EMPRENDIMIENTO
De panadero a 4 locales: Tadeo Castelvero y el éxito de La Popular
Dejar una carrera establecida para seguir un sueño culinario fue la decisión que tomó Tadeo Castelvero (42), quien, junto a su esposa Denise Lehuedé, fundó en 2016 La Popular Pizza y Pan, una exitosa cadena de cafeterías en Santiago que hoy cuenta con cuatro locales.
Oriundo de Pinamar, Argentina, Castelvero relata a BioBioChile su trayectoria, marcada por la flexibilidad y la capacidad de reinventarse. Desde los 18 años, vivió en La Plata y Buenos Aires antes de probar suerte en la producción cinematográfica en Chile, hasta que su verdadera pasión por la cocina lo impulsó a un cambio.
La idea de una pizzería rondaba su cabeza desde los 30. En 2014, un viaje a Italia con su familia fue el punto de inflexión. Durante ese mes, inmerso en la gastronomía local, redescubrió su conexión con la herencia familiar culinaria. Pero fue el pan de masa madre, el tradicional de los pueblos italianos, lo que realmente lo cautivó y le hizo cambiar el rumbo de su emprendimiento.
Al regresar, Castelvero se sumergió en libros y tutoriales de YouTube para aprender la técnica. La llegada a Chile del panadero Didier Rosada fue clave: un curso de dos días le permitió conectar su formación en administración y cine con el rigor profesional de la panadería. Luego, una experiencia de un mes trabajando con Jonathan Day, dueño de El Pan de la Chola en Perú, lo ayudó a conceptualizar su propia panadería con cafetería.
La oferta gastronómica santiaguina de ese entonces, dominada por cafeterías de "masita fina" y café con leche, le hizo ver una oportunidad clara para su propuesta artesanal. Aunque su sueño inicial era solo un lugar de producción, logró encontrar el local perfecto en Francisco Bilbao gracias a una clienta de su esposa, quien en ese entonces trabajaba como peluquera.
La inversión inicial fue de 15 millones de pesos, que cubrió un horno, parte de la remodelación y el derecho de llave. Sus inicios fueron humildes: él mismo atendía el mesón, conversaba con los clientes y les preparaba el desayuno mientras seguía horneando. "Yo tenía la patente de cafetería, pero me enfoqué más en la panadería porque estaba solo, después tuve un ayudante", recuerda Tadeo.
Un año después, arrendaron el local contiguo, lo que les permitió armar una cafetería más completa. Castelvero cree que La Popular, al haber iniciado antes, ha influido en la estructura de otros negocios similares, aunque su gran diferencial es el método propio de elaboración del pan, desarrollado a lo largo de diez años, que les permite mantener una calidad y sabor constante más allá de los panaderos que trabajen en un momento dado.
En esta década, el negocio ha crecido con la apertura de tres sucursales adicionales: Manuel Infante 1232 en Providencia, San Sebastián 2707 en Las Condes, y el más reciente en el Café Literario de Jorge Washington 116 en Ñuñoa.
Sin embargo, el camino no ha estado exento de desafíos. Actualmente, enfrentan una disputa de marca con "Pizzería Popular", que ha generado confusión entre los clientes. "El reclamo que hicimos ha sido acogido por una similitud de marcas, pero todavía no hay un dictamen que señale que ellos han incurrido en una presunta ilegalidad al usar la marca", explica Castelvero.
El fundador de La Popular Pizza y Pan enfatiza que, aunque están dispuestos a convivir si la legalidad lo permite, su marca está registrada hace más de una década en el Inapi. La otra pizzería tuvo un primer intento rechazado, pero un segundo intento de registro fue aprobado, lo que Castelvero cuestiona.
Mientras la situación se resuelve, Tadeo y su equipo continúan con su visión a largo plazo. "Una vez que logramos concentrar nuestro sueño, todo esto ha sido un regalo extra, nosotros trabajamos muchísimo para que La Popular Pizza y Pan crezca", concluye el panadero, quien también comparte su pasión en el podcast Pan Comido. Este espíritu emprendedor recuerda a otros negocios locales que han buscado consolidar su identidad, como el caso de Rico y Sano en Coquimbo, que también nació de una pasión por la gastronomía, o el trabajo de la Caleta de Coquimbo donde también hay emprendedores destacados.