En la Región de Coquimbo

La apuesta de los equipos hospitalarios por los procedimientos ambulatorios

Esta modalidad, que representa el 62% de las intervenciones quirúrgicas en la zona, permite reducir tiempos de espera y uso de camas hospitalarias. En el sector privado indican además, que esto permite evitar traslados de los pacientes, contribuyendo a la resolución de patologías de alta demanda en la zona con un 85% de pacientes FONASA.
Entre las ventajas más relevantes de este modelo destaca la posibilidad de entregar una atención quirúrgica más oportuna, evitando hospitalizaciones innecesarias y favoreciendo una recuperación más cómoda para los pacientes. (Foto: Cedida)
Entre las ventajas más relevantes de este modelo destaca la posibilidad de entregar una atención quirúrgica más oportuna, evitando hospitalizaciones innecesarias y favoreciendo una recuperación más cómoda para los pacientes. (Foto: Cedida)
martes 07 de julio de 2026

La posibilidad de acceder a una cirugía sin necesidad de permanecer hospitalizado durante varios días se ha convertido en una de las principales estrategias para fortalecer la capacidad de respuesta de la red de salud. En la Región de Coquimbo, tanto el sistema público como el privado han impulsado durante los últimos años la cirugía mayor ambulatoria, un modelo que busca aumentar la resolución de procedimientos quirúrgicos, disminuir listas de espera y optimizar el uso de la infraestructura hospitalaria.

En términos prácticos, la cirugía mayor ambulatoria corresponde a intervenciones quirúrgicas en las que el paciente recibe el alta médica el mismo día o dentro de las primeras 24 horas posteriores al procedimiento. Esto implica que el proceso completo, desde la admisión hasta la recuperación inmediata y el alta, se desarrolla sin requerir una hospitalización prolongada ni la utilización de una cama durante varios días.

Desde el Servicio de Salud Coquimbo explican que esta modalidad forma parte de una estrategia nacional que comenzó a consolidarse hace una década y que ha cobrado especial relevancia tras la pandemia, debido a la necesidad de recuperar la actividad quirúrgica y reducir las listas de espera.

Al respecto, Mario Prea, enfermero y jefe del Subdepartamento de Gestión Hospitalaria y Procesos Clínicos del Servicio de Salud Coquimbo, señala que se trata de un cambio de modelo impulsado a nivel nacional.

“Este fortalecimiento es una estrategia que va directamente a aumentar la capacidad resolutiva, a disminuir las listas de espera y a optimizar también las camas hospitalarias”, afirmó Prea.

El profesional explica que uno de los hitos relevantes para la región fue la incorporación de los Centros Regionales de Resolución (CRR), una estrategia orientada a mejorar la eficiencia de los pabellones quirúrgicos y potenciar las intervenciones ambulatorias.

En ese contexto, destacó que el hospital de La Serena fue uno de los primeros establecimientos del país en implementar esta estrategia como experiencia piloto durante 2022. Posteriormente, en 2024, se sumó el Hospital San Pablo de Coquimbo, ampliando la capacidad regional para desarrollar este tipo de procedimientos.

Beneficios para pacientes y hospitales

Entre las ventajas más relevantes de este modelo destaca la posibilidad de entregar una atención quirúrgica más oportuna, evitando hospitalizaciones innecesarias y favoreciendo una recuperación más cómoda para los pacientes.

“Dentro de los principales beneficios podemos encontrar una mayor oportunidad quirúrgica, ya que son pacientes que no pernoctan en el hospital. La recuperación en el hogar dista mucho de la recuperación en un hospital. Estar dentro del entorno familiar y en un entorno conocido mejora la experiencia”, sostuvo Prea.

A ello se suma la disminución del riesgo de infecciones intrahospitalarias, una de las complicaciones asociadas a las estadías prolongadas en centros asistenciales.

Desde la perspectiva de la gestión hospitalaria, el modelo también permite liberar camas para pacientes de mayor complejidad, optimizar el uso de los pabellones y aprovechar de mejor manera los recursos humanos y la infraestructura disponible.

Los resultados ya comienzan a reflejarse en las cifras regionales. De acuerdo con los datos entregados por el Servicio de Salud Coquimbo, durante 2022 el 46% de las cirugías mayores electivas se realizaban bajo modalidad ambulatoria. Tres años después, en 2025, esa proporción alcanzó el 57,7%.

La tendencia continúa al alza durante este año. En el primer semestre de 2026, el 62% del total de las cirugías efectuadas en la red correspondieron a procedimientos ambulatorios.

“Seis de cada diez pacientes fueron operados bajo esta modalidad y antes de las 24 horas estuvieron de retorno en su hogar”, destacó Prea.

Sector privado

La expansión de la cirugía mayor ambulatoria también se ha visto reflejada en el ámbito privado. A menos de un año de su apertura, el Centro de Cirugía Mayor Ambulatoria de IntegraMédica en La Serena superó las 500 intervenciones quirúrgicas realizadas, consolidándose como una alternativa para ampliar la oferta de prestaciones en la región.

Según informó la institución, el 85% de las personas intervenidas corresponde a beneficiarios de FONASA, lo que evidencia el alcance que este tipo de infraestructura puede tener en el acceso a la atención quirúrgica.

John Allen, gerente general de IntegraMédica, destacó que uno de los principales desafíos del sistema de salud es avanzar hacia una atención más oportuna.

“En ese contexto, la cirugía mayor ambulatoria puede cumplir un rol relevante al aumentar la capacidad resolutiva de la red, acercar prestaciones quirúrgicas a las regiones y contribuir a la resolución de patologías que forman parte de las listas de espera”, señaló.

Entre las intervenciones más frecuentes realizadas en el centro figuran procedimientos de traumatología, cirugía general, otorrinolaringología y urología. También destacan operaciones de alta demanda como colecistectomías, hernias y amigdalectomías, patologías cuya resolución oportuna puede impactar significativamente en la calidad de vida de los pacientes.