáreas del país, por lo que estamos cambiando nuestro enfoque de trabajo”.
Sobre estas estrategias, la profesional sostuvo que “contamos con una plataforma para registrar el 100% de las cesáreas y monitorear sus indicaciones, también auditamos una muestra de los casos de 2025 para verificar el cumplimiento de la norma y elaborar planes de mejora para cada establecimiento, ya que las causas no son las mismas en todos los hospitales”.
“Estamos fortaleciendo el favorecimiento del parto vaginal en madres primerizas, siempre que no exista una indicación médica para una cesárea, y queremos reforzar la educación en los controles prenatales y las visitas guiadas a los hospitales, para que las usuarias conozcan los beneficios del parto vaginal”, agregó.
Sumado a esto, están fortaleciendo el trabajo con la atención primaria, los hospitales y los equipos en formación, para que el parto vaginal vuelva a ser la primera alternativa cuando las condiciones clínicas lo permitan.
Sin embargo, Guamán alegó que “no podemos demonizar este procedimiento, porque la cesárea salva vidas cuando realmente es necesaria; el desafío es evitar las cesáreas innecesarias”.
Ahondando en esto, la Ginecóloga y Oncóloga del Equipo del SSC, Dania Acuña, aseguró que “las principales razones médicas para indicar una cesárea son la falta de progresión del trabajo de parto, enfermedades de base de la madre, patologías propias del embarazo, como la preeclampsia, problemas placentarios o alteraciones en el crecimiento y bienestar del feto detectadas en los controles”.
La especialista también recalcó que “mientras no existan contraindicaciones médicas, el parto vaginal siempre será la vía más beneficiosa para la madre y el recién nacido”.
Riesgos
El Presidente del Colegio Médico de la Región de Coquimbo, Fernando Carvajal también afirmó que “la cesárea se ha normalizado de una manera preocupante y una causa importante de ello, es la denominada solicitud materna y obviamente es una decisión tomada sin conocimiento real de sus riesgos, porque es un procedimiento quirúrgico, que tiene indicaciones clínicas precisas y no debe ser tomada como un producto de consumo”.
Carvajal también hizo hincapié en que “la cesárea tiene riesgos maternos derivados de la intervención, que no están presentes en un parto vaginal, además existen riesgos para el recién nacido producto de saltarse fenómenos fisiológicos que lo preparan para el nacimiento y que ocurren en el trabajo de parto, lo que puede terminar con el niño hospitalizado por un cuadro llamado Taquipnea Transitoria Neonatal, que en ocasiones puede evolucionar gravemente. Además, se dificulta el proceso de inicio de una lactancia materna exitosa”.
“El aumento de las cesáreas responde tanto a factores sociales, médicos, laborales y familiares, además del aumento de embarazos tardíos y de patologías como la obesidad, la hipertensión y la diabetes. Por eso, debemos fortalecer la prevención y entender que la cesárea debe ser una excepción”, remató.
Sensación de control
Al ser consultado por las posibles causas de este fenómeno, el sociólogo, académico y coordinador del Área de Formación Integral de la USerena, Mg. Cristian Blanco respondió que “la normalización de la cesárea responde a factores estructurales y culturales, más allá de las razones médicas, ya que hemos construido una cultura que entiende el parto como un evento de alto riesgo que debe ser controlado”.
Además de esto, Blanco sostuvo que “la cesárea ofrece una sensación de control y previsibilidad que se ajusta a las lógicas de eficiencia del sistema hospitalario y de la vida familiar, ya que hay una percepción cultural de que la cirugía es más segura, mientras que el dolor del parto se entiende como un sufrimiento que debe evitarse”.
El sociólogo también indicó que “la toma de decisiones sigue muy concentrada en la autoridad médica, mientras el modelo liderado por matronas pierde protagonismo,por eso el desafío es cultural, fortalecer ese modelo de atención, mejorar la educación prenatal y avanzar hacia un parto respetado”.