Siguen con localidades aisladas y sin energía eléctrica

Choapa reclama por rezago en la entrega de ayuda a damnificados

Las autoridades locales advierten que la principal preocupación hoy es la capacidad de la provincia para enfrentar nuevos eventos climáticos pronosticados para las próximas semanas.
Con miles de personas aún aisladas, faenas mineras paralizadas y una reconstrucción sin plazos definidos, los municipios del Choapa insisten en que la magnitud del desastre exige un plan diferenciado y con financiamiento extraordinario. (Foto: Cedida)
Con miles de personas aún aisladas, faenas mineras paralizadas y una reconstrucción sin plazos definidos, los municipios del Choapa insisten en que la magnitud del desastre exige un plan diferenciado y con financiamiento extraordinario. (Foto: Cedida)
viernes 24 de julio de 2026

Mientras la Región de Coquimbo continúa evaluando los efectos del sistema frontal, autoridades del Choapa denunciaron que la respuesta a la emergencia se ha concentrado en La Serena y Coquimbo, dejando en segundo plano una realidad igualmente crítica en la provincia: rutas cortadas, canales de riego destruidos, pequeña minería paralizada y miles de familias sin electricidad ni telefonía.

Al respecto, el alcalde de Illapel y presidente de la Asociación de Municipalidades de Choapa, Denis Cortés, señaló que en su comuna aún permanecen 2.113 personas aisladas en 21 localidades. Pese al avance de las labores de ayuda, advirtió que la principal preocupación hoy es la capacidad de la provincia para enfrentar nuevos eventos climáticos pronosticados para las próximas semanas.

"La pregunta es qué vamos a hacer si en 10 o 15 días vuelven las lluvias. No tienen que caer nuevamente 300 milímetros; con 40 o 50 milímetros podríamos enfrentar los mismos problemas", afirmó Cortés, quien pidió aprovechar estas ventanas para ejecutar obras preventivas en quebradas y canales.

El edil también cuestionó la respuesta inicial del gobierno, pese a que, según dijo, las lluvias fueron anunciadas con anticipación. "Antes las herramientas y la ayuda llegaban anticipadamente; ahora no fue así", indicó, y remarcó que Choapa vive una realidad distinta. "Los pequeños mineros no podrán trabajar al menos durante 30 días porque muchas faenas quedaron bajo el agua. También tenemos graves problemas en agricultura, crianceros y agua potable rural", advirtió Cortés. 

Sobre la reconstrucción, sostuvo que aún no hay señales concretas del gobierno. "Los municipios estamos despejando caminos y entregando ayuda, pero la reconstrucción corresponde al gobierno y todavía no vemos un plan claro", dijo, asegurando además que Canela y Los Vilos presentan graves problemas de conectividad rural, y cuestionó a la empresa CGE por la lentitud en restablecer el suministro eléctrico. "El manejo de la compañía ha sido muy deficiente. Entendemos que puedan existir cortes, pero no que no se dispusiera de las cuadrillas necesarias", reclamó. 

El alcalde advirtió que la emergencia aún no ha sido completamente dimensionada; hasta ahora por ejemplo se han identificado 24 crianceros afectados, 18 de ellos con pérdidas de su ganado.

Familias aisladas en Los Vilos

En Los Vilos, en tanto, persisten familias aisladas en varios sectores rurales: 27 en Culimo, 40 en Infiernillo, 6 en Pupio, 10 en El Sandial, 30 en Los Maquis y 10 en Hacienda Los Cóndores.

Al respecto, el alcalde Cristian Gross afirmó que, si bien la emergencia comienza a dar paso a la recuperación, los daños superan la capacidad financiera del municipio y requieren apoyo directo del gobierno central.

Según explicó, gran parte de la respuesta inicial fue financiada con recursos propios. De hecho, el municipio distribuyó más de 700 cajas de alimentos, además de nylon y sacos de contención, y abordó al comienzo la conectividad rural con maquinaria municipal. En los últimos días el Ejército se incorporó mediante puentes aéreos para entregar ayuda a los sectores aislados.

Gross indicó que ya se comenzó con la aplicación de las fichas FIBE con el objetivo de evaluar los daños y acceder a los beneficios de emergencia del Estado. Su mayor preocupación, dijo, está  concentrada en los daños estructurales en caminos, puentes, sedes sociales y recintos deportivos, lo que exige una respuesta financiera de gran magnitud.

En ese sentido, pidió al gobierno central fondos extraordinarios para recuperar la infraestructura y apoyar a la agricultura, la pesca artesanal y las ferias libres.

Canela: energía y telefonía, los principales problemas

Desde Canela informaron que 1.308 personas siguen aisladas, con sectores como El Colihue (34 personas) y El Quelón (40) entre los más afectados, aunque las rutas se han ido despejando progresivamente.

Mario Castillo, jefe de Gabinete del alcalde Waldo Contreras, señaló que con recursos propios el municipio ha despejado caminos, incluso en rutas que corresponden a Vialidad, "debido a que los vecinos no pueden esperar". Destacó el aporte de privados como Pucobre, que colaboró con maquinaria, mientras Vialidad llegó a la zona recién este viernes.

Los mayores problemas, dijo, han sido la energía eléctrica y la telefonía celular. "CGE solo ha recuperado el 40% del sistema; muchos sectores rurales siguen sin energía. Colocaron un generador, pero se demoró en funcionar porque lo trajeron incluso sin petróleo. La señal telefónica sigue sin funcionar en un 95% de la comuna. El alcalde gestionó con Entel Conexión, lo que ha ayudado", detalló.

Respuesta diferenciada

Consultado por la situación de la provincia, el seremi de Gobierno, Darwin Cortés, reconoció que Choapa enfrenta una realidad distinta, con graves afectaciones en la agricultura, la pequeña minería, la ganadería y el suministro eléctrico.

"La respuesta del gobierno se está construyendo considerando las necesidades específicas de cada territorio. Nuestro compromiso es que ninguna comuna quede atrás y que la reconstrucción llegue a toda la Región de Coquimbo, de acuerdo con los daños de cada zona", aseguró.

Con miles de personas aún aisladas, faenas mineras paralizadas y una reconstrucción sin plazos definidos, los municipios del Choapa insisten en que la magnitud del desastre exige un plan diferenciado y con financiamiento extraordinario, antes de que un nuevo sistema frontal ponga a prueba una infraestructura que aún no logra recuperarse.