Pero sin daños de gravedad
Valle de Elqui concentra los mayores efectos de últimas lluvias
Un total de 16 quebradas activas, distribuidas en diez comunas de la Región de Coquimbo, se mantenían bajo monitoreo hasta el mediodía de este miércoles 12 de agosto, en el marco del sistema frontal que afecta a la zona y que ha dejado precipitaciones de diversa intensidad durante las últimas horas.
Si bien la atención inicial estaba centrada en el valle de Elqui, las autoridades informaron que la activación de cauces se ha registrado también en sectores de las provincias de Limarí y Choapa, por lo que los equipos de emergencia continúan desplegados en terreno evaluando la situación.
El delegado presidencial regional, Víctor Pino, explicó que en la provincia de Elqui se mantiene vigilancia sobre las quebradas Marquesa, San Carlos y El Arrayán, en la comuna de Vicuña, además de La Viga, en Paihuano. A ello se suman los cauces de Santa Gracia, Talca y Peñuelas, en La Serena, y la quebrada Los Choros, en La Higuera.
En tanto, en la provincia de Choapa se reporta la activación de las quebradas Panguesillo y Camisas, en Salamanca, además de Culimo y El Sifón, en Los Vilos. Por su parte, en la provincia de Limarí se mantienen bajo observación los sectores de El Ingenio, en Ovalle; Pichasca, en Río Hurtado,; además de quebradas en Monte Patria y Punitaqui, específicamente en el sector de La Lucha.
“Desde la delegación presidencial regional, junto al Jefe de la Defensa Nacional y SENAPRED, hemos coordinado a los equipos de emergencia y a los servicios del Ministerio de Obras Públicas para desplegarse en terreno, evaluando la conectividad de las rutas y la seguridad de las personas”, señaló la autoridad.
Pino reiteró además el llamado a la comunidad a mantenerse informada mediante canales oficiales y evitar acercarse a cauces, quebradas y zonas consideradas de riesgo, especialmente considerando que las precipitaciones continuarán durante los próximos días.
Sin mayores afectaciones
Pese a la activación de quebradas y a las precipitaciones registradas durante la noche del martes y la madrugada del miércoles, desde el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres indicaron que, hasta ahora, no se han reportado daños de consideración.
El director regional del organismo, Ángelo Hernández, sostuvo que la comuna de Paihuano fue la que acumuló la mayor cantidad de agua caída durante el evento, superando los 20 milímetros de precipitación.
“En términos generales no ha habido mayores afectaciones. Hemos tenido la activación típica de quebradas y algunos eventos asociados a condiciones que ya se venían observando desde el sistema frontal ocurrido hace aproximadamente un mes”, explicó.
Respecto a la situación en Vicuña, Hernández indicó que sostuvo conversaciones con el alcalde de la comuna, quien le informó que el comportamiento del evento se ha mantenido dentro de los parámetros previstos y sin consecuencias relevantes para la población.
El director regional agregó que uno de los principales focos de trabajo sigue siendo la conectividad vial, especialmente en sectores rurales y caminos no enrolados, donde los municipios han reforzado labores con maquinaria propia y recursos dispuestos por la delegación presidencial regional.
“Los caminos enrolados corresponden a la responsabilidad de Vialidad y del Ministerio de Obras Públicas. Sin embargo, existe una preocupación especial por los accesos secundarios y rutas rurales, donde los municipios están desplegando maquinaria para mantener la conectividad”, indicó Hernández.
Asimismo, confirmó que las comunas del valle de Elqui seguirían concentrando las mayores precipitaciones durante las próximas horas, aunque hasta el momento no se registran situaciones de emergencia significativas.
Granizos y fuertes vientos en Vicuña
Durante la tarde de este miércoles, además, la comuna de Vicuña experimentó un fenómeno poco habitual para la zona: la caída de granizos acompañada de fuertes ráfagas de viento.
Uno de los principales inconvenientes se registró en el sector de San Carlos, donde personal municipal debió acudir en apoyo de una familia cuya vivienda resultó afectada tras la caída de un árbol.
En ese sentido, el alcalde Mario Aros indicó que, pese a estos episodios, las complicaciones siguen siendo menores.
“Hemos tenido bastante viento, algunas caídas de árboles y también granizos, un fenómeno que hace años no veíamos en Vicuña. Las quebradas que han presentado activación se mantienen en nivel 1 y nuestros equipos continúan desplegados y monitoreando distintos sectores”, señaló.
La autoridad comunal agregó que la preocupación está puesta en las condiciones meteorológicas previstas para el próximo fin de semana, cuando se espera el ingreso de nuevas precipitaciones.
Balance favorable en Paihuano
En esta comuna, que registró las mayores precipitaciones de la región durante la jornada, el balance también fue considerado positivo por las autoridades locales.
El alcalde Hernán Ahumada destacó que el municipio activó oportunamente sus protocolos de emergencia y mantuvo equipos desplegados durante toda la noche monitoreando quebradas y puntos críticos.
La quebrada Tres Cruces, ubicada en el acceso a la comuna, fue la que presentó el mayor flujo de agua, aunque sin representar riesgo para la población.
El jefe comunal explicó que el río aumentó su caudal sólo algunos centímetros, muy por debajo de las proyecciones iniciales. Además, no se registraron interrupciones en los servicios de electricidad o agua potable ni problemas de conectividad vial.
Según Ahumada, las labores preventivas desarrolladas durante las últimas semanas, como la limpieza de cauces, poda de árboles y resguardo de sistemas de Agua Potable Rural (APR), permitieron enfrentar de mejor manera este nuevo evento meteorológico.
Respecto al socavón existente en el sector de Montegrande, el alcalde Ahumada señaló que continúa siendo monitoreado y que solicitó al Ministerio de Obras Públicas un informe técnico que permita determinar su estabilidad y proyectar eventuales medidas definitivas.
Mientras tanto, las autoridades regionales mantienen el monitoreo permanente de las condiciones meteorológicas y de la evolución de las quebradas activas, ante la posibilidad de nuevas precipitaciones previstas para los próximos días.