Por la emergencia climática
La Quebrada del Jardín deberá seguir esperando por su tradicional Pampilla
La Pampilla de la Quebrada del Jardín deberá seguir esperando. La tradicional celebración de Fiestas Patrias, cuyo regreso había sido proyectado para este año por el municipio de La Serena, finalmente no se realizará, luego de que la emergencia provocada por los temporales y las actuales necesidades de reconstrucción obligaran a priorizar otros gastos comunales.
La actividad arrastra una larga ausencia. Su realización fue suspendida durante la pandemia y, posteriormente, no volvió a concretarse debido, entre otros factores, a la falta de recursos municipales. En junio de 2025, la alcaldesa Daniela Norambuena había planteado la posibilidad de recuperar la tradicional festividad durante 2026, señalando que se estaban realizando coordinaciones para evaluar su retorno.
En aquella oportunidad, la jefa comunal había advertido que organizar una actividad de estas características implicaba destinar importantes recursos y que la situación financiera del municipio hacía difícil concretarla durante 2025. Sin embargo, la proyección apuntaba a que, si las condiciones presupuestarias lo permitían, la celebración pudiera regresar este año.
El escenario cambió tras la emergencia climática que afectó a la Región de Coquimbo durante julio, dejando daños en distintos sectores de La Serena y numerosas familias requiriendo apoyo.
Desde el municipio explicaron que “por temas de recursos para atender las solicitudes de las personas que se vieron afectadas por el temporal, esta idea se consideró en su momento, pero se decidió dar prioridad a otras necesidades de la contingencia”.
De esta manera, agregaron que la Pampilla de la Quebrada del Jardín “aún se mantiene en carpeta, pero no se efectuará este año”.
Una celebración que busca volver
La eventual recuperación de la Quebrada del Jardín había generado expectativas entre autoridades y vecinos, particularmente en el sector de Las Compañías, donde existe un vínculo histórico con esta celebración.
Cuando se planteó su eventual regreso en 2025, concejales destacaron precisamente el carácter identitario y territorial que tiene la actividad para la comunidad. También se advirtió que una eventual nueva versión debería considerar mayores medidas de seguridad, tanto para los asistentes como para comerciantes y vehículos.
La decisión adoptada ahora no implica, por tanto, el cierre definitivo del proyecto. La tradicional celebración queda nuevamente postergada, esta vez debido a las consecuencias de la emergencia climática y a la decisión municipal de concentrar los recursos disponibles en las familias afectadas y las necesidades derivadas de la contingencia.